La conversin de un nio: una experiencia real
La conversin de un nio: una experiencia real Nuestro ministerio a los nios no debe consistir slo de contarles cuentos, aunque sean cuentos bblicos. No es slo cuestin de mantenerlos callados e interesados o lograr que hagan algo. Nuestro ministerio, nuestra primera responsabilidad debe ser principalmente evangelizarlos, claro est, sin ejercer ninguna presin sobre ellos. … Leer más