Para reflexionar… No Pierda Tiempo

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:1).

“Muchos, en todo el mundo, condenados por un acto cualquiera de rebeldía, esperan ansiosamente por una amnistía. Quieren volver a ser libres y tener los derechos que habían perdido. Quieren que sus errores sean amnistiados, o sea, olvidados”.

Dios providenció la mayor amnistía de todos los tiempos. Nosotros, presos a nuestros pecados de rebeldía y desobediencia, fuimos amnistiados. Volvemos a ser libres y debemos conmemorar el hecho de Jesús haber muerto en la cruz para que nuestros errores del pasado fuesen olvidados y pasásemos a disfrutar una nueva vida, abundante y eterna.

¿Y lo qué debemos hacer para lograr tan maravillosa amnistía? Reconocer nuestros fallos, nuestros pecados, pedir perdón y recibir el abrazo del Señor en un “bendito de mi Padre”. En Cristo nos ponemos libres de todo castigo por los actos del pasado.

¿Quiere continuar viviendo lejos de Dios? Aproveche ahora esa bendición ofrecida por Él y reciba Jesús en su corazón. Está con su amnistía en las manos, antojarse, entregarla a usted.

No pierda tiempo… ¡Aproveche ya!

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