Para Reflexionar… Experimentar es mejor que simplemente saber

“y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4, 5).

Muchos piensan en el Cristianismo como algo para discutir y no como algo para experimentar. Sin duda, es importante tener una comprensión intelectual de la verdad cristiana; pero es aún más importante tener una experiencia vital y viva del poder de Jesucristo.

Solo cuando tenemos una experiencia personal con el Señor comprendemos la belleza del Cristianismo. Solo cuando Dios se convierte en parte de nuestras actitudes, valoramos verdaderamente el Cristianismo como una nueva forma de vida. Aprendimos que ya no se trata de esforzarnos por mostrar nuestra religiosidad en un mundo sin religión, sino de mostrar a Cristo, brillando en nosotros y a través de nosotros, para que el mundo se transforme y reciba las mismas bendiciones que hemos recibido día tras día.

Buscamos conocer la voluntad de Dios en las Escrituras, no para mostrar nuestra intelectualidad espiritual, sino para alabar, adorar y magnificar el nombre de nuestro Señor y Salvador. Él se convierte en una prioridad en todo lo que hacemos y en todo lo que aspiramos.

El poder transformador del Señor Jesús nos moldea para que el mundo vea en nosotros un Cristianismo vivo. Eso es lo que realmente importa.

Impactos: 2

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.