Para reflexionar… Solo Peregrinos

“Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece” (Juan 15:19).

Lo peor que le puede pasar a un cristiano es sentirse como en casa aquí en la tierra”.

Este no es nuestro hogar, debemos entenderlo. Somos ciudadanos del Cielo y solo estamos de paso por este mundo. Somos peregrinos con una misión. Dios nos ha seleccionado para predicar el Evangelio, para testificar de las maravillas del Señor, para llevar vidas perdidas a la salvación.

Qué gran bendición es saber que el Dios de poder nos ha elegido. Con todas nuestras faltas y pecados, confió en nosotros. Somos hijos del Altísimo, seremos recibidos, después de cumplir nuestra misión, con un “venid bendecidos por mi Padre”. Y, después de ser recibidos en los brazos del Señor, viviremos con Él por toda la eternidad.

Este no es nuestro hogar. Aquí no está nuestra verdadera felicidad. Por supuesto, mientras estemos en este mundo, tendremos alegría y experimentaremos una vida abundante y victoriosa.

Después … Y qué estimulante es saber que habrá un después, en las moradas celestiales. Allí nuestra felicidad será completa.

Impactos: 75

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.