Para reflexionar… ¿Buscas el lugar adecuado?

“porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:13).

“Concéntrate en el cielo y conquistarás la tierra. Concéntrate en la tierra y no conquistarás ni la tierra ni el cielo”.

Cuando entreguemos nuestra vida a Dios, todo lo que soñamos en la tierra será posible. Cuando utilizamos nuestros esfuerzos y esperanzas aquí en el mundo, difícilmente lograremos nada. Es Dios quien nos motiva a desear las cosas buenas y es Él quien también nos ayuda a conseguirlas. Es Él quien nos dice “Pide y te daré”.

Quien confía en su propia capacidad de conquista, nunca se satisface con nada. Si quiere una casa y logra adquirirla, pronto deseará otra casa, y un coche, un yate, una hacienda y… Su mayor deseo es “querer”.

El que confía en el Señor, al recibir una bendición, queda satisfecho. Si esa bendición te lleva a otra, alaba a Dios. Y así su vida continúa según la voluntad de Dios y siempre está feliz. Quien camina sin fe nunca se satisface y la felicidad siempre está distante.

¿Dónde sueles mirar: Tierra o Cielo?

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