Para reflexionar… El Sol Sigue Brillando

“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 8:38, 39).

“Las nubes pueden ser negras y sombrías, pero no pueden cambiar el hecho de que el sol sigue brillando”.

Nuestro día podría ser el peor día de nuestras vidas. Puede ser que nada haya salido bien, que las frustraciones se hayan acumulado lo suficiente, que nuestros sueños se hayan convertido en terribles pesadillas, que nuestra esperanza nos haya abandonado sin previo aviso, que nuestros ojos se hayan convertido en inmensas cataratas de lágrimas. Nada de esto evita la luz del Sol de Justicia y el amor incomparable de nuestro amado Señor y Salvador Jesucristo.

Los problemas de un día no determinarán nuestra derrota. Sea cual sea la situación o circunstancia, Cristo permanecerá allí, muy cerca de nosotros, intercediendo por nuestra victoria final y definitiva. Nada nos alejará del amor de Dios, nada evitará que glorifiquemos Su nombre, nada quitará la bendición de la salvación y nuestra vida eterna.

Recuerda que las nubes oscuras pasarán. Tormentas también. El amor de Dios … Nunca pasará.

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