
Arquito nunca deja atrás a sus amigos
Valor: La unidad
Historia
Arquito era muy alegre, rápido y entusiasta. Cuando tenía una misión, avanzaba con energía porque deseaba llegar pronto a la meta.
Un día, Arquito y sus amigos emprendieron una caminata para llevar Biblias y alimentos a varias familias que los necesitaban. Todos comenzaron el recorrido cantando, conversando y ayudándose.
Después de varias horas, uno de los niños se sintió cansado y comenzó a caminar más despacio. Arquito ya se encontraba bastante adelantado, pero cuando miró hacia atrás y vio a su amigo, se detuvo inmediatamente.
—No podemos continuar sin él —dijo Arquito—. Lo importante no es quién llegue primero, sino que todos lleguemos juntos.
Algunos pensaron que, si reducían la velocidad, tardarían demasiado. Pero Arquito regresó, tomó una de las bolsas que llevaba el niño y animó a los demás a colaborar.
Uno cargó su mochila, otro le ofreció agua y los demás caminaron a su lado. Todo el grupo disminuyó el paso para acompañarlo.
Nadie preguntó cuánto tardarían. Nadie se quejó por tener que caminar más lentamente. Habían comprendido que una verdadera familia no abandona a quien necesita ayuda.
Cuando finalmente llegaron, estaban cansados, pero muy felices. Arquito miró a sus amigos y les dijo:
—Hoy aprendimos que podemos avanzar más rápido cuando estamos solos, pero llegamos más lejos cuando permanecemos unidos.
Juntos entregaron las Biblias y los alimentos. Aquel día descubrieron que ayudar a levantar a alguien era tan importante como alcanzar la meta.
Versículo
«Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero».
—Eclesiastés 4:9-10
Lección del día
Hay momentos en los que avanzar juntos vale mucho más que llegar primero.
Dios no desea que pensemos solamente en nosotros mismos. Él nos enseña a observar a quienes están cansados, tristes o enfrentando alguna dificultad.
La verdadera unidad no consiste únicamente en estar reunidos. Significa cuidarnos, ayudarnos, compartir las cargas y asegurarnos de que nadie quede abandonado.
Aplicación para los niños
Puedes seguir el ejemplo de Arquito cuando:
- Ayudas a un compañero que no comprende una actividad.
- Invitas a participar al niño que está solo.
- Compartes tus materiales.
- Animas a quien se siente triste.
- Esperas con paciencia a quien necesita más tiempo.
- Colaboras con tu familia, iglesia o equipo.
- Evitas burlarte de las debilidades de los demás.
- Oras por alguien que atraviesa una dificultad.
Preguntas para conversar
- ¿Por qué se detuvo Arquito?
- ¿Cómo ayudaron los amigos al niño cansado?
- ¿Qué habría ocurrido si todos hubieran continuado sin él?
- ¿Cuál era más importante: llegar primero o llegar juntos?
- ¿Conoces a alguien que necesite tu ayuda esta semana?
- ¿Cómo puedes demostrar unidad en tu familia o clase?
Desafío de Arquito
Busca esta semana a una persona que necesite ayuda. Acércate, pregúntale qué necesita y realiza una acción concreta para acompañarla.
Oración
Señor, gracias porque no nos abandonas cuando estamos débiles o cansados. Enséñanos a permanecer unidos y a preocuparnos por las necesidades de los demás. Ayúdanos a compartir las cargas, levantar al que cae y no dejar atrás a nadie. Queremos demostrar el amor de Jesús por medio de nuestras acciones. Amén.
Frase para recordar
“Con Jesús aprendemos que nadie debe quedarse atrás: unidos avanzamos, nos ayudamos y llegamos juntos.”
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