Para reflexionar…Un Año, De Hecho, Nuevo

“Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13, 14).

Se acerca el año nuevo. ¿Qué esperamos de él? ¿Cómo serán nuestras actitudes en este nuevo año? Podemos moldearnos como algunos personajes de las Escrituras:

David dijo que levantó la vista hacia las colinas de donde vendría su ayuda. Como el rey victorioso, creamos que no hay lucha que el Señor no pueda darnos la victoria, ni problema que no pueda resolver. En cualquier batalla, no miremos a la batalla, sino al Señor, quien seguramente vendrá a ayudarnos.

Abraham, uno de los padres de la fe, fue un hombre que creyó en Dios. Como él, creamos en el Señor para que nuestros propósitos se logren y nuestros sueños se cumplan.

Enoc fue un hombre que caminó con Dios. Que nosotros, como él, caminemos siempre junto al Señor, para que el año sea lleno de alegría para todos nosotros.

El apóstol Pablo dijo que se olvidó de las cosas que quedaron atrás. Dejemos las frustraciones y fracasos momentáneos y miremos hacia donde nos esperan las maravillosas bendiciones del Señor.

Andrés escuchó a Juan hablar y, poco después, condujo a su hermano Pedro hacia Jesús. Que nosotros, como Andrés, estemos listos en el nuevo año para llevar a muchos a Jesús. Será una bendición para nosotros y para todos los que, a través de nuestro trabajo, abran sus corazones al Señor.

Si seguimos estos ejemplos, el nuevo año será el mejor de nuestras vidas.

¡Feliz Año Nuevo!

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