Para reflexionar… ¿Trabajar O Descansar?

“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:29).

“Solo podemos descansar después de que todo el trabajo esté hecho”.

¿Es cierta esta afirmación cuando la obra es para el Señor Jesús? En la vida cristiana aprendemos que descansamos mientras trabajamos. Cristo es nuestro descanso, nuestra paz, el fortalecimiento de nuestras energías espirituales. Quien tiene a Jesús en su corazón no está cansado. Camina a Su lado y siéntese renovado. Sube montañas de desafíos y se queda cada vez más estimulado. Se complace en servir al Señor y cuando lo hace, su vida se llena de gozo y felicidad.

¿Y qué pasará cuando termine tu misión? Descansará para siempre en los cielos de gloria, con todos los santos, junto a Dios. La certeza de esta bendición nos hace querer trabajar aún más, sabiendo que no nos cansaremos de hablar de las maravillas del Señor y Su amor por todos los hombres.

No hay trabajo más gratificante que este. No hay nada que nos haga descansar más. No hay mayor estímulo para nuestra vida en este mundo.

¿Continúas trabajando duro o descansando en la obra del Señor?

Impactos: 5

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.