Archivo de la categoría: DRAMAS

4 monólogos para mujeres Mi encuentro con Jesús

Mi encuentro con Jesús

 

 

 

 

Mi encuentro con Jesús

4 monólogos para mujeres

La suegra de Pedro

Betty

No soy la princesa del cuento, todo lo contrario. Soy… la suegra. Y ustedes saben, sobre todo si son suegras, que no tenemos la mejor fama. Nos llaman metiches, o fisgonas, o curiosas o muchas cosas más. Y yo no era la excepción.

Lamentaba mucho que mi hija se hubiera casado con un pescador. Así nunca llegaríamos a ricos. Para colmo, mi yernito tenía un carácter un poco impulsivo, y aquí entre nos, hablaba de más. Siempre. Cometía muchas indiscreciones, y yo también. No sé cómo mi hija nos toleraba.

Yo, como mi marido había muerto, vivía con ellos. Entonces mi yerno empezó a comportarse extraño. Un día pescó de más, y al otro nos avisó que ya no se dedicaría a la pesca. Que sería seguidor de un rabino. Ahora que rabinos había miles en esa época, pero ninguno aceptaría a mi yernito ni por mil monedas de plata. Mi yerno era un pescador, no tenía estudios.

Sin embargo, como este rabino lo aceptó, mi hija decidió no quejarse, y yo tampoco. Pero como él faltaba en el hogar y mi hija estaba embarazada otra vez, yo me encargué de todo. Ustedes saben, limpiar, cocinar, lavar ropa. Entonces me enfermé. Ni me acuerdo cómo fue. Solo recuerdo que estaba en cama con mucha fiebre.

Justo entonces, a mi yerno se le ocurre invitar a su rabino y a los otros discípulos a la casa. Yo conocía bien a algunos de ellos, pues habían pescado con mi yerno. Dos de ellos tenían el carácter terrible, y el otro era hermano de mi yerno. ¿Y saben? Cuando vi a mi yerno con ojos tristes al mirarme en cama, decidí que no era tan malo, después de todo. ¿Y saben qué hizo? Corrió con su rabino y le pidió que me sanara. ¡Todos le suplicaron por mí! ¡Hasta los que no me conocían!

Entonces Jesús hizo algo curioso. Se puso de pie junto a mi cama y reprendió la fiebre. Me sentí mejor de inmediato. ¡Podía pararme! ¡Y alguien debía atender a las visitas! Así que ni tarda ni perezosa hice lo que más me gusta hacer: preparé una comida.

No conocía la receta del mole, si no, seguramente le hubiera preparado un molito poblano o unas enchiladas, pero supongo que al maestro le gustó mi sazón, pues siempre que volvía por allí, pasaba a comer conmigo. No dejé que pasara hambre, eso sí que no. Y la familia de mi hija ya no fue igual. Mi hija sonreía, mi yerno traía un propósito en la vida, ¿y yo? ¡Me dediqué a servir al rabino cuanto pude! Y por supuesto, hice lo que toda buena suegra hace: disfruté a mis nietos.

La mujer de flujo

Cristy

Estaba desesperada. ¿Cómo más lo puedo decir? Sufría de una hemorragia continúa. ¡Doce años de sangrar! ¿Lo imaginan? Entre mujeres puedo decirlo. Era una pesadilla. Imaginen una menstruación continua, abundante, todos los días. En mis tiempos una mujer que sangraba cada mes se recluía y se consideraba impura mientras duraba su tiempo de menstruación. Pero una vez que esta concluía, salía de su casa como si nada.

¿Pero yo? Yo todo el tiempo estaba impura. Me había quedado sola. Mi marido me abandonó. Mis hijos se fueron con sus abuelos. Aún más, visité todo tipo de dotores. Malgasté todo lo que tenía para pagarles, pero nunca mejoré. De hecho, me puse peor. Ya no sabía qué hacer.

Entonces oí de Jesús. Él sanaba enfermos. De toda clase. A todas horas. No ponía condiciones. Solo regalaba la salud. Por eso me acerqué. Pero ¿qué decirle? ¿Que me sanará solo así? Si él descubría que yo le hablaba, me ignoraría como lo habían hecho los fariseos y sacerdotes todo ese tiempo. Debía ser astuta. Así que pensé que si tan solo tocaba su túnica, sanaría. Verán, él era diferente a los demás. Lo podía percibir.

Una multitud lo rodeaba, pero me hice paso lo mejor que pude. Alargué mi mano y toqué su túnica, apenas una parte de abajo. Al instante, la hemorragia se detuvo. No puedo describirles lo que sentí. Era la primera vez en doce años que me sentí limpia, sin ese constante malestar.

Pensaba huir, pero Jesús se dio cuenta que había salido poder sanador de él, así que se dio vuelta y preguntó a la multitud: «¿Quién tocó mi túnica?».

Sus discípulos le dijeron: «Mira a la multitud que te apretuja por todos lados. ¿Cómo puedes preguntar: “¿Quién me tocó?”?».

 Sin embargo, él siguió mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho.

Entonces, asustada y temblando al darme cuenta de lo que me había pasado, me acerqué y me arrodillé delante de él y le confesé lo que había hecho. Y él me dijo: «Hija, tu fe te ha sanado. Ve en paz. Se acabó tu sufrimiento».

Esas palabras me han seguido toda la vida. Mi fe me sanó. Mi sufrimiento se había acabado, pero no solo fue porque físicamente sané, sino porque algo aquí adentro cambió ese día para siempre. Entendí que Jesús era más que un sanador o un profeta. Lo reconocí como el Mesías, el Enviado, y seguí de cerca su carrera hasta su muerte. Pero luego escuché que había resucitado y desde entonces vivo para él.

Ya no estoy desesperada. Estoy agradecida. Y te puedo decir algo, no hay imposibles para Dios. Ningún médico puede hacer lo que él hace. Él nos da algo que nadie más da: paz. Y puedo asegurarte, que eso es más importante que incluso la salud. ¿Has experimentado su paz?

 

La viuda de Naín

Andrea

Era el día más triste de mi existencia. Hacía unos meses había enterrado a mi marido, y ahora enterraba a mi hijo, mi único hijo, un joven. Sucedió en un accidente. Jamás olvidaré cuando me dieron la noticia. Sentí que la tierra se abría y me tragaba. No sabía si llorar o morir con él. En serio, me daban ganas de aventarme a un hoyo y desaparecer.

Pero nadie parecía entender mi desdicha. Me refiero a que aunque lloraban conmigo, no comprendían lo profundo de mi pena. Me había quedado sola, sin nadie, sin nada.

Esa mañana salíamos en la procesión fúnebre. Ya no me quedaban lágrimas, y aunque una multitud de vecinos y parientes me acompañaban, me sentía sola, profundamente sola. Entonces vi a un hombre diferente. Parecía un rabino, pues traía alrededor a sus alumnos y seguidores. Pero él se acercó, y leí en sus ojos un corazón compasivo. Su mirada era diferente a la del resto. Parecía penetrarme y entenderme. Me dijo: «No llores».

Pero ¿cómo no iba a llorar? Me pedía algo imposible. Y sin embargo, en esos momentos, paré de llorar. Él se acercó al ataúd y lo tocó y los que cargaban el ataúd se detuvieron. «Joven —dijo Jesús—, te digo, levántate».

No lo creerán, ¡mi hijo se incorporó y comenzó a hablar! Corrí a su lado, apreté a mi hijo contra mi pecho, pero de inmediato busqué a Jesús con la mirada. Él asintió y sonrió. Yo no sabía cómo expresar mi gratitud, solo sabía que Dios había visitado mi hogar, mi corazón, mi ser. Jesús no me dejó sola. Me devolvió a mi hijo. Pero ¿te confieso algo? Solo lo recibí para poderlo entregar de nueva cuenta
. Verás, como madre, creía que mi hijo me pertenecía, pero ese día en que le vi volver de los muertos, se lo entregué al Señor.

Y el Señor lo aceptó. Mi hijo lo siguió de lejos durante unos años. Lo vio morir y luego en Pentecostés creyó en él. Cuando le damos a nuestros hijos a Jesús, él los cuida, los protege, los usa. Y no hay mejor lugar para tenerlos que en sus brazos. ¿Y yo? Yo soy una viuda que sirve a Jesús con lo que puedo. Soy una mujer que ha aprendido a amar. Pues soy amada.

 

La mujer samaritana

Peke

Está bien, debo reconocerlo. No fui una madre ejemplar, mucho menos una esposa digna de admirar. Mi vida, en pocas palabras, era un caos. Tenía que salir a juntar agua al pozo a medio día porque ninguna de mis vecinas quería codearse conmigo. Llámenme como quieran, la paria del pueblo, la más vil pecadora. Eso era. No quiero, ni puedo negarlo. Entonces lo conocí a él y todo cambió. Pero no me malentiendan. No se trató de un encuentro romántico ni mucho menos. Fue, sencillamente, el encuentro más importante de mi vida.

Llegué esa tarde a sacar agua y él estaba allí. Me dijo: —Por favor, dame un poco de agua para beber.

Estaba solo. No había nadie más con él. Lo reconocí como un judío de inmediato: el acento, la ropa, el corte de cabello.

—Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber?

Él contestó:—Si tan sólo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua viva.

—Pero señor, usted no tiene ni una soga ni un balde —le dije—, y este pozo es muy profundo. ¿De dónde va a sacar esa agua viva?

Me contestó:—Cualquiera que beba de esta agua pronto volverá a tener sed, pero todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna.

Por favor, señor —le pedí—, ¡déme de esa agua! Así nunca más volveré a tener sed y no tendré que venir aquí a sacar agua.

¿Se imaginan? No tener que cargar un balde. No soportar a mis vecinas. Pero entonces, él me descubrió. No sé porqué me pidió traer a mi esposo. Yo, por supuesto, le dije que no tenía esposo. Era la verdad. Pero él, de algún modo, se enteró de mi pasado. Me dijo que yo había tenido cinco esposos, y con el que vivía ahora, ni siquiera era mi marido. Esa soy yo, una mujer que ha tenido cinco matrimonios. Que no puede vivir sin un hombre, pero que tampoco sabe vivir con ellos.

Supuse que aquel hombre era un profeta. ¿Cómo más adivinaría mi malestar? Y quizá para desviar el tema, o porque no sabía qué más decir, le pregunté: —Dígame, ¿por qué ustedes, los judíos, insisten en que Jerusalén es el único lugar donde se debe adorar, mientras que nosotros, los samaritanos, afirmamos que es aquí, en el monte Gerizim donde adoraron nuestros antepasados?

—Créeme, querida mujer, que se acerca el tiempo en que no tendrá importancia si se adora al Padre en este monte o en Jerusalén —respondió—. Se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera. Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.

Yo sabía sobre el Mesías, y así se lo dije. Entonces él me miró con seriedad y dijo unas palabras que jamás olvidaré: —¡Yo Soy el Mesías!

Me quedé muda, pero justo en ese momento, volvieron sus discípulos. Se sorprendieron al ver que Jesús hablaba conmigo, pero como no quería discutir, dejé mi cántaro junto al pozo y volví corriendo a la aldea mientras les decía a todos: «¡Vengan a ver a un hombre que me dijo todo lo que he hecho en mi vida! ¿No será éste el Mesías?». Así que la gente salió de la aldea para verlo.  Le rogamos que se quedara. Así que Jesús se quedó dos días, tiempo suficiente para que muchos más escucharan su mensaje y creyeran. ¿Saben dónde se hospedó? Adivinan bien. Han sido los dos días más felices de mi existencia. Aprendí mucho de él, pero sobre todo comprendí que el verdadero amor viene de un encuentro con Jesús. Ya no ando rogando gotas de amor. Ahora sé que Jesús me ama, me acepta, me quiere. Adoro al único Señor del universo y no tengo miedo. No he sido una buena madre, pero quiero mejorar. No he sido una buena esposa, pero ya no tengo más hombres a mi lado. Viviré el resto de mis días para aquel que me rescató. Soy una nueva mujer, soy una nueva persona, pues conocí al que es realmente el Salvador del mundo.

Impactos: 1989

4 monólogos para mujeres Mi encuentro con Jesús

Mi encuentro con Jesús

 

 

 

 

Mi encuentro con Jesús

4 monólogos para mujeres

La suegra de Pedro

Betty

No soy la princesa del cuento, todo lo contrario. Soy… la suegra. Y ustedes saben, sobre todo si son suegras, que no tenemos la mejor fama. Nos llaman metiches, o fisgonas, o curiosas o muchas cosas más. Y yo no era la excepción.

Lamentaba mucho que mi hija se hubiera casado con un pescador. Así nunca llegaríamos a ricos. Para colmo, mi yernito tenía un carácter un poco impulsivo, y aquí entre nos, hablaba de más. Siempre. Cometía muchas indiscreciones, y yo también. No sé cómo mi hija nos toleraba.

Yo, como mi marido había muerto, vivía con ellos. Entonces mi yerno empezó a comportarse extraño. Un día pescó de más, y al otro nos avisó que ya no se dedicaría a la pesca. Que sería seguidor de un rabino. Ahora que rabinos había miles en esa época, pero ninguno aceptaría a mi yernito ni por mil monedas de plata. Mi yerno era un pescador, no tenía estudios.

Sin embargo, como este rabino lo aceptó, mi hija decidió no quejarse, y yo tampoco. Pero como él faltaba en el hogar y mi hija estaba embarazada otra vez, yo me encargué de todo. Ustedes saben, limpiar, cocinar, lavar ropa. Entonces me enfermé. Ni me acuerdo cómo fue. Solo recuerdo que estaba en cama con mucha fiebre.

Justo entonces, a mi yerno se le ocurre invitar a su rabino y a los otros discípulos a la casa. Yo conocía bien a algunos de ellos, pues habían pescado con mi yerno. Dos de ellos tenían el carácter terrible, y el otro era hermano de mi yerno. ¿Y saben? Cuando vi a mi yerno con ojos tristes al mirarme en cama, decidí que no era tan malo, después de todo. ¿Y saben qué hizo? Corrió con su rabino y le pidió que me sanara. ¡Todos le suplicaron por mí! ¡Hasta los que no me conocían!

Entonces Jesús hizo algo curioso. Se puso de pie junto a mi cama y reprendió la fiebre. Me sentí mejor de inmediato. ¡Podía pararme! ¡Y alguien debía atender a las visitas! Así que ni tarda ni perezosa hice lo que más me gusta hacer: preparé una comida.

No conocía la receta del mole, si no, seguramente le hubiera preparado un molito poblano o unas enchiladas, pero supongo que al maestro le gustó mi sazón, pues siempre que volvía por allí, pasaba a comer conmigo. No dejé que pasara hambre, eso sí que no. Y la familia de mi hija ya no fue igual. Mi hija sonreía, mi yerno traía un propósito en la vida, ¿y yo? ¡Me dediqué a servir al rabino cuanto pude! Y por supuesto, hice lo que toda buena suegra hace: disfruté a mis nietos.

La mujer de flujo

Cristy

Estaba desesperada. ¿Cómo más lo puedo decir? Sufría de una hemorragia continúa. ¡Doce años de sangrar! ¿Lo imaginan? Entre mujeres puedo decirlo. Era una pesadilla. Imaginen una menstruación continua, abundante, todos los días. En mis tiempos una mujer que sangraba cada mes se recluía y se consideraba impura mientras duraba su tiempo de menstruación. Pero una vez que esta concluía, salía de su casa como si nada.

¿Pero yo? Yo todo el tiempo estaba impura. Me había quedado sola. Mi marido me abandonó. Mis hijos se fueron con sus abuelos. Aún más, visité todo tipo de dotores. Malgasté todo lo que tenía para pagarles, pero nunca mejoré. De hecho, me puse peor. Ya no sabía qué hacer.

Entonces oí de Jesús. Él sanaba enfermos. De toda clase. A todas horas. No ponía condiciones. Solo regalaba la salud. Por eso me acerqué. Pero ¿qué decirle? ¿Que me sanará solo así? Si él descubría que yo le hablaba, me ignoraría como lo habían hecho los fariseos y sacerdotes todo ese tiempo. Debía ser astuta. Así que pensé que si tan solo tocaba su túnica, sanaría. Verán, él era diferente a los demás. Lo podía percibir.

Una multitud lo rodeaba, pero me hice paso lo mejor que pude. Alargué mi mano y toqué su túnica, apenas una parte de abajo. Al instante, la hemorragia se detuvo. No puedo describirles lo que sentí. Era la primera vez en doce años que me sentí limpia, sin ese constante malestar.

Pensaba huir, pero Jesús se dio cuenta que había salido poder sanador de él, así que se dio vuelta y preguntó a la multitud: «¿Quién tocó mi túnica?».

Sus discípulos le dijeron: «Mira a la multitud que te apretuja por todos lados. ¿Cómo puedes preguntar: “¿Quién me tocó?”?».

 Sin embargo, él siguió mirando a su alrededor para ver quién lo había hecho.

Entonces, asustada y temblando al darme cuenta de lo que me había pasado, me acerqué y me arrodillé delante de él y le confesé lo que había hecho. Y él me dijo: «Hija, tu fe te ha sanado. Ve en paz. Se acabó tu sufrimiento».

Esas palabras me han seguido toda la vida. Mi fe me sanó. Mi sufrimiento se había acabado, pero no solo fue porque físicamente sané, sino porque algo aquí adentro cambió ese día para siempre. Entendí que Jesús era más que un sanador o un profeta. Lo reconocí como el Mesías, el Enviado, y seguí de cerca su carrera hasta su muerte. Pero luego escuché que había resucitado y desde entonces vivo para él.

Ya no estoy desesperada. Estoy agradecida. Y te puedo decir algo, no hay imposibles para Dios. Ningún médico puede hacer lo que él hace. Él nos da algo que nadie más da: paz. Y puedo asegurarte, que eso es más importante que incluso la salud. ¿Has experimentado su paz?

 

La viuda de Naín

Andrea

Era el día más triste de mi existencia. Hacía unos meses había enterrado a mi marido, y ahora enterraba a mi hijo, mi único hijo, un joven. Sucedió en un accidente. Jamás olvidaré cuando me dieron la noticia. Sentí que la tierra se abría y me tragaba. No sabía si llorar o morir con él. En serio, me daban ganas de aventarme a un hoyo y desaparecer.

Pero nadie parecía entender mi desdicha. Me refiero a que aunque lloraban conmigo, no comprendían lo profundo de mi pena. Me había quedado sola, sin nadie, sin nada.

Esa mañana salíamos en la procesión fúnebre. Ya no me quedaban lágrimas, y aunque una multitud de vecinos y parientes me acompañaban, me sentía sola, profundamente sola. Entonces vi a un hombre diferente. Parecía un rabino, pues traía alrededor a sus alumnos y seguidores. Pero él se acercó, y leí en sus ojos un corazón compasivo. Su mirada era diferente a la del resto. Parecía penetrarme y entenderme. Me dijo: «No llores».

Pero ¿cómo no iba a llorar? Me pedía algo imposible. Y sin embargo, en esos momentos, paré de llorar. Él se acercó al ataúd y lo tocó y los que cargaban el ataúd se detuvieron. «Joven —dijo Jesús—, te digo, levántate».

No lo creerán, ¡mi hijo se incorporó y comenzó a hablar! Corrí a su lado, apreté a mi hijo contra mi pecho, pero de inmediato busqué a Jesús con la mirada. Él asintió y sonrió. Yo no sabía cómo expresar mi gratitud, solo sabía que Dios había visitado mi hogar, mi corazón, mi ser. Jesús no me dejó sola. Me devolvió a mi hijo. Pero ¿te confieso algo? Solo lo recibí para poderlo entregar de nueva cuenta
. Verás, como madre, creía que mi hijo me pertenecía, pero ese día en que le vi volver de los muertos, se lo entregué al Señor.

Y el Señor lo aceptó. Mi hijo lo siguió de lejos durante unos años. Lo vio morir y luego en Pentecostés creyó en él. Cuando le damos a nuestros hijos a Jesús, él los cuida, los protege, los usa. Y no hay mejor lugar para tenerlos que en sus brazos. ¿Y yo? Yo soy una viuda que sirve a Jesús con lo que puedo. Soy una mujer que ha aprendido a amar. Pues soy amada.

 

La mujer samaritana

Peke

Está bien, debo reconocerlo. No fui una madre ejemplar, mucho menos una esposa digna de admirar. Mi vida, en pocas palabras, era un caos. Tenía que salir a juntar agua al pozo a medio día porque ninguna de mis vecinas quería codearse conmigo. Llámenme como quieran, la paria del pueblo, la más vil pecadora. Eso era. No quiero, ni puedo negarlo. Entonces lo conocí a él y todo cambió. Pero no me malentiendan. No se trató de un encuentro romántico ni mucho menos. Fue, sencillamente, el encuentro más importante de mi vida.

Llegué esa tarde a sacar agua y él estaba allí. Me dijo: —Por favor, dame un poco de agua para beber.

Estaba solo. No había nadie más con él. Lo reconocí como un judío de inmediato: el acento, la ropa, el corte de cabello.

—Usted es judío, y yo soy una mujer samaritana. ¿Por qué me pide agua para beber?

Él contestó:—Si tan sólo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a mí, y yo te daría agua viva.

—Pero señor, usted no tiene ni una soga ni un balde —le dije—, y este pozo es muy profundo. ¿De dónde va a sacar esa agua viva?

Me contestó:—Cualquiera que beba de esta agua pronto volverá a tener sed, pero todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna.

Por favor, señor —le pedí—, ¡déme de esa agua! Así nunca más volveré a tener sed y no tendré que venir aquí a sacar agua.

¿Se imaginan? No tener que cargar un balde. No soportar a mis vecinas. Pero entonces, él me descubrió. No sé porqué me pidió traer a mi esposo. Yo, por supuesto, le dije que no tenía esposo. Era la verdad. Pero él, de algún modo, se enteró de mi pasado. Me dijo que yo había tenido cinco esposos, y con el que vivía ahora, ni siquiera era mi marido. Esa soy yo, una mujer que ha tenido cinco matrimonios. Que no puede vivir sin un hombre, pero que tampoco sabe vivir con ellos.

Supuse que aquel hombre era un profeta. ¿Cómo más adivinaría mi malestar? Y quizá para desviar el tema, o porque no sabía qué más decir, le pregunté: —Dígame, ¿por qué ustedes, los judíos, insisten en que Jerusalén es el único lugar donde se debe adorar, mientras que nosotros, los samaritanos, afirmamos que es aquí, en el monte Gerizim donde adoraron nuestros antepasados?

—Créeme, querida mujer, que se acerca el tiempo en que no tendrá importancia si se adora al Padre en este monte o en Jerusalén —respondió—. Se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera. Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.

Yo sabía sobre el Mesías, y así se lo dije. Entonces él me miró con seriedad y dijo unas palabras que jamás olvidaré: —¡Yo Soy el Mesías!

Me quedé muda, pero justo en ese momento, volvieron sus discípulos. Se sorprendieron al ver que Jesús hablaba conmigo, pero como no quería discutir, dejé mi cántaro junto al pozo y volví corriendo a la aldea mientras les decía a todos: «¡Vengan a ver a un hombre que me dijo todo lo que he hecho en mi vida! ¿No será éste el Mesías?». Así que la gente salió de la aldea para verlo.  Le rogamos que se quedara. Así que Jesús se quedó dos días, tiempo suficiente para que muchos más escucharan su mensaje y creyeran. ¿Saben dónde se hospedó? Adivinan bien. Han sido los dos días más felices de mi existencia. Aprendí mucho de él, pero sobre todo comprendí que el verdadero amor viene de un encuentro con Jesús. Ya no ando rogando gotas de amor. Ahora sé que Jesús me ama, me acepta, me quiere. Adoro al único Señor del universo y no tengo miedo. No he sido una buena madre, pero quiero mejorar. No he sido una buena esposa, pero ya no tengo más hombres a mi lado. Viviré el resto de mis días para aquel que me rescató. Soy una nueva mujer, soy una nueva persona, pues conocí al que es realmente el Salvador del mundo.

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¿Cómo trabajar en el ministerio de la pantomima?

¿Cómo trabajar en el ministerio de la pantomima?

por Sac-Be Aranda Barrios

como trabajar en el ministerio de la pantomimaABRIR RECURSO
¿Cómo trabajar en el ministerio de la pantomima?
Un taller presentado en la Conferencia CAMINA 2009 (Comité de Apoyo de Ministerios Infantiles Nacionales) en Pachuca, Hidalgo, MEXICO.
 
Tres propósitos del mimo cristiano:
1. Glorificar el nombre de Dios (Efesios 1:3-14)
Entendemos que todo cristiano ha sido escogido para glorificar a Dios con su vida. ¿Cómo? Haciendo que Dios se vea bien a través de uno mismo, en este caso de una manera creativa.
2. Proclamar Su Palabra (Mateo 28:18-20 – La Gran Comisión)
Cada cristiano tiene una tarea específica según las palabras de Cristo mismo que es: “Ir y hacer discípulos”. ¿En dónde? A todas las naciones. Entonces es necesario buscar cómo y dónde se puede compartir la Palabra de Dios de manera clara y creativa según el contexto donde estemos.
3. Edificar a la iglesia en unidad (Efesios 4:1-16)
La pantomima y teatro pueden ayudar a integrar varios ministerios, crecimiento y cuidado espiritual de unos por otros con un fin común: evangelismo
§  Varios ministerios, porque no está limitado a género o edad.
§  Crecimiento, porque cualquiera que forme parte del ministerio recibirá capacitación para dar el plan de salvación y/o seguimiento en discipulado.
§  Cuidado, porque al formar parte de un grupo con distintas características de edad, madurez, dones y capacidades, se pueden coordinar programas internos que cumplan este propósito.
Principios éticos del mimo cristiano:
1.      Nunca hará nada en un programa que refleje mal sobre Cristo, su reino, su iglesia o el evangelio.
2.      Será fiel a toda la verdad bíblica.
3.      Nunca será cruel, no se burlará de ninguna persona o grupo para causarle pena, vergüenza o tristeza.
4.      Guardará su vestuario, guantes y accesorios limpios y en buen estado.
5.      Aplicará su maquillaje con cuidado y profesionalismo.
6.      No se pondrá o quitará el maquillaje o vestuario delante del auditorio.
7.      Reconocerá que ser mimo cristiano conlleva una responsabilidad muy grande en el ministerio.
8.      El mimo cristiano será muy exigente para ministrar y verdaderamente satisfacer las necesidades de su auditorio. (Conocer contexto)
 
El cerebro de la mímica:
§  El cerebro de la mímica es comunicar bien una idea.
§  Es una combinación organizada de la cara, manos, pies y cuerpo en general. Se hace mejor por medio de gestos y acciones exageradas con ayudas visuales y objetos didácticos.
¿Cómo se aprende a ser un mimo excelente?  ¡Estudio, ensayo y práctica!
 
Pasos para ser un mimo excelente:
1.      Estudiar con detalle el orden cronológico de alguna acción.
2.      Practicar varias veces con un objeto real hasta aprender todos los detalles.
3.      Practicar varias veces sin el objeto, exagerando los detalles adecuados que den la idea real.
No olvidar el propósito principal por el que ministramos (1 Corintios 10:31Romanos 11:36):
Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.
Algunos detalles técnicos
Ingredientes para el maquillaje:
§  cincuenta gramos (2 onzas) de vaselina simple (jalea de petróleo)
§  cincuenta gramos (2 onzas) de flor de zinc
§  cincuenta gramos (2 onzas) de manteca de cacao (14 barritas)
§  dos cucharada de talco
 
Preparación:
§  Mezcle la vaselina con la flor de zinc revolviendo con los dedos hasta obtener una pasta completamente suave y sin grumos.
§  Derrita la manteca de cacao e inmediatamente agregue a la mezcla. Debe revolver con los dedos hasta que esté suave.
§  Agregue dos o más cucharadas de polvo o talco blanco y revuelva nuevamente
§  Conserve la mezcla en el refrigerador.
 
Aplicación de la máscara:
En la mímica y pantomima los actores se pintan la cara en forma de una máscara, a diferencia de los payasos que se pintan la cara totalmente. Antes de aplicar el maquillaje, es mejor vestirse con su ropa del drama y fijar su pelo hacia atrás dejando la cara descubierta.
§  Aplique ligeramente una base de crema cosmética. Esto es para proteger la piel y poder remover el maquillaje con facilidad.
§  Aplique luego el maquillaje blanco a la cara con los dedos, como una máscara ovalada. Tenga cuidado al aplicarlo cerca de los ojos.
§  Aplique polvo blanco (talco). Esto ayudará que el maquillaje se impregne mejor.
§  Con un lápiz negro de voz (delineador), trace el contorno de la máscara blanca. Este trazo es lo que  crea el efecto de una máscara.
§  Dibuje una marca sobre y debajo de los ojos para dar expresión y enfatizar los mismos.
§  Pinte los labios de rojo o negro.
 
Cómo quitar el maquillaje:
Primeramente quítelo con papel higiénico. Aplique la crema de limpieza y quítela. Lávese la cara con agua y jabón.
 
Útiles indispensables para el mimo:
§  guantes blancos
§  zapatillas suaves
§  espejo manual
§  papel higiénico
§  maquillaje blanco
§  hisopos de algodón
§  toalla de mano
§  crema de limpieza o aceite para bebé
§  fijador blanco para maquillaje o talco
§  lápiz delineador negro para los ojos o lápiz negro de cera
§  rímel negro
§  lápiz labial rojo o negro
§  saca puntas
Recomendamos que cada miembro tenga su juego de útiles y no pedir a sus compañeros. Se requiere menos tiempo para aplicar la máscara si cada persona usa sus propios útiles y no pierde tiempo pidiendo prestado algo de otras personas.
Sac-Bé Daniel Aranda Barrios

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¿Cómo trabajar en el ministerio de la pantomima?

¿Cómo trabajar en el ministerio de la pantomima?

por Sac-Be Aranda Barrios

como trabajar en el ministerio de la pantomimaABRIR RECURSO
¿Cómo trabajar en el ministerio de la pantomima?
Un taller presentado en la Conferencia CAMINA 2009 (Comité de Apoyo de Ministerios Infantiles Nacionales) en Pachuca, Hidalgo, MEXICO.
 
Tres propósitos del mimo cristiano:
1. Glorificar el nombre de Dios (Efesios 1:3-14)
Entendemos que todo cristiano ha sido escogido para glorificar a Dios con su vida. ¿Cómo? Haciendo que Dios se vea bien a través de uno mismo, en este caso de una manera creativa.
2. Proclamar Su Palabra (Mateo 28:18-20 – La Gran Comisión)
Cada cristiano tiene una tarea específica según las palabras de Cristo mismo que es: “Ir y hacer discípulos”. ¿En dónde? A todas las naciones. Entonces es necesario buscar cómo y dónde se puede compartir la Palabra de Dios de manera clara y creativa según el contexto donde estemos.
3. Edificar a la iglesia en unidad (Efesios 4:1-16)
La pantomima y teatro pueden ayudar a integrar varios ministerios, crecimiento y cuidado espiritual de unos por otros con un fin común: evangelismo
§  Varios ministerios, porque no está limitado a género o edad.
§  Crecimiento, porque cualquiera que forme parte del ministerio recibirá capacitación para dar el plan de salvación y/o seguimiento en discipulado.
§  Cuidado, porque al formar parte de un grupo con distintas características de edad, madurez, dones y capacidades, se pueden coordinar programas internos que cumplan este propósito.
Principios éticos del mimo cristiano:
1.      Nunca hará nada en un programa que refleje mal sobre Cristo, su reino, su iglesia o el evangelio.
2.      Será fiel a toda la verdad bíblica.
3.      Nunca será cruel, no se burlará de ninguna persona o grupo para causarle pena, vergüenza o tristeza.
4.      Guardará su vestuario, guantes y accesorios limpios y en buen estado.
5.      Aplicará su maquillaje con cuidado y profesionalismo.
6.      No se pondrá o quitará el maquillaje o vestuario delante del auditorio.
7.      Reconocerá que ser mimo cristiano conlleva una responsabilidad muy grande en el ministerio.
8.      El mimo cristiano será muy exigente para ministrar y verdaderamente satisfacer las necesidades de su auditorio. (Conocer contexto)
 
El cerebro de la mímica:
§  El cerebro de la mímica es comunicar bien una idea.
§  Es una combinación organizada de la cara, manos, pies y cuerpo en general. Se hace mejor por medio de gestos y acciones exageradas con ayudas visuales y objetos didácticos.
¿Cómo se aprende a ser un mimo excelente?  ¡Estudio, ensayo y práctica!
 
Pasos para ser un mimo excelente:
1.      Estudiar con detalle el orden cronológico de alguna acción.
2.      Practicar varias veces con un objeto real hasta aprender todos los detalles.
3.      Practicar varias veces sin el objeto, exagerando los detalles adecuados que den la idea real.
No olvidar el propósito principal por el que ministramos (1 Corintios 10:31Romanos 11:36):
Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.
Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.
Algunos detalles técnicos
Ingredientes para el maquillaje:
§  cincuenta gramos (2 onzas) de vaselina simple (jalea de petróleo)
§  cincuenta gramos (2 onzas) de flor de zinc
§  cincuenta gramos (2 onzas) de manteca de cacao (14 barritas)
§  dos cucharada de talco
 
Preparación:
§  Mezcle la vaselina con la flor de zinc revolviendo con los dedos hasta obtener una pasta completamente suave y sin grumos.
§  Derrita la manteca de cacao e inmediatamente agregue a la mezcla. Debe revolver con los dedos hasta que esté suave.
§  Agregue dos o más cucharadas de polvo o talco blanco y revuelva nuevamente
§  Conserve la mezcla en el refrigerador.
 
Aplicación de la máscara:
En la mímica y pantomima los actores se pintan la cara en forma de una máscara, a diferencia de los payasos que se pintan la cara totalmente. Antes de aplicar el maquillaje, es mejor vestirse con su ropa del drama y fijar su pelo hacia atrás dejando la cara descubierta.
§  Aplique ligeramente una base de crema cosmética. Esto es para proteger la piel y poder remover el maquillaje con facilidad.
§  Aplique luego el maquillaje blanco a la cara con los dedos, como una máscara ovalada. Tenga cuidado al aplicarlo cerca de los ojos.
§  Aplique polvo blanco (talco). Esto ayudará que el maquillaje se impregne mejor.
§  Con un lápiz negro de voz (delineador), trace el contorno de la máscara blanca. Este trazo es lo que  crea el efecto de una máscara.
§  Dibuje una marca sobre y debajo de los ojos para dar expresión y enfatizar los mismos.
§  Pinte los labios de rojo o negro.
 
Cómo quitar el maquillaje:
Primeramente quítelo con papel higiénico. Aplique la crema de limpieza y quítela. Lávese la cara con agua y jabón.
 
Útiles indispensables para el mimo:
§  guantes blancos
§  zapatillas suaves
§  espejo manual
§  papel higiénico
§  maquillaje blanco
§  hisopos de algodón
§  toalla de mano
§  crema de limpieza o aceite para bebé
§  fijador blanco para maquillaje o talco
§  lápiz delineador negro para los ojos o lápiz negro de cera
§  rímel negro
§  lápiz labial rojo o negro
§  saca puntas
Recomendamos que cada miembro tenga su juego de útiles y no pedir a sus compañeros. Se requiere menos tiempo para aplicar la máscara si cada persona usa sus propios útiles y no pierde tiempo pidiendo prestado algo de otras personas.
Sac-Bé Daniel Aranda Barrios

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Cuando Cristo entra en una casa/Drama / títeres para evangeliza

Cuando Cristo entra en una casa

 Autor: Barbara de Mutschard

Narrador 1: En aquel entonces el emperador romano César Augusto decretó que se levantara

un censo en todos sus dominios. En aquellos días era Cirenio gobernador de
Siria. Según lo dicho la gente tenía que regresar a la ciudad de sus antepasados
para inscribirse. Y como José era miembro de la familia real, tuvo que ir desde la
provincia Galilea de Nazaret hasta Belén de Judea, pueblo natal del rey David.
Llevó con él a María, su prometida, que estaba embarazada.
(Lucas 2:1-5)
También muchas otras familias se encaminaron. El camino era muy pesado,
especialmente para María. Casi estaba al punto de dar a luz a su primer bebé.
Cuando llegaron a Belén, la ciudad estaba llena de gente, todas las habitaciones
ocupadas. Ni un cuartito quedó. Y María sintió que ya había llegado su hora de
dar a luz. ¿Cómo han de haber sentido cuando caminaban por las calles
buscando un lugar donde hospedarse?
Vamos a imagina su situación:
(La primera casa aparece: “Mansión del rico”.
Aparecen José y María, cansados, después de un largo
viaje. Se paran enfrente de la primera casa y tocan a la
puerta.)
José: Ábranos, déjenos entrar, por favor. Hemos estado caminando por muchos días.
Estamos tan cansados. ¿No tiene un cuarto para una noche?
Dueño mansión: Y ¿qué tal la renta? ¿Pueden pagar ustedes? Esto no es una casa para pobres. Yo
pago mis limosnas cada mes para que hagan casas para gente como ustedes. Mis
habitaciones son de lujo. He trabajado duro para tener esto.
José: Señor, por favor, mi esposa va a tener un bebé…
Dueño mansión: Aún menos. Yo no soy doctor. Váyanse rápido.
(José y María siguen caminando, llegan a la “Casa de prisa” y tocan a la puerta.)
Casa de prisa: ¿Si?
José: Disculpe Señor, es que n…
Casa de prisa: Date prisa, no tengo tiempo. ¿Qué quieres?
José: Hospedaje para mi esposa y yo. Venimos de lejos y…
Casa de prisa: ¿Hospedaje? No tengo tiempo para ustedes. Quiero salir. Tengo cosas más importantes
que hacer que encargarme de gente ajena. Mañana pueden regresar, tal vez
tendré tiempo. Con permiso… (Se va rápidamente.)(José y María siguen su camino muy despacio. Llegan a la“Casa del pobre”.
José toca a la puerta. Aparece el dueño.)
José: Buenas noches. Por favor, ¿no tienen un rinconcito, donde
nos podemos quedar por la noche?
Casa del pobre: ¿Qué se imaginan? Ni tengo espacio para mis propios hijos.
José: Tengan misericordia de mi esposa. Ya no puede seguir caminando. Pregunte al
rico.
(José y María siguen su camino. Llegan a la “Casa del miedoso” y llaman:)
José: Somos de Nazaret. Tenga compasión de nosotros, señor. Déjenos pasar la noche
en su casa. Hay tanta gente en Belén, no hay lugar en ninguna casa.
Casa del miedoso:
Y en mi casa tampoco. No los conozco, ¿cómo creen que les voy a dejar entrar
en mi casa? Hay tantos asaltos en estos tiempos. Hay que tener mucho cuidado.
¿Son de Nazaret? Uhhhhhh, no se escuchan buenas noticias de Nazaret.
¡Aléjense de mi casa!
(José y María siguen caminando. José apoya a María. Llegan a la “Casa de Bienvenida”.)
José: Por favor, dénos una habitación, aunque sea para una noche.
Casa Bienvenida: Con gusto lo haría, pero miren, todo está lleno. Cada cuartito, hasta el último.
Hay tanta gente ahora en Belén, es increíble…
(Se queda mirándolos.)
…pobrecita la mujer, está embarazada. Mmmmmmm…Espérenme, sí, creo, que
tengo todavía un lugarcito para ustedes. Pero nada más es en el establo allá.
(Les señala el establo)
José: Oh, señor, eso es suficiente para nosotros. Gracias a Dios, no tenemos que
quedarnos en la calle. Ven, María, ahora puedes descansar.
(La apoya yendo hacia el establo.)
Narrador 1: En esta noche María dio a luz a su primer hijo. Lo envolvió en pañales y lo
acostó en un pesebre, porque no habían hallado habitación.
Narrador 2: Aunque él hizo el mundo, el mundo no lo reconoció cuando vino. Ni aún en su
propio país, entre su propia gente, lo aceptaron. Solo un puñado de hombres le
dio la bienvenida y lo recibió. Pero a todos los que le recibieron, a los que creen
en su nombre, les concedió el poder de convertirse en hijos de Dios. Los que
creyeron , nacieron de nuevo. Si Cristo hoy toca tu corazón, ¿le abrirás la puerta?Narrador 3: Como en Belén, igual ha sido hasta el día de hoy: Los hombres no le reciben, no
le quieren como rey y salvador. Le dejan afuera de sus vidas. Pero también hay
otros: Los que le reciben, los que le abren la puerta de su vida. Son ricos y
pobres, miedosos y apresurados. ¿Qué hubiera pasado si las personas en nuestro
drama le hubieran abierto sus puertas: A ver:
(Una casa tras la otra pasa y dice su texto:)
1. Casa del rico:
¿Qué me va a tocar? ¡Cuánto voy a ganar?
Estas preguntas dominaban mi ser,
mi trabajo, mi pensar, mi oír y mi ver.
Ahora mi vida se está acabando,
y no sé para qué estuve ganando.
A la tumba el dinero no puedo llevar,
y luego a mi, ¿qué me va a pasar?
Oh Señor, entra en mi mansión,
que seas el rey de mi corazón.
2. Casa de prisa
El tiempo pasó, los días corrieron.
¿Para qué los usaba? Ya todos se fueron.
¿Qué es lo que vale? ¿Qué es vanidad?
¿Qué es lo que se ve en la eternidad?
Oh Cristo, ven tú a mi corazón.
Necesito tanto de tu perdón.
Lo que quiero es de ti aprender
a invertir mi tiempo como debe ser.
Que uses mi vida, me hagas capaz
de mostrar al mundo, qué es tener paz.
3. Casa del pobre:
No hay dinero, no puedo pagar.
Así siempre dije, no hay para ayudar.
Mi casa estaba llena de preocupación
y la amargura mató la canción.
Hasta que yo por fin pude ver,
que Cristo era rico, tenía tanto poder.
Y él se hizo pobre por tanto amor,
él dio su vida a nuestro favor.
Dios quiere hacernos descansar
en sus riquezas que él quiere dar:
La vida eterna y pleno perdón,
y con él nos dará una celeste mansión.
Él me ha llenado con felicidad
la cual puedo dar a la humanidad.
Él me ha llenado con satisfacción,
ya nunca se va a callar mi canción.4. Casa del miedoso
El miedo de todo me agarró,
de guerra y que me enfermara yo,
de tiempos difíciles, de la maldad,
de Satanás mismo y su potestad.
Hasta que alguien me mostró mi error,
que no tienen sentido el temor,
si al salvador le pido entrar,
si él en mi vida puede reinar.
Él es el más fuerte, venció a Satán.
Ya no hay razón por ningún afán.
Desde que Jesús mi vida salvó,
seguro estoy, su paz tengo yo.

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HAGASMOLE AL TEATRO!!!

INTRODUCCIÓN… EN ACCIÓN!

Pocas artes requieren de tanto esfuerzo como el teatro, y es que en el no solo se conjugan casi todas las demás disciplinas artísticas, sino que es inevitablemente un trabajo de equipo y tendremos que conciliar una serie de personalidades tan diferentes y tan sensibles que casi nos atrevemos a asegurar que el éxito de una obra dependerá mucho del buen desempeño y la buena relación del equipo de trabajo. Y es que para llegar al ansiado momento del estreno está detrás el esfuerzo y dedicación de muchas personas; el escritor, el actor, el director, el escenógrafo, vestuarista y sabe Dios cuanta gente más!
Partiremos del hecho de que en nuestra congregación rara vez encontraremos un profesional para cada área, pero si contamos con el entusiasmo de todos y con un poco de disposición cada uno asumirá el rol que le toque. Lo más importante es que todos tengan la dispocición y una misma visión “servir a Dios” y hemos comprobado que el teatro es un arma poderosa y eficaz para llevar las buenas nuevas.
Es verdad que el fin primario del teatro es divertir, ya lo han dicho así muchos teóricos, pero no solo tiene esa utilidad, una obra teatral siempre tendrá un mensaje y generalmente son temas de reflexión o una moraleja, creemos que si se ha usado durante años para expresar una posición política o ante la vida misma, ahora es tiempo de arrebatarlo para decirle al mundo el mensaje más maravilloso que existe.
Queremos motivarles a que se preparen mejor, investiguen y que adquieran una sana disciplina , pues sabemos que mientras mejor hagamos el teatro será más efectivo y convincente. Para perfeccionar nuestra actividad teatral será necesario que entre los participantes del grupo se asuman las diferentes tareas a realizar, sin perder de vista que así como en el cuerpo de Cristo todas las partes son importantes en el teatro es tan importante el el que actúa como el que clava el último detalle de la escenografía, pues nuestra armonía y unidad de espíritu se reflejarán ante el público.
El hecho de que nos guste el teatro no debe ser la motivación esencial para pertenecer a este ministerio, pues nos encontraríamos con la sorpresa de que las luces nos deslumbrarían hasta cegarnos en nuestra propia vanidad; debemos pues ser consientes de que la gloria no es para nosotros, sino que teniendo una misma visión lo mismo dará ser el director que el acomodador. El Señor se glorificará en nuestro trabajo en la medida en que le permitamos al Espíritu Santo obrar desde los cimientos de nuestros proyectos.

ELEMENTOS DEL ACTOR… ¿ QUÉ CUALIDADES TENGO ?

 Cuando reflexionamos en cuáles son los elementos con los que cuenta un actor para su trabajo?, generalmente nos limitamos a pensar que son el cuerpo y la voz, pero son realmente estas las herramientas del actor? Lo fundamental para un actor es la sensibilidad y el talento, puesto que la técnica se adquiere facilmente si hay afición (Asi que dedicaremos un tiempo especial para aprenderla).
Hay una serie de elementos invisibles con los que el actor puede desempeñar su trabajo y que a continuación te presentamos .

Imaginación creadora.
Si Dios nos creó a su imagen y semejanza entonces nos facultó como seres creativos. La gran diferencia es que Dios puede crear de la nada, de lo que no existe y nosotros no, es por eso que nos ha dotado con la imaginación. Es la creatividad un don divino por excelencia. Gen 1:1,26.
“Mi nombre es imaginación, puedo ver lo que los ojos no perciben, puedo escuchar lo que los oídos no oyen, puedo experimentar lo que el corazón no siente”. Peter Nivio.

Memoria.
Te has puesto a pensar que pasaría si no tuviéramos memoria? Te imaginas el vacío espiritual y la sequedad en la que viviríamos? Gracias a la memoria, aprendemos, adquirimos el conocimiento y evocamos recuerdos. Es un almacén en donde guardamos infinidad de vivencias que nos sirven para crear. Que bueno que Dios tiene una excelente memoria y se acuerda de sus pactos. Salmo 8:4

Concentración.
“Solamente quisiera que el escenario fuera tan estrecho como la cuerda de un equilibrista a fin de que ningún necio osara pisarlo”. F. Wagner.
Todo actor principalmente el que empieza tiene una lucha constante contra su ego. El ego sabe que todo es una fantasía, que los estímulos son imaginarios, que el texto no fue creado por él sino por el escritor. El ego sabe lo que dirán los otros actores y que en el segundo acto tendrá una escena de histeria y teme no poder hacerla. Concentrar nuestra atención implica dominar nuestro ego y hacer las cosas con la espontaneidad de la primera vez. Pr. 4:20, 8:33. 1P 1:13.

Observación. 
Dice el dicho y dice bien que: “Ojos que no ven corazón que no siente” y Confucio decía que: “Una imagen dice más que mil palabras”.
Sin querer restar importancia a alguno de los sentidos sabemos que a través de la vista captamos lo que aprendemos de la vida en un 80% el otro 15% se le concede al oído y el 5% restante a los otros sentidos.
Que importante es saber observar con atención los sucesos que ocurren a nuestro alrededor y poder apreciar hasta en las cosas más pequeñas las maravillas de nuestro Creador!, para el actor la observación es uno de los elementos más importantes, es fuente de inspiración para crear, caracterizar y plasmar la realidad en el escenario.
“Vengan a ver las cosas sorprendentes que el Señor ha hecho en la tierra…”
Sal. 46:8.

Sensibilidad.
El diccionario define como sensibilidad artística: La capacidad para sentir emociones.
Mucha gente piensa que carece de sensibilidad, pero es una cualidad que Dios nos ha dado a todos, simplemente algunos la han desarrollado más que otros. Físicamente la sensibilidad se alimenta a través de lo que perciben nuestros sentidos. Pero existen otras fibras sensibles que al ser activadas despiertan nuestros sentimientos más profundos y estas, se encuentran en el alma. Este conjunto de sentimientos (como el amor, el odio, la tristeza, etc.) serán la materia prima del actor para dar vida a sus personajes.
Jn. 11:35,36, 1 Cor. 2:11-14.

 

LA VOZ, UN ARTÍCULO…DE PRIMERA NECESIDAD.

Si buscamos la palabra voz a lo largo de las escrituras nos daremos cuenta de lo importante que es. Con la voz el Señor creó el universo, y cuando Él alza su voz la tierra tiembla. Dios habla y también nos ha dotado con esa cualidad.
Es muy molesto cuando alguien se sube a un escenario y no se le escucha o no se le entiende, pues el teatro se hizo para ser visto y oído. Como actores (sea profesional o amateur) tenemos la obligación de conocer que posibilidades poseemos en lo que se refiere a nuestra voz (timbre, tono e intensidad). Esto nos permitirá enriquecer y adornar de mejor manera a nuestros personajes.
Para que la voz sea un instrumento dúctil, capaz de transmitir con máxima eficacia las ideas y sentimientos contenidos en el texto es necesario que sea: suficiente, clara y expresiva. Estas tres cualidades son la base de una voz educada y se pueden desarrollar con práctica y disciplina.
Suficiente ; en su alcance y resistencia. La base es una buena respiración estudiaremos a grandes rasgos la columna de aire y el apoyo diafragmático, realizando ejercicios para liberar cualquier tensión que pueda lastimar las cuerdas vocales. La suficiencia de la voz se pude incrementar con una buena rutina de ejercicios y practica constantes.

Clara ;en su pronunciación. Nos referimos a que el actor debe tener lo que se llama buena dicción, es decir que se entienda claramente lo que dice. Algunas personas tenemos un error constante o vicio en la pronunciación de ciertas palabras o letras que hemos repetido a lo largo de nuestra vida, este tipo de errores en el escenario son muy notorios y distraen al espectador. Es necesario y es posible erradicarlos, la mayoría de las veces el actor sólo tiene que tomar conciencia de ello. Realizaremos diversos ejercicios de dicción que nos ayudarán a corregir nuestra pronunciación si es mala y a mejorarla si no lo es.

Expresiva ; en sus entonaciones, intensidades ritmos y timbres. Estamos tan acostumbrados a los actores de televisión que pensamos que una buena expresión vocal se limita a repetir sin intención lo que el apuntador nos va dictando y sumado a eso por lo general tenemos malos hábitos de lectura, por esto cuando leemos o decimos un texto en teatro nos cuesta tanto trabajo llenarlo de una emoción sincera que en vez de disfrutarlo lo sufrimos. Estudiaremos las bases de una buena lectura y las inflexiones de la voz.

Que importante es conocer las cualidades con las que Dios nos ha dotado para emplearlas de manera eficaz y con provecho y así poder ser instrumentos útiles para comunicar sus verdades eternas.


EXPRESIÓN CORPORAL…HABLAR SIN PALABRAS.

Aunque no lo notemos nuestro cuerpo habla todo el tiempo, pero por prejuicios
sociales este lenguaje corporalse va perdiendo coforme vamos creciendo (tan solo observa el juego de los niños para que te des cuenta de ello), se vuelve muy limitado y acartonado en pocas palabras creemos que perdemos el estilo.
Un bebé que crece sin una demostración física de amor de adulto será una persona con grandes problemas para recibir o dar una caricia de afecto. Cuántas veces hemos visto a alguien llorando y nos da pena llegar y consolarle?Tal vez con una mano en el hombro le haríamos sentir nuestro apoyo o aliviaríamos un poco su dolor. No quiere decir que la expresión corporal sea exclusivamente contacto físico, solo queremos ejemplificar que nuestro cuerpo puede decir mucho más de lo que imaginamos.
Un actor en escena no siempre está hablando sin embargo con el gesto nunca de interpretar por lo que es primordial el dominio y el manejo del cuerpo.
Asi como el pintor o el músico disponen de materiales o instrumentos para interpretar su arte, el actor carece de ellos y solo dispone de su cuerpo y de su voz. por eso debe aprender a manejarlos con la máxima perfección y poder interpretar con ellos toda gama de sentimientos. El estudio de la expresión corporal es muy extenso y requiere de mucha práctica así que veremos algunos ejercicios que nos pueden servir como adiestramiento básico.

Conciencia del cuerpo: Es necesario que hagamos consciente cada una de las partes del cuerpo y aprender a trabajarlas en conjunto o aisladamente. Mientras más conciencia tengamos de cada una de las partes de nuestro cuerpo mayor control tendremos sobre el mismo.
Expresión de emociones: Es posible que sin palabras y con una sola actitud corporal podamos expresar la psicología del personaje. El cuerpo habla y es necesario que el actor aprenda este lenguaje a la perfección.
Gesto: El gesto es algo más que una cara arrugada es tema de estudio extenso, pero en esta ocasión nos limitaremos en construir y en tender la base del gesto.
Se construye, llega a un clímax y se deshace.
Apoyos corporales: Esta técnica es utilizada para la construcción de los personajes apoyando su energía en cierta parte del cuerpo. Cada apoyo da al personaje un carácter determinado, incluso puede el físico sugerir la voz que ha de utilizarse.
Los apoyos básicos son: Frente, nariz, barbilla, pecho, cadera, rodillas y pies.

 

ESTRUCTURA DRAMÁTICA… LA MATERIA PRIMA. 

Todo hecho dramático (obra de teatro, por muy pequeña que ésta sea) requiere de una estructura, un esqueleto que permita un movimiento libre y ordenado de las situaciones. Existen dos tipos de estructura dramática: la Aristotélica, la tabla lineal y otra contemporánea, la de bloques, la Chejoviana; Analizaremos la de Aristóteles pues creemos que es de mayor utilidad; en su libro de la Poética, Aristóteles nos dice que una obra teatral requiere de: un planteamiento, un desarrollo y un desenlace.
Planteamiento : Toda obra antes de iniciar nos muestra los elementos fundamentales para la comprensión de la misma. Así que lo primero que se ve es la escenografía que nos determinan el lugar , (si no hubiese escenografía es misión de los actores describir el lugar lo antes posible para situar al espectador)y junto con el vestuario también determinará el tiempo ( ya sea la época o la hora) y finalmente notamos los personajes que intervienen.Estos tres elementos forman la primera fase del planteamiento, “el entorno “.
La siguiente fase consiste en involucrar al espectador de tal manera que se interese en la historia. Esto se logra a través del suspenso , es un acontecimiento fuera de lo cotidiano que apoyado por la reacción de los personajes crean una tensión y un cambio de actitud ;al espectador lo motivan a quedarse para descubrir que ocurrirá. El planteamiento también puede ser enriquecido con antecedentes de los personajes.
Desarrollo : La estructura ya tiene los pilares ahora hay que darle cuerpo, desarrollarla.
El inicio del desarrollo se da con la aparición de un objetivo , es el estímulo que dirige todas la acciones del personaje. El personaje pasa por una serie de ayudas y obstáculos para lograr ese objetivo, estas ayudas y obstáculos son acontecimientos que irán formando un nudo . Pero en determinado momento surgirá un acontecimiento que no es ni obstáculo ni ayuda, lo llamaremos conflicto , son las fuerzas que luchan dentro del personaje y que le obligan a tomar una decisión que lo mantendrán firme en su objetivo o lo harán cambiar de objetivo. Esta toma de decisión es precisamente lo que se conoce como clímax .
Desenlace : Teniendo el planteamiento y el desarrollo bien construidos el desenlace se da por sí solo. Consiste únicamente en un cierre, una revoluciona a todo lo expuesto. Pero también hay un elemento técnico que nos puede ayudar, el caos y el orden . En el teatro clásico constantemente vemos que lo que empezó en caos termina en orden y viceversa.
Esto es la base de una obra de teatro no quieras anteponer el mensaje a la estructura porque de ese modo no funciona, enfoca tu atención en mantener interesado al espectador y el mensaje llegará más fácilmente.

Esperamos que te sea de utilidad y que Dios te bendiga!

Te agradaceremos tus opiniones y sugerencias respecto a este material que esperamos te sea útil para comunicar las buenas nuevas –

POR CACHO Y DIANA TORRES

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EL DRAMA EN EL TEATRO Y LA TELEVISIÓN

EL DRAMA EN EL TEATRO Y LA TELEVISIÓN

¿QUÉ ES DRAMA?

Desde tiempos de Aristóteles y aun antes el fenómeno literario había sido diferenciado en tres grandes manifestaciones: la lírica, la épica y la dramática; esta última es objeto de nuestro estudio. Las tres utilizan el mismo material: las palabras. La épica y la dramática tienen los mismos orígenes, Aristóteles las define como limitaciones de acciones nobles que realizan grandes hombres pero mientras una lo hace con meros versos y es narrativa, la dramática presenta a los hombres diciendo y haciendo; es decir, mediante la acción. La historia se hace todos los días con las acciones, las reacciones y las interacciones de los hombres, no solamente está hecha por batallas o acuerdos celebres, la historia también está hecha por las pasiones de los hombres, su voluntad sus anhelos y sus fracasos. Este es el archivo de la historia que pertenece únicamente al arte. Es el drama pues un choque de fuerzas de los individuos por un lado y las circunstancias por el otro. Aristóteles le dio el significado de acción.

ESTRUCTURA DRAMÁTICA

Al hablar de estructura dramática, nos referimos a que este será el esqueleto de la historia que vamos a contar al público, no importando si el lenguaje es teatral, televisivo o radiofónico, o si el genero será comedia, tragedia o melodrama, toda historia dramática debe tener una base o estructura. Las situaciones que se van produciendo a lo largo de una obra dramática deben resultar interesantes para el espectador. Las situaciones surgen de la combinación de eventos y sucesos. El evento es un acontecimiento casual, fugaz, inesperado y no controlado por el personaje. El suceso es un acontecimiento preparado previsto y controlado por el personaje. Estos tres elementos tienen un principio y final en el tiempo.
evento + suceso = situación
La acción dramática es el elemento dinámico y trasformador que permite pasar lógica y temporalmente de una situación a otra. La acción implica un movimiento tanto físico como interno. Tomaremos como base el modelo lineal Aristotélico; toda estructura dramática cuenta con tres grandes elementos: planteamiento, desarrollo y desenlace.
Planteamiento: Lo primero es dar a conocer al espectador los siguientes datos. Lugar, tiempo y personajes. Tras el planteamiento comienza la trama, que forma parte del
Desarrollo: La trama es una serie de sucesos y acontecimientos que va dando consistencia a la historia. Aquí se definen los objetivos de cada personaje y veremos todos los obstáculos y ayudas que se le aparecen para lograrlo, esto formará el nudo y dará paso al conflicto. Tenemos generalmente un concepto erróneo de lo que es un conflicto y pensamos que son dos personajes en contraposición pero este surge cuando aparece algo que compromete su objetivo inicial; es un momento interno y difícil para el personaje y se ve obligado a tomar una decisión y esto puede o no cambiar su objetivo.
Desenlace: Éste llega cuando el conflicto termina o se resuelve y en él podemos ver las consecuencias de cada personaje y como la historia puede desembocar en un caos o en un orden.

GÉNEROS DRAMÁTICOS

Tragedia
Comedia
Melodrama
Pieza
Farsa
Tragicomedia
Género didáctico

EL DRAMA EN EL TEATRO Y LA TELEVISIÓN

Como lo hemos analizado anteriormente hablar de Drama no significa que la obra tendrá necesariamente un tono trágico o melodramático; sino que estamos hablando en términos de acción que es la base de toda obra dramática. El lenguaje puede variar ya sea en forma de texto teatral, guión televisivo o cinematográfico pero la esencia es la misma.

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