

DAVID Y GOLIAT: LA BATALLA ES DE JEHOVÁ
Lección bíblica para niños usando el guante de cinco escenas
Texto bíblico principal
1 Samuel 17.
Versículo clave
“Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla”.
—1 Samuel 17:47
Verdad central
Dios es más grande que cualquier problema. Podemos enfrentar nuestros temores confiando en Él, preparándonos responsablemente y usando las capacidades que nos ha dado.
Edad recomendada
Niños de 6 a 11 años.
Duración
Entre 50 y 60 minutos.
Propósito
Que los niños comprendan que David venció a Goliat porque confió en Dios y actuó con valor, obediencia y preparación. La historia no enseña que siempre obtendremos exactamente el resultado que queremos, sino que podemos permanecer fieles a Dios aun frente a situaciones difíciles.
Objetivos
Al finalizar la lección, los niños podrán:
- Contar la historia siguiendo los cinco dedos del guante.
- Explicar por qué David no tuvo miedo de Goliat.
- Reconocer cómo Dios preparó a David mientras cuidaba ovejas.
- Comprender que David utilizó responsablemente sus habilidades.
- Memorizar la frase: “La batalla es de Jehová”.
- Identificar un “gigante” que necesitan enfrentar con la ayuda de Dios.
- Mencionar una acción concreta de fe y responsabilidad.
Materiales
- Guante de David y Goliat a color.
- Una copia para colorear por niño.
- Biblias.
- Crayones o lápices de colores.
- Tijeras de punta redonda.
- Cinco piedras lisas.
- Una bolsa de tela pequeña.
- Una honda de utilería que no pueda lanzar objetos.
- Una figura grande de cartón que represente a Goliat, opcional.
- Tarjetas y lápices.
1. Bienvenida: ¿qué cosas parecen gigantes?
Muestre a los niños cinco piedras y una figura grande que represente a Goliat.
Pregunte:
- ¿Qué es un gigante?
- ¿Cómo se sentirían frente a alguien mucho más grande y fuerte?
- ¿Alguna vez han enfrentado un problema que parecía enorme?
- ¿Qué cosas pueden producir miedo en un niño?
- ¿Ser valiente significa nunca sentir miedo?
Escuche sus respuestas sin burlarse ni minimizar sus temores.
Explique:
Ser valiente no significa que nunca sentimos miedo. Ser valiente significa que decidimos hacer lo correcto confiando en Dios, aun cuando sentimos temor.
Puede leer Salmos 56:3–4:
“En el día que temo, yo en ti confío”.
Diga:
Hoy utilizaremos cada dedo de este guante para recordar una parte de la historia de David y Goliat.
2. Contexto de la historia
Los filisteos y el ejército de Israel se encontraban en lados opuestos del valle de Ela. Del campamento filisteo salía un guerrero llamado Goliat.
Goliat era grande, experimentado y estaba fuertemente armado. Desafiaba al ejército de Israel para que enviara a un hombre a enfrentarlo. El rey Saúl y los soldados escuchaban sus palabras y sentían mucho miedo.
Durante cuarenta días, Goliat repitió su desafío. Nadie se atrevía a enfrentarlo.
Pero Dios estaba preparando a alguien que no parecía un guerrero: un joven pastor llamado David. El relato completo se encuentra en 1 Samuel 17.
EL GUANTE DE DAVID Y GOLIAT
Cada dedo cuenta una parte de la historia
Dedo 1: David fue fiel mientras cuidaba las ovejas
Imagen del guante
David aparece como pastor, acompañado por sus ovejas, su cayado y su arpa.
Referencia bíblica
1 Samuel 17:12–15, 34–37.
Historia
David era el hijo menor de Isaí. Mientras sus hermanos mayores formaban parte del ejército de Saúl, David cuidaba las ovejas de su padre.
Ser pastor podía parecer una tarea poco importante, pero requería responsabilidad, paciencia y valor. David tenía que buscar alimento y agua para las ovejas, conducirlas, protegerlas y permanecer atento a los peligros.
Cuando un león o un oso intentaba llevarse una oveja, David la defendía. En esos momentos aprendió a confiar en Dios.
Dios utilizó aquellas experiencias aparentemente pequeñas para preparar a David para una responsabilidad mayor.
Enseñanza
Antes de enfrentar públicamente a Goliat, David había aprendido a ser fiel cuando casi nadie lo observaba.
Dios frecuentemente nos prepara mediante las responsabilidades cotidianas:
- Ordenar nuestras cosas.
- Cumplir las tareas.
- Decir la verdad.
- Cuidar a un hermano menor.
- Obedecer a los padres.
- Estudiar con dedicación.
- Orar y conocer la Palabra.
- Servir aunque nadie nos felicite.
La fidelidad no comienza frente a una multitud. Comienza en las decisiones pequeñas.
Verdad del primer dedo
Dios me prepara mediante las pequeñas responsabilidades.
Gesto
Levanten el dedo meñique y digan:
“Seré fiel en lo pequeño”.
Preguntas
- ¿Cuál era el trabajo de David?
- ¿Por qué cuidar ovejas requería valor?
- ¿Quién protegió a David del león y del oso?
- ¿Qué responsabilidades tienes en casa?
- ¿Cómo puede Dios utilizar una tarea pequeña para prepararte?
Aplicación
Pida a cada niño que identifique una responsabilidad que necesita realizar con mayor fidelidad durante la semana.
Dedo 2: David obedeció y llegó al campamento
Imagen del guante
David lleva pan y alimentos para sus hermanos y observa el campamento.
Referencia bíblica
1 Samuel 17:17–27.
Historia
Un día, Isaí pidió a David que llevara alimentos a sus hermanos y preguntara cómo estaban. David no respondió:
“Eso no es importante”.
Tampoco dijo:
“Yo merezco una misión más emocionante”.
Se levantó temprano, dejó las ovejas al cuidado de otra persona y obedeció a su padre.
Cuando llegó al campamento, escuchó a Goliat desafiando al ejército de Israel y hablando contra el Dios viviente. Los soldados miraban el tamaño, la armadura y las armas del filisteo. David, en cambio, pensó en la grandeza de Dios.
Enseñanza
Una obediencia sencilla llevó a David al lugar donde enfrentaría una gran oportunidad.
Si David hubiera despreciado la tarea de llevar alimentos, quizá no habría llegado al campamento en ese momento.
Dios puede utilizar una instrucción ordinaria para conducirnos hacia algo importante.
Verdad del segundo dedo
La obediencia me coloca donde Dios puede utilizarme.
Gesto
Levanten el dedo anular y digan:
“Obedeceré con buena actitud”.
Preguntas
- ¿Quién envió a David al campamento?
- ¿Qué llevaba para sus hermanos?
- ¿Qué escuchó al llegar?
- ¿Cómo reaccionaban los soldados?
- ¿Por qué David veía la situación de manera diferente?
- ¿Obedecemos solamente cuando comprendemos todo?
Aplicación
Enseñe que la obediencia cristiana debe ser correcta y segura. Ningún adulto debe exigirle a un niño guardar secretos peligrosos, permitir contacto inapropiado o participar en acciones contrarias a la Palabra de Dios.
Los niños deben obedecer a sus padres y autoridades responsables, pero también deben comunicar inmediatamente a un adulto seguro cuando alguien intenta hacerles daño.
Dedo 3: David recordó la ayuda de Dios y se preparó
Imagen del guante
David aparece junto a la armadura de Saúl y luego escogiendo cinco piedras lisas.
Referencia bíblica
1 Samuel 17:31–40.
Historia
Cuando Saúl escuchó que David estaba dispuesto a enfrentar a Goliat, lo mandó llamar.
Saúl dudó porque David era joven y Goliat era un guerrero experimentado. Entonces David recordó cómo Dios lo había ayudado cuando cuidaba las ovejas.
David no estaba diciendo que él fuera invencible. Estaba reconociendo que Dios había sido fiel anteriormente y podía volver a ayudarlo.
Saúl intentó vestirlo con su armadura, pero David no podía caminar cómodamente porque no estaba acostumbrado a ella. Por eso se la quitó.
David tomó aquello que sabía utilizar:
- Su cayado.
- Su bolsa de pastor.
- Su honda.
- Cinco piedras lisas del arroyo.
1 Samuel 17:40 especifica que escogió cinco piedras lisas.
Enseñanza
Confiar en Dios no significa actuar irresponsablemente. David oró y confió, pero también se preparó y utilizó una habilidad que había practicado.
La fe no reemplaza la preparación. La fe orienta nuestra preparación y nos recuerda en quién debemos confiar.
Si un niño tiene una evaluación, puede orar, pero también debe estudiar. Si desea tocar un instrumento, puede pedir ayuda a Dios, pero necesita practicar. Si debe pedir perdón, puede orar por valor, pero también debe acercarse y reconocer su falta.
No necesitamos imitar la armadura de otros
David no intentó convertirse en Saúl. Utilizó los recursos y capacidades que Dios le había permitido desarrollar.
Los niños no tienen que compararse constantemente:
- “Él habla mejor que yo”.
- “Ella aprende más rápido”.
- “Él tiene más talentos”.
- “Ella es más popular”.
Dios puede utilizar a cada persona de una manera particular.
Verdad del tercer dedo
Recuerdo la fidelidad de Dios y utilizo responsablemente lo que me ha dado.
Gesto
Levanten el dedo medio y hagan como si recogieran una piedra.
Repitan:
“Confiaré en Dios y me prepararé”.
Preguntas
- ¿Qué recordó David delante de Saúl?
- ¿Por qué se quitó la armadura?
- ¿Cuántas piedras escogió?
- ¿Qué sabía utilizar David?
- ¿Cuál es la diferencia entre confiar en Dios y actuar sin preparación?
- ¿Qué capacidad puedes desarrollar para servir a Dios?
Las cinco piedras como recordatorios
La Biblia no explica que cada piedra representara una virtud particular. Por eso, no debemos afirmar que tengan un significado secreto.
Sin embargo, para la actividad pedagógica podemos utilizar las cinco piedras como recordatorios de cinco verdades presentes en la historia:
- Fidelidad: David cumplía su responsabilidad como pastor.
- Obediencia: David obedeció a su padre.
- Memoria: David recordó cómo Dios lo había ayudado.
- Preparación: David utilizó una habilidad que había desarrollado.
- Confianza: David enfrentó a Goliat en el nombre de Jehová.
Estas palabras no son una interpretación oculta de las piedras, sino una manera de recordar las enseñanzas del relato.
Dedo 4: David enfrentó a Goliat en el nombre de Dios
Imagen del guante
David sostiene su honda frente al enorme guerrero filisteo.
Referencia bíblica
1 Samuel 17:41–48.
Historia
Goliat vio a David y lo menospreció. Esperaba enfrentarse a un soldado fuerte y experimentado, pero delante de él había un joven pastor.
Goliat confiaba en:
- Su tamaño.
- Su experiencia.
- Su armadura.
- Su espada.
- Su lanza.
- Su fuerza.
David no fingió que Goliat fuera pequeño. El gigante era realmente peligroso. Pero David sabía que Dios era mucho más grande.
Entonces declaró:
“Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos”.
—1 Samuel 17:45
David también explicó el propósito de la victoria: que toda la tierra supiera que había Dios en Israel.
Enseñanza
David no buscaba demostrar que era el niño más valiente. Quería que todos reconocieran el poder de Dios.
Su confianza no estaba en la piedra como si fuera un objeto mágico. Tampoco estaba solamente en su habilidad con la honda. Su confianza estaba en Jehová.
¿Cuáles son nuestros “gigantes”?
Explique que nuestros gigantes no son personas que debemos atacar. Son dificultades que parecen demasiado grandes, por ejemplo:
- El miedo.
- Una enfermedad.
- El acoso escolar.
- Una materia difícil.
- Una mala costumbre.
- La tentación de mentir.
- La presión de los amigos.
- El enojo.
- La tristeza.
- Un cambio familiar.
- La necesidad de pedir ayuda.
No debemos utilizar la historia para enseñar a los niños a pelear físicamente ni a enfrentar solos situaciones peligrosas.
Confiar en Dios también significa pedir ayuda a padres, maestros, pastores y otros adultos responsables.
Verdad del cuarto dedo
Mi problema puede ser grande, pero Dios es mayor.
Gesto
Levanten el dedo índice y digan:
“Yo vengo en el nombre de Jehová”.
Preguntas
- ¿En qué confiaba Goliat?
- ¿En quién confiaba David?
- ¿Era Goliat verdaderamente peligroso?
- ¿Por qué David pudo avanzar?
- ¿Qué problema parece gigante para ti?
- ¿A qué adulto seguro puedes pedir ayuda?
Aplicación
Enseñe a los niños esta oración breve:
“Señor, este problema es grande para mí, pero no es más grande que tú. Dame sabiduría, valor y personas que puedan ayudarme”.
Dedo 5: Dios concedió la victoria
Imagen del guante
David agradece a Dios, el pueblo celebra y Goliat aparece caído a la distancia.
Referencia bíblica
1 Samuel 17:48–54.
Historia
Cuando Goliat avanzó, David corrió hacia la línea de batalla. Metió la mano en su bolsa, tomó una piedra, la colocó en la honda y la lanzó.
La piedra golpeó a Goliat en la frente y cayó al suelo. Cuando los filisteos vieron que su campeón había sido derrotado, huyeron. Los israelitas, que antes estaban paralizados por el temor, se levantaron y avanzaron.
La victoria no debía atribuirse al tamaño de David ni a la superioridad de sus armas. Antes de lanzar la piedra, David ya había declarado la verdad:
“De Jehová es la batalla”.
Enseñanza
Dios utilizó a un joven pastor para mostrar que la victoria no depende únicamente de la fuerza humana.
Sin embargo, esto no significa que todos nuestros problemas desaparecerán inmediatamente ni que Dios siempre hará exactamente lo que nosotros pedimos.
A veces Dios cambia la situación. Otras veces nos da fortaleza para atravesarla. También puede utilizar a otras personas, tratamientos, maestros, autoridades y diferentes recursos para ayudarnos.
La confianza verdadera dice:
“Dios puede ayudarme y yo continuaré siendo fiel, aunque todavía no conozca el resultado”.
¿Quién merece la gloria?
Después de una victoria podemos sentirnos orgullosos y pensar que todo ocurrió solamente por nuestra capacidad. David reconoció que la batalla pertenecía a Dios.
Cuando algo nos sale bien, podemos:
- Dar gracias a Dios.
- Reconocer la ayuda recibida.
- Evitar burlarnos de quienes no lo lograron.
- Utilizar el éxito para servir.
- Permanecer humildes.
- Seguir preparándonos.
Verdad del quinto dedo
Dios merece la gloria por cada victoria.
Gesto
Levanten el pulgar y después señalen hacia arriba.
Repitan:
“¡Gracias, Dios, por ayudarme!”.
Preguntas
- ¿Cuántas piedras utilizó David para derribar a Goliat?
- ¿Quién concedió la victoria?
- ¿Qué hicieron los israelitas?
- ¿Cómo debemos reaccionar cuando algo nos sale bien?
- ¿Por qué no debemos burlarnos de los demás?
La palma: la batalla es de Jehová
Imagen central
David hace girar la honda mientras Goliat permanece delante de él.
Referencia bíblica
1 Samuel 17:45–47.
Enseñanza central
La palma mantiene unidos los cinco dedos. De la misma manera, una verdad mantiene unidas las cinco escenas:
“La batalla es de Jehová”.
Esta expresión no significa que no debamos hacer nada. David:
- Cuidó fielmente las ovejas.
- Obedeció a su padre.
- Escuchó atentamente.
- Recordó la ayuda recibida.
- Rechazó una armadura que no sabía usar.
- Escogió cinco piedras.
- Utilizó su honda.
- Avanzó con valor.
David hizo lo que estaba bajo su responsabilidad y confió el resultado a Dios.
Verdad de la palma
Hago responsablemente mi parte y confío en que Dios hará lo que solamente Él puede hacer.
Frase para repetir
Invite a los niños a abrir toda la mano y repetir:
“La batalla es de Jehová. Confiaré en Dios, me prepararé y haré lo correcto”.
Repaso del guante
ParteEscenaEnseñanzaDedo 1David cuida las ovejasDios me prepara en lo pequeñoDedo 2David lleva alimentosLa obediencia me coloca donde Dios puede utilizarmeDedo 3David escoge cinco piedrasRecuerdo, me preparo y utilizo lo que Dios me dioDedo 4David enfrenta a GoliatMi problema es grande, pero Dios es mayorDedo 5Dios concede la victoriaDios merece toda la gloriaPalmaDavid usa la hondaLa batalla es de Jehová
Actividad: cuenta la historia con tu mano
Entregue el guante para colorear.
Instrucciones
- Escribir el nombre en la parte posterior.
- Colorear cada escena.
- Contar las cinco piedras del puño.
- Repasar el versículo central.
- Recortar por la línea punteada.
- Practicar la historia señalando cada dedo.
- Contarla a un compañero o familiar.
Mientras colorean, pregunte:
- ¿Qué aprendió David mientras cuidaba ovejas?
- ¿Por qué llegó al campamento?
- ¿Por qué no utilizó la armadura de Saúl?
- ¿Cuántas piedras recogió?
- ¿En quién confiaba?
- ¿Quién recibió la gloria?
Dinámica: cinco piedras de preparación
Coloque cinco piedras grandes sobre una mesa. Pegue una palabra en cada piedra:
- Fidelidad.
- Obediencia.
- Memoria.
- Preparación.
- Confianza.
Invite a cinco niños a sostenerlas. Cada uno debe explicar la palabra con ayuda del maestro.
Después pregunte:
- ¿En cuál de estas áreas necesitas crecer?
- ¿Qué acción puedes comenzar esta semana?
Ejemplos:
- Fidelidad: terminar una responsabilidad.
- Obediencia: responder con buena actitud.
- Memoria: escribir una ocasión cuando Dios ayudó.
- Preparación: estudiar o practicar.
- Confianza: orar frente a un temor.
Juego de repaso: ¿qué dedo es?
El maestro leerá una frase. Los niños tocarán el dedo correspondiente.
- “David protegía las ovejas”.
Dedo 1. - “Isaí lo envió con alimentos”.
Dedo 2. - “Escogió cinco piedras lisas”.
Dedo 3. - “Yo vengo a ti en el nombre de Jehová”.
Dedo 4. - “El gigante cayó y el pueblo avanzó”.
Dedo 5. - “De Jehová es la batalla”.
Palma.
Aplicación personal: identifica tu gigante
Entregue una tarjeta a cada niño.
Diga:
Escribe o dibuja una situación que te produce temor o parece demasiado difícil. No tienes que mostrarla públicamente.
Después, en la parte posterior, deben completar:
- Puedo orar por…
- Puedo pedir ayuda a…
- Mi responsabilidad es…
- Una promesa de Dios que recordaré es…
- Esta semana daré este paso…
Aclare:
Si el problema incluye acoso, violencia, amenazas, abuso o alguien que los hace sentir inseguros, no deben enfrentarlo solos. Deben contárselo inmediatamente a un adulto seguro.
Texto para memorizar con movimientos
“La batalla…”
Cerrar los puños, sin simular golpes.
“…es de Jehová”.
Señalar hacia arriba.
“1 Samuel…”
Abrir las manos como una Biblia.
“…17:47”.
Mostrar el guante.
Repita varias veces:
- Con voz fuerte.
- Con voz suave.
- Los niños.
- Las niñas.
- Toda la clase.
- Un niño por cada frase.
Evaluación
Preguntas orales
- ¿Quién era David?
- ¿Qué responsabilidad tenía?
- ¿Por qué fue al campamento?
- ¿Quién desafiaba a Israel?
- ¿Por qué los soldados tenían miedo?
- ¿Qué experiencias recordó David?
- ¿Por qué rechazó la armadura de Saúl?
- ¿Cuántas piedras escogió?
- ¿En qué confiaba Goliat?
- ¿En quién confiaba David?
- ¿Qué declaró David antes del enfrentamiento?
- ¿Qué representa cada dedo?
- ¿Qué significa para nosotros que la batalla pertenece a Dios?
- ¿Qué debemos hacer cuando un problema es peligroso?
Completa las frases
- David cuidaba las __________________.
- Su padre lo envió a llevar ______________.
- David escogió __________ piedras lisas.
- David utilizó una __________________.
- La batalla es de __________________.
Respuestas
- Ovejas.
- Alimentos.
- Cinco.
- Honda.
- Jehová.
Desafío para cinco días
Día 1: fidelidad
Cumple una responsabilidad sin que tengan que recordártela varias veces.
Día 2: obediencia
Obedece una instrucción correcta con buena actitud.
Día 3: memoria
Recuerda y agradece una ocasión en la que Dios te ayudó.
Día 4: preparación
Practica o estudia algo que necesitas aprender.
Día 5: confianza
Cuéntale a Dios uno de tus temores y pide ayuda a un adulto seguro.
Nota para los padres
Esta semana los niños estudiaron la historia de David y Goliat mediante un guante de cinco escenas.
Pida a su hijo que utilice el guante para contarle:
- David fue fiel como pastor.
- Obedeció a su padre.
- Recordó la ayuda de Dios y se preparó.
- Enfrentó a Goliat confiando en Jehová.
- Dios concedió la victoria.
Pregúntele:
- ¿Qué situación parece un gigante para ti?
- ¿Qué parte está bajo tu responsabilidad?
- ¿Cómo podemos prepararnos juntos?
- ¿Qué promesa de Dios podemos recordar?
- ¿Necesitas nuestra ayuda en alguna situación?
Evite utilizar la historia para decir: “Si tienes suficiente fe, todo saldrá como quieres”. Ayude al niño a comprender que confiar en Dios significa permanecer fiel, buscar ayuda y descansar en su sabiduría, aun cuando no conocemos el resultado.
Oración usando los cinco dedos
Pida a los niños que levanten una mano.
Dedo 1
Señor, ayúdame a ser fiel en mis pequeñas responsabilidades.
Dedo 2
Dame un corazón obediente y una buena actitud.
Dedo 3
Ayúdame a recordar tu fidelidad y a prepararme responsablemente.
Dedo 4
Dame valor para enfrentar mis temores y pedir ayuda cuando la necesite.
Dedo 5
Cuando llegue la victoria, ayúdame a darte toda la gloria.
Palma
Señor, reconozco que la batalla te pertenece. Haré lo correcto, confiaré en ti y descansaré en tu cuidado. Amén.
Conclusión
David no venció porque fingiera que Goliat era pequeño. Goliat era realmente grande, fuerte y peligroso. David pudo avanzar porque conocía a un Dios mucho mayor.
El joven pastor fue fiel cuando nadie lo admiraba. Obedeció una instrucción sencilla, recordó la ayuda de Dios, utilizó lo que había aprendido y enfrentó el desafío confiando en Jehová.
Cada vez que los niños miren su mano podrán recordar:
Seré fiel en lo pequeño.
Obedeceré con buena actitud.
Recordaré la ayuda de Dios y me prepararé.
Enfrentaré mis temores confiando en Él.
Daré a Dios toda la gloria.
Porque la batalla es de Jehová.
Fuente bíblica principal: 1 Samuel 17, RVR1960. Para trabajar el temor y la confianza con los niños: Salmos 56:3–4.
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