LECCION: UNA AMISTAD MUY ESPECIAL

 

 

 

 

UNA AMISTAD MUY ESPECIAL

 

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CONOZCA MÁS: 2 Samuel 4:4; 9: 6-13.

 

OBJETIVO: Desarrollar el concepto de la importancia de la verdadera amistad.

 ELEMENTOS QUE SE NECESITAN: Un par de muletas o una silla de ruedas.

 

ACTIVIDAD DINÁMICA: Mostrar una muleta o silla de ruedas y preguntar a los niños para qué sirven.

 

 

HISTORIA:

 

 

Era un joven lisiado. Cuando tenía sólo cinco años igual que (mencionar el nombre de un niño o niña presente), unas personas enemigas de su padre quisieron hacerle daño. Su nana, que ayudaba a su mamá, para protegerlo corrió con él en brazos, pero lamentablemente se le cayó de los brazos y de esa forma quedó enfermo de sus piernas. No podía ponerse en pie ni caminar como los otros niños.

En conversaciones con su nana, él preguntaba: ¿Qué pasará conmigo cuando crezca y ya no te tenga a mi lado? ¿Quién me cuidará? Nana, ¿algún día me casaré? ¿Iré a estudiar lejos? Su nana le decía que él era hijo de Dios y que el Señor siempre se las arreglaba para cuidar a sus hijos, que Dios no lo desampararía y más aún, si él era minusválido.

Cuando era la hora de dormir, su nana le contaba a Mefi-Boset historias sobre su padre: un general de ejército que se llamaba Jonathan, hijo del rey Saúl. Allí aprendió que lo más maravilloso de la vida de su padre era que tenía un amigo extraordinario.

Cuando llegaba la noche, Mefi-Boset decía: ¡Nana! ¡Nana! ¡Cuéntame otra vez la historia que me gusta! Y ella se acostaba al lado del niño y mientras le hacía cariños en el pelo le relataba la historia que más le gustaba escuchar al pequeño.

La nana le decía: cuando Jonathan, tu padre y David se conocieron, enseguida percibió que David era un joven muy amable. Se portaba educadamente en la casa del rey y le agradó tanto que le dio lindos presentes. Desde ese momento fueron tan amigos que pasaban mucho tiempo en no pasara peligro.

Él creía que su amistad duraría para siempre. Se querían mucho.  Eran fieles uno al otro y se tornaron los mejores amigos.

El tiempo pasó. El papá de Mefi-Boset ya había muerto cuando él aún era pequeño. Había mucha gente que quería aún hacerle daño a este hombre. Él seguía dependiendo de los demás para poder ir de un lado a otro,

¿se acuerdan qué problema tenía  Mefi-Boset? ¡Muy bien! Él era lisiado.

En medio de esa situación apareció el antiguo amigo del padre de Mefi-Boset, llamado David.  Ahora David era una persona muy, pero muy importante. Era el  Rey de Israel, rey de una gran nación y cuando se encontró con este joven desamparado, Mefi-Boset, éste hizo una reverencia  diciendo al rey: “Aquí tienes a tu siervo” en señal de humildad. El rey David le dijo: Tú eres el hijo de mi mejor amigo no temas porque deseo ser bueno contigo por amor a tu padre Jonathan y aunque ahora él no esté, mi casa será tu casa. Jamás te faltará nada. Yo ordenaré que nadie te haga daño. Tu padre fue mi mejor amigo, por lo tanto tú serás una de las personas más importantes en mi palacio. Todos los días comerás en mi mesa y jamás te dejaré. Los ojos de Mefi-Boset se llenaron de lágrimas y recordó las historias que le contaba su nana cuando él era pequeño, así como lo son ustedes. La amistad de su padre permitió que este joven fuera atendido en el palacio del rey.

 

LLAMADO: Así como Mefi-Boset, nosotros alguna vez viviremos en el palacio del rey del universo gracias a nuestra amistad con Jesús. ¿Quieren vivir en ese palacio?

 

ORACIÓN: Que un niño (previamente avisado) ore agradeciendo a Dios porque en breve, podremos comer en la mesa del Rey del universo.

 

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