Pasos 5 y 6: Confianza en Cristo y la oración de convicción

Pasos 5 y 6: Confianza en Cristo y la oración de convicción

por Sam Doherty

 

Los siguientes dos pasos nos ayudan a preguntarle al niño si verdaderamente desea seguir adelante y creer en Jesucristo. Además, nos proporciona una serie de sugerencias que nos ayudarán a guiar al niño en la forma en que debe pedirle al Señor que lo perdone y que empiece a reinar en su corazón.

 

Tercer artículo de la serie: Caminemos para ganarlos

 

Paso 5: Preguntar si quiere confiar en Cristo, o si prefiere ir a casa y pensarlo más

 

 

Ahora estás en condiciones de preguntarle al niño si verdaderamente quiere seguir adelante y creer en Jesucristo (o venir a Jesucristo, o recibir a Jesucristo, según el concepto expresado en el versículo que hayas estado utilizando).

 

 

Es bueno formular la pregunta de manera que incluya una alternativa a la respuesta afirmativa. Si puede incluir un «o prefieres…», al niño le será más fácil dar una respuesta honesta sin temor. Es difícil para un niño decirle: «No» a un consejero que muestre interés en él.

 

 

Debes hacer énfasis en lo importante que es la decisión para su vida. Si le explicas la importancia de lo que está pensando hacer, hay tres cosas que deberías señalarle:

 

1. El Señor Jesús quiere tener el control de su vida

 

El Señor Jesús no vendrá a su vida sólo para salvarle y perdonar sus pecados. Vendrá a

 

cambiarle e introducirse en su vida como Señor y Maestro. Quiere ser «su jefe».

 

2. El Señor Jesús espera ver un cambio en su vida

 

Ser cristiano significa estar dispuesto a dejar lo malo y procurar hacer lo que agrada a Dios. Ambas cosas deben quedarle claras y se ha de ser sincero en cuanto a esto.

3. Ser cristiano no siempre es sencillo

 

Debe saber que posiblemente otros niños y niñas se rían de él o se burlen cuando sepan lo que ha hecho. Avisarle nos sirve tanto para prevenirlo como para prepararlo.

 

 

Para los niños es bueno saber lo que implica ser cristiano antes de que lleguen a creer en Cristo. Se debe incluir, por tanto, en la primera presentación del evangelio.

 

 

Si el niño no parece dispuesto a «pagar el precio» que cuesta, no debemos presionarle. Tiene que escoger por sí mismo; y ya le has ayudado a identificar y aclarar la situación.

 

 

Pero es importante mantener el equilibrio en todo momento. Aunque no queremos hacer que el creer sea demasiado fácil, tampoco debemos hacérselo demasiado complicado. Por tanto, hay que enfatizar el hecho de que, si confía en Cristo, él le ayudará a ser bueno y a vivir para Dios aunque otros le digan cosas desagradables o hablen mal de él. Se le puede decir algo así:

 

 

 

Recuerda que, si confías en el Señor Jesús, él estará en tu vida y te ayudará a ser diferente y a vivir para él, y te dará la alegría y la fortaleza que necesitas.

 

 

Así que, después de haber visto lo que implica creer en Cristo, hay que preguntarle al niño si verdaderamente quiere hacerlo:

 

 

 

¿Quieres creer en Jesucristo como tu Salvador ahora mismo? Tienes que desearlo con todo tu corazón. ¿O prefieres dejarlo por hoy y pensarlo más? Vamos a estar en silencio unos momentos y cuando lo hayas decidido, me dices lo que quieres hacer.

 

 

Déjalo unos momentos antes de que responda. Si dice que no quiere creer en Cristo en ese momento pero quiere irse a casa y pensarlo más, deja que se vaya. No intentes presionarlo o hacerle cambiar de opinión. No obstante, debes decirle que, si quiere, puede creer en Cristo en su casa o en cualquier otro lugar. También puedes sugerirle la posibilidad de volver a hablar contigo en otro momento si lo desea. Ora con él antes de que se vaya.

 

 

Si el niño responde que «sí» a la pregunta y parece preparado por el Espíritu Santo para confiar en Cristo, está listo para avanzar un paso más.

Aunque de ninguna manera debes presionar al niño, tampoco debes darle la impresión de que puede esperar y creer en el Señor Jesús cuando quiera. Hebreos 3:7 nos recuerda que hoy es el día de salvación, y el niño necesita ver la importancia de responder a la voz de Dios cuando le habla y de no hacer oídos sordos.

 

Paso 6: Sugerir que hable con el Señor Jesús y le pida que le salve

 

 

Llegados a este punto, debes pedirle al niño que ore y le pida a Jesucristo que lo salve sobre la base del versículo bíblico que hayas utilizado y el concepto que en él aparezca. Por ejemplo, si has utilizado Juan 1:12 o Apocalipsis 3:20, muéstrale al niño el camino de salvación animándole a pedirle al Señor Jesús que entre en su corazón y en su vida.

 

 

Hay cuatro formas de hacerlo:

 

 

 

1. Puedes pedirle al niño que ore de manera audible y por su cuenta. En este caso, puedes sugerirle de antemano una o dos frases (relacionadas con el versículo bíblico) que pueda incluir en su oración.

 

 

Si verdaderamente quieres que el Señor Jesús entre en tu vida dile que lamentas tus pecados y pídele que entre en tu vida.

 

 

La oración del niño puede ser muy breve y sencilla, como la de cierto niño que dijo:

 

 

Querido Señor Jesús, soy malo. Ven a mi corazón y haz que sea bueno. Amén.

 

 

No esperes ni le exijas una teología perfecta.

 

Posiblemente este sea el mejor método.

 

 

 

2. Puedes dirigir al niño en oración. Si el niño es pequeño o tímido, o si son varios los niños que quieren creer en el Señor Jesús, puedes sugerirles que oren de manera audible repitiendo frase por frase tu oración. Puede ser sencilla como la siguiente:

 

 

Querido Señor Jesús,/ soy pecador/ y he hecho cosas malas./ Lo siento,/ no quiero seguir viviendo de esa manera./ Gracias por morir en la cruz por mí./ En este momento creo en ti/ como mi Salvador y mi Señor;/ y te pido/ que me perdones todos mis pecados/ y que me conviertas/ en la clase de persona/ que tú quieres que sea.

 

 

No obstante, si estás aconsejando a varios niños a la vez, es mejor orar con cada uno personalmente, siempre que sea posible.

 

 

 

 

3. Puedes utilizar la «oración dirigida». Esto quiere decir que el niño ora con sus propias palabras pero que lo guías paso a paso en las diferentes frases:

 

 

 

Ahora puedes decirle al Señor Jesús lo que me has dicho a mí mientras hablábamos.

 

Puedes comenzar diciéndole: «Querido Jesús» (pausa para que el niño hable).

 

Ahora háblale de tus pecados y de cómo te sientes con respecto a ellos (pausa).

 

Ahora dile que crees que murió por ti en la cruz (pausa).

 

Ahora dile que quieres hacer lo correcto (recuérdale el versículo bíblico que has utilizado y haz una pausa).

 

Ahora dile qué es lo que quieres que él haga por ti ahora (pausa).

 

Puedes concluir diciendo: «Amén».

 

 

4. Puedes pedirle que ore interiormente al Señor Jesús.

 

Esto debería ser después de haberle sugerido lo que puede decir. Después pídele que te diga lo que ha orado. De todas formas esta manera no es la más recomendable, ya que no sabes realmente cómo ha orado.

 

Nuevamente pienso que la primera de las cuatro posibilidades es el mejor método.

 

Tomado y adaptado del libro Ganemos a los niños para Cristo, Sam Doherty, Desarrollo Cristiano Internacional, 2002, pp. 43–47

 

 

Consulte los otros artículos afines de esta serie:

 

 

  • Pasos 1 y 2: La comodidad del niño y la identificación de sus problemas

 

  • Pasos 3 y 4: Colores y versículos claves para mostrar el camino de salvación

 

  • Paso 7 y 8: La seguridad de la salvación y la oración de gratitud

 

  • Paso 9 y 10: Discipulado y promesas bíblicas

 

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