Para reflexionar… Vientos A Favor Y Vientos Contra

“El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor”
(1 Juan 4:8).

Un amigo le dijo a otro: “A veces siento la presencia de
Dios. Los vientos soplan a mi favor y mi vida vive momentos
de mucha paz y tranquilidad.  A veces los vientos son
completamente contrarios, todo sale mal y los problemas de
la vida me hacen pensar que, en verdad, Dios no me ama”.

Por supuesto que ese hombre no tenía razón.  Con vientos
favorables, con vientos contrarios, con todo marchando bien
o enfrentando días de fracasos y derrotas, Dios siempre nos
ama. Después de todo, Él es amor y Su amor es en gran parte
responsable de hacernos pasar por esos momentos, buenos o
malos, bajo su protección y cuidado.

En momentos de gran alegría aprendemos mucho de Dios.  En
momentos de dificultad y sufrimiento, aprendemos, además,
mucho con Dios. En todo momento, Dios es amor.

No importa de qué lado soplé el viento, Dios ama y por eso
estamos muy felices.

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