Para Reflexionar… Ayuda necesaria – Ayuda conseguida

“Porque yo, el Señor, soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo” (Isaias 41:13).

“Señor, mis días son difíciles, mi futuro es incierto, mis fuerzas están desapareciendo. Necesito mucho Tu ayuda”.

Todos necesitamos mucho la compañía y ayuda del Señor. Sin Él no sabemos adónde ir, qué decir, qué hacer. Nuestras actitudes son inseguras y nuestras bendiciones se pierden. No podemos comenzar el día sin pedir la dirección de Dios, ni terminarlo sin ofrecer nuestra gratitud por habernos conducido en paz hasta ese momento.

Dios es nuestro mejor Amigo, Protector en tiempos difíciles, Ayudador cuando enfrentamos los problemas de la vida, Consolador cuando los fracasos nos hacen llorar. Él es nuestro gozo en cualquier situación o circunstancia.

Ante la angustia del día, pidamos ayuda al Señor. Cuando, cansados, caemos por el camino, pidamos ayuda al Señor. Si nos surgen dudas, pidamos la ayuda del Señor. Él nos dará fuerza, nos dará fe, nos dará paz y verdadera felicidad.

Impactos: 3

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.