“No somos un ministerio grande, pero sí somos un gran ministerio”

ENSEÑANDO LA VERDADDe mencionar una idea a producir comprensión

Enseñando la verdad

De mencionar una idea a producir comprensión

Enseñar es mucho más que hablar, mencionar una doctrina o narrar acontecimientos. Enseñar significa ayudar a otra persona a aprender.

Una verdad ha sido enseñada cuando el niño puede:

  • Expresarla con sus propias palabras.
  • Relacionarla con el pasaje bíblico.
  • Comprender qué revela acerca de Dios.
  • Reconocer cómo se relaciona con su vida.
  • Responder de una manera concreta.

Decir una sola vez «Dios es santo» no garantiza que los niños comprendan qué significa la santidad de Dios. Para enseñar esta gran verdad será necesario resumirla, explicarla, ilustrarla, integrarla en la narración, aplicarla y repetirla.

Por esta razón, generalmente conviene concentrarse en una verdad central. Si el maestro intenta desarrollar muchas verdades durante la misma clase, es probable que ninguna quede suficientemente clara.

La meta es que cada niño termine la clase comprendiendo la verdad central y reconociendo cómo debe responder.


1. Resume la verdad central

La verdad central debe expresarse mediante una frase breve, sencilla y completa.

Ejemplos adecuados

  • Dios está presente en todo lugar.
  • Dios sabe todas las cosas.
  • Jesucristo nunca pecó.
  • Jesús murió y resucitó para salvarnos.
  • Dios escucha las oraciones de sus hijos.
  • El Espíritu Santo vive en cada creyente.
  • La Biblia es la Palabra verdadera de Dios.
  • Dios quiere que sus hijos digan la verdad.

Ejemplo demasiado complicado

«Todos necesitamos recibir una nueva naturaleza debido a nuestra condición de depravación y Dios nos concede esa nueva naturaleza por medio de la regeneración efectuada por el Espíritu Santo».

La afirmación puede contener conceptos bíblicos, pero resulta extensa y utiliza términos que muchos niños no comprenderán.

Podría resumirse así:

Dios da una vida nueva a quien confía en Jesús.

Después, durante la lección, el maestro podrá explicar gradualmente qué significa esa vida nueva.

Una verdad central no debe ser solamente un tema

Tema

Verdad central

La santidad

Dios es completamente santo y nunca hace lo malo.

La oración

Dios escucha a sus hijos cuando oran.

El Espíritu Santo

El Espíritu Santo ayuda al creyente a vivir como Jesús.

La salvación

Jesucristo salva a quienes confían en Él.

El perdón

Dios quiere que perdonemos como Él nos perdonó.

Una palabra identifica un asunto. Una oración completa comunica algo que debe creerse o vivirse.


2. Muestra la autoridad de la verdad

La enseñanza no posee autoridad porque el maestro la diga con seguridad, sino porque procede de la Palabra de Dios.

Podemos introducir la verdad mediante frases como:

  • «La Biblia nos enseña que…».
  • «Dios nos muestra en este pasaje que…».
  • «Dios promete que…».
  • «Dios nos advierte que…».
  • «El Señor nos manda…».
  • «En este relato descubrimos que…».
  • «Este acontecimiento nos ayuda a comprender que…».

Estas expresiones recuerdan a los niños que la enseñanza no es una opinión personal.

Siempre que sea posible, muestra el versículo o la parte del pasaje que respalda la verdad central.


3. Utiliza correctamente «tú» y «nosotros»

Al redactar la verdad central, debemos considerar a quién se aplica.

Una afirmación como:

«Dios te creó».

puede dirigirse a todos los niños porque expresa una verdad universal.

Sin embargo, decir:

«Dios está contigo en todo momento».

podría producir confusión si se presenta como promesa indiscriminada. Muchas promesas bíblicas describen específicamente la relación de Dios con quienes pertenecen a Cristo.

Sería más preciso afirmar:

Dios promete estar siempre con sus hijos.

Después, durante la aplicación, el maestro puede explicar cómo una persona llega a formar parte de la familia de Dios por medio de la fe en Jesucristo.

Pregunta de precisión

Antes de emplear «tú», «te» o «contigo», pregúntate:

¿Esta afirmación se aplica bíblicamente a todos los niños o específicamente a quienes han confiado en Cristo?

La precisión doctrinal también es una forma de cuidar al niño.


4. Escribe la verdad en tu planificación

Coloca la verdad central en la parte superior del bosquejo.

Por ejemplo:

Verdad central: Dios conoce todo y siempre juzga con justicia.

Tenerla visible durante la preparación ayuda a evaluar cada elemento:

  • ¿Esta introducción conduce a la verdad?
  • ¿Esta ilustración la aclara?
  • ¿Esta dinámica la refuerza?
  • ¿Esta pregunta comprueba su comprensión?
  • ¿Esta aplicación surge de ella?
  • ¿Esta manualidad ayuda a recordarla?
  • ¿Este detalle narrativo distrae?

La verdad central funciona como una brújula. No es un adorno dentro del plan; dirige toda la clase.


5. Explica la verdad central

Una verdad no queda enseñada solamente porque el maestro la repita. Los niños necesitan comprender el significado de sus palabras.

Si la verdad central es:

Dios es justo.

el maestro tendrá que explicar:

  • Qué significa «justo».
  • Por qué Dios siempre hace lo correcto.
  • Cómo su conocimiento perfecto se relaciona con su justicia.
  • Por qué Dios no comete errores.
  • Cómo trata el pecado.
  • Cómo la cruz manifiesta su justicia y su gracia.
  • Qué diferencia existe entre la justicia de Dios y la justicia humana.
  • Cómo debe responder el niño.

Explica gradualmente

No es necesario ofrecer toda la explicación la primera vez que aparece la verdad.

Puedes desarrollarla por etapas:

Primera aparición

Define la verdad:

«Ser justo significa hacer siempre lo correcto. Dios es justo porque nunca se equivoca ni actúa con maldad».

Segunda aparición

Amplía su fundamento:

«Dios puede juzgar justamente porque conoce todo lo sucedido, incluso las intenciones que otras personas no pueden ver».

Tercera aparición

Conecta con el evangelio:

«Dios no ignoró nuestro pecado. Jesús recibió voluntariamente el castigo que nosotros merecíamos. En la cruz vemos que Dios es justo y también misericordioso».

Cuarta aparición

Aplica:

«Si alguien te trata injustamente, puedes hacer lo correcto, buscar ayuda y confiar en que Dios conoce la verdad».

Esta enseñanza progresiva permite que los niños construyan comprensión a medida que avanza la narración.


6. Explica las palabras difíciles

Los maestros suelen utilizar palabras conocidas en la iglesia que los niños no comprenden.

Entre ellas:

  • Santo.
  • Justo.
  • Gracia.
  • Misericordia.
  • Salvación.
  • Arrepentimiento.
  • Fe.
  • Redención.
  • Sustituto.
  • Omnipotente.
  • Soberano.
  • Santificación.

No necesitamos eliminar estos términos bíblicos. Necesitamos explicarlos.

Ejemplos de explicaciones sencillas

Palabra

Explicación infantil

Santo

Dios es completamente puro, perfecto y separado de todo mal.

Justo

Dios siempre hace lo correcto y nunca se equivoca.

Gracia

Dios nos da un regalo bueno que no merecemos.

Misericordia

Dios no nos trata conforme al castigo que merecemos.

Arrepentimiento

Reconocer el pecado, cambiar de dirección y volvernos hacia Dios.

Fe

Confiar en Jesús y depender de lo que Él hizo.

Sustituto

Alguien que ocupa el lugar de otra persona.

Omnipotente

Dios posee todo poder y puede hacer todo lo que corresponde a su voluntad.

Soberano

Dios gobierna sobre todas las cosas.

Santificación

El proceso mediante el cual Dios ayuda al creyente a parecerse más a Jesús.

Después de explicar una palabra, pide a un niño que la exprese con sus propias palabras. Así podrás comprobar si realmente fue comprendida.


7. Incluye solamente las verdades secundarias necesarias

Durante el estudio probablemente encontrarás varias verdades. Una será central y las demás serán secundarias.

No tienes la obligación de mencionar todas.

Incluye una verdad secundaria cuando:

  • Ayuda a explicar la verdad central.
  • Es necesaria para comprender el pasaje.
  • Evita una interpretación equivocada.
  • Se relaciona directamente con la aplicación.
  • Refuerza algo enseñado anteriormente.
  • Responde a una necesidad importante del grupo.

Omítela cuando:

  • Abre un tema completamente diferente.
  • Requiere una explicación extensa.
  • Desvía la atención.
  • Rompe el ritmo de la narración.
  • No es necesaria para cumplir el objetivo.
  • Puede enseñarse mejor en otra clase.

Omitir una verdad en una lección no significa considerarla poco importante; significa reservarla para el momento apropiado.

Ejemplo: La justicia de Dios

En la historia de la viña de Nabot, la verdad central podría ser:

Dios es justo.

El maestro puede incluir dos verdades relacionadas:

  • Dios conoce todas las cosas.
  • Dios posee poder para ejecutar su juicio.

Ambas ayudan a explicar por qué su justicia es perfecta.

Sin embargo, introducir una enseñanza extensa acerca de los profetas, la monarquía de Israel o la posesión de tierras probablemente desviaría la atención.


8. Ejemplo: Pablo y Silas en Filipos

Hechos 16:11-40 contiene numerosas verdades:

  • Cristo tiene autoridad sobre los espíritus malignos.
  • Seguir a Jesús puede traer sufrimiento.
  • Dios permanece con sus hijos.
  • Dios posee poder.
  • La oración y la adoración son posibles en la dificultad.
  • El evangelio transforma vidas.
  • La salvación alcanza a personas y familias.
  • Debemos creer en Jesucristo para ser salvos.

Si la verdad central seleccionada es:

Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo.

el maestro concentrará su explicación en:

  • La necesidad del carcelero.
  • La pregunta que formuló.
  • La respuesta de Pablo y Silas.
  • El significado de creer.
  • Quién es Jesucristo.
  • Qué hizo para salvar.
  • Cómo puede responder una persona.

Puede mencionar brevemente otras verdades si fortalecen el mensaje, pero no intentará desarrollar todas.


9. Conecta con lo enseñado anteriormente

Una verdad secundaria puede incluirse cuando ayuda a recordar una enseñanza previa.

Por ejemplo, durante una serie sobre Hechos, los niños quizá ya aprendieron:

El Espíritu Santo vive en quienes confían en Cristo y transforma su vida.

Al enseñar la conversión del carcelero de Filipos, el maestro puede recordar brevemente esta verdad cuando explique los cambios observados después de creer.

Este recurso ayuda a construir aprendizaje acumulativo. Los niños descubren que las enseñanzas bíblicas no están aisladas, sino que forman una visión coherente.

La conexión debe ser breve. No conviene volver a enseñar completamente la lección anterior.


10. Atiende necesidades especiales sin perder el enfoque

En ocasiones, el pasaje contiene un asunto secundario que necesita ser atendido debido a una situación real del grupo.

Por ejemplo, Hechos 16 menciona a una joven relacionada con prácticas de adivinación. Si los niños están siendo expuestos a espiritismo, consultas ocultistas o juegos que promueven estas prácticas, el maestro podría ofrecer una advertencia breve y bíblica.

Sin embargo, debe hacerlo:

  • Sin sensacionalismo.
  • Sin despertar curiosidad innecesaria.
  • Sin describir prácticas peligrosas.
  • Sin provocar miedo.
  • Sin desplazar la verdad central.
  • Destacando la autoridad de Cristo.

Si el tema necesita mayor atención, será mejor preparar otra clase específica.


11. Ilustra la verdad central

Las ilustraciones ayudan a comprender conceptos abstractos. Funcionan como ventanas que permiten que entre luz sobre una idea difícil.

Una ilustración puede ser:

  • Una experiencia cotidiana.
  • Una historia breve.
  • Un objeto.
  • Una demostración.
  • Una imagen.
  • Una comparación.
  • Una situación hipotética.
  • Un ejemplo de la naturaleza.
  • Una escena que los niños puedan imaginar.

La narración bíblica misma suele ser la ilustración principal de la verdad. Las ilustraciones adicionales deben ayudar, no competir con ella.

Ejemplo: Cristo es el único camino hacia Dios

Un niño deseaba entrar al palacio para hablar con el rey, pero el guardia no le permitía pasar. Entonces llegó el hijo del rey, tomó al niño de la mano y dijo:

«Ven conmigo».

El guardia abrió la puerta y ambos entraron. El niño preguntó sorprendido:

«¿Por qué pudimos entrar?».

El joven respondió:

«Porque el rey es mi padre y tú viniste conmigo».

La ilustración puede ayudar a explicar que únicamente Jesucristo puede llevarnos al Padre.

Después debe aclararse que toda comparación tiene límites: Jesús no es simplemente un príncipe humano; es el Hijo eterno de Dios que murió y resucitó para reconciliarnos con el Padre.


12. Evalúa cuidadosamente cada ilustración

Antes de utilizarla, pregunta:

  • ¿Aclara la verdad?
  • ¿Es bíblicamente correcta?
  • ¿Es apropiada para la edad?
  • ¿Se comprende fácilmente?
  • ¿Puede interpretarse de forma equivocada?
  • ¿Es demasiado larga?
  • ¿Es más llamativa que la enseñanza?
  • ¿Depende de emociones exageradas?
  • ¿Los niños recordarán la verdad o solamente la historia?

Una ilustración demasiado cómica puede hacer que los niños recuerden el chiste y olviden la enseñanza. Una demasiado emotiva puede producir una respuesta sentimental sin comprensión.

La ilustración sirve a la verdad

No debemos construir la clase alrededor de un objeto espectacular si ese objeto no explica correctamente el pasaje.

La pregunta principal no es:

«¿Qué actividad les encantará?».

Sino:

«¿Qué recurso les ayudará a comprender esta verdad?».


13. Entreteje la verdad en la narración

Un error frecuente consiste en contar toda la historia y después anunciar:

«Ahora veremos la moraleja».

En ese momento, muchos niños sienten que la parte interesante terminó.

La verdad debe aparecer naturalmente dentro de la narración, en los momentos donde el pasaje la muestra.

El proceso

  1. Narra un acontecimiento.
  2. Conecta suavemente con la verdad.
  3. Explica o aplica brevemente.
  4. Regresa a la historia mediante otra transición.
  5. Continúa hacia el siguiente acontecimiento.

Esto permite que narración y enseñanza formen una sola unidad.

Ejemplo: Dios es paciente

Durante la historia de Elías huyendo de Jezabel, el maestro podría decir:

«Elías había visto muchas veces el poder de Dios, pero ahora tuvo miedo y huyó sin detenerse a buscar su dirección. Los hijos de Dios también podemos equivocarnos cuando actuamos dominados por el temor. Pero Dios no abandonó a Elías. Dios es paciente con sus hijos: continúa trabajando en nosotros, nos muestra dónde fallamos y nos ayuda a volver a confiar».

Para regresar a la narración:

«Como Dios fue paciente con Elías, comenzó atendiendo una necesidad muy sencilla: le permitió descansar».

La transición evita que la explicación parezca una interrupción desconectada.


14. Utiliza frases de transición

Las frases de transición ayudan a pasar de la narración a la enseñanza y regresar sin romper el ritmo.

De la historia a la verdad

  • «Esto nos muestra algo importante acerca de Dios…».
  • «¿Te diste cuenta de lo que hizo Dios?».
  • «Aquí descubrimos nuestra verdad de hoy…».
  • «La Biblia nos está mostrando que…».
  • «Lo que sucedió también nos ayuda a comprender…».
  • «Este personaje no podía verlo todavía, pero Dios…».

De la verdad a la historia

  • «Eso fue exactamente lo que comenzó a suceder…».
  • «Como Dios es fiel, veamos qué hizo después…».
  • «El personaje todavía no comprendía esta verdad…».
  • «Regresemos a aquella noche…».
  • «Mientras tanto, en el palacio…».
  • «Entonces ocurrió algo que nadie esperaba…».

Las transiciones deben sonar naturales. No es necesario utilizar siempre las mismas.


15. Enseña antes de llegar al clímax

La mayor parte de la explicación debe desarrollarse antes del punto culminante.

Después del clímax, la atención comienza a disminuir. Si el maestro reserva toda la enseñanza para el final, tendrá que dar una conferencia cuando los niños creen que la historia ya terminó.

Cuando la verdad se ha entretejido correctamente:

  • La introducción despierta interés.
  • Los acontecimientos muestran la verdad.
  • Las explicaciones construyen comprensión.
  • El clímax confirma la enseñanza.
  • La conclusión refuerza y aplica.

Al final solamente será necesario dar un toque claro y breve.


16. Repite la verdad central

La repetición es esencial para el aprendizaje. Lo escuchado una sola vez puede olvidarse fácilmente.

Sin embargo, repetir no significa recitar exactamente la misma oración con el mismo tono muchas veces.

Una repetición eficaz presenta la misma verdad de distintas maneras:

  • Mediante una definición.
  • Dentro de la narración.
  • Con una ilustración.
  • A través de una pregunta.
  • Utilizando un objeto.
  • Con un versículo.
  • Por medio de una participación.
  • En una aplicación cotidiana.
  • Con una frase que los niños completen.
  • En el resumen final.

Repetimos la verdad sin volver monótona la enseñanza.


17. Ejemplo de repetición variada

Verdad central

Dios sabe todas las cosas.

Primera vez: definición

«Dios sabe absolutamente todo. Nunca necesita aprender y nada puede sorprenderlo».

Segunda vez: comparación

«Imagina a la persona que ha leído todos los libros de la biblioteca. Sabría muchísimo, pero su conocimiento continuaría siendo pequeño comparado con el de Dios».

Tercera vez: dentro del relato

«Daniel no conocía el sueño del rey, pero sabía que Dios sí lo conocía. Por eso buscó su ayuda».

Cuarta vez: aplicación

«Quizá nadie comprende completamente cómo te sientes, pero Dios lo sabe. Puedes hablar con Él con sinceridad».

Quinta vez: versículo

«Grande es el Señor nuestro y de mucho poder; y su entendimiento es infinito».
Salmo 147:5

Sexta vez: participación

Maestro: «¿Existe alguna pregunta que Dios no pueda responder?».
Niños: «¡No! Dios sabe todas las cosas».

Cada repetición añade una nueva perspectiva.


18. Comprueba la comprensión

No debemos asumir que los niños comprendieron porque estuvieron callados o repitieron correctamente la frase.

Utiliza preguntas abiertas:

  • ¿Qué significa esta verdad?
  • ¿Dónde la observamos en la historia?
  • ¿Qué aprendimos acerca de Dios?
  • ¿Cómo se relaciona con Jesús?
  • ¿Qué ejemplo puedes dar?
  • ¿Qué diferencia produciría esta verdad en tu semana?
  • ¿Cómo se la explicarías a un amigo?

Evita limitarte a preguntas de memoria

Pregunta:

«¿Cuántos hombres tenía Gedeón?».

Esto comprueba un dato.

Pregunta también:

«¿Por qué Dios redujo el ejército de Gedeón? ¿Qué quería que el pueblo comprendiera?».

Esto comprueba la comprensión de la verdad.


19. Cuando una lección contiene varias verdades importantes

Algunos pasajes resultan difíciles porque parecen presentar dos o tres enseñanzas importantes en secciones diferentes.

En esos casos:

  1. Revisa nuevamente el contexto.
  2. Busca la intención principal del autor.
  3. Observa qué verdad une las distintas partes.
  4. Considera dividir el pasaje en varias lecciones.
  5. Reduce la explicación de las verdades secundarias.
  6. Evita forzar una unidad artificial.
  7. Reconoce con humildad cuando el texto es complejo.

No todos los pasajes narrativos encajan de manera perfecta en un esquema sencillo. La fidelidad bíblica es más importante que obligar al texto a cumplir nuestra estructura.


Método R.E.I.R.A.

Para recordar el proceso de enseñar una verdad central, podemos utilizar cinco acciones:

R – Resúmela

Exprésala en una frase bíblica, breve, clara y completa.

E – Explícala

Define las palabras, desarrolla el significado y muestra su fundamento bíblico.

I – Ilústrala

Utiliza ejemplos, objetos o comparaciones que iluminen la comprensión.

R – Repítela

Preséntala varias veces y de distintas maneras.

A – Aplícala

Ayuda al niño a reconocer cómo debe responder mediante la fe y la obediencia.

Además, estas acciones deben estar entretejidas dentro de la narración.


Ejemplo completo

Pasaje

Marcos 4:35-41: Jesús calma la tormenta.

Verdad central

Jesucristo tiene autoridad sobre toda la creación.

Resumen infantil

«El viento y el mar obedecen a Jesús porque Él es Dios».

Explicación

Jesús no solamente pidió a Dios que detuviera la tormenta. Habló con autoridad y la creación obedeció. Esto demuestra que Él no es solamente un hombre extraordinario; es Dios el Hijo.

Ilustración

Un policía puede detener el tránsito porque recibió autoridad, pero no puede ordenar al viento que deje de soplar. Jesús posee una autoridad que ningún ser humano tiene.

Momentos para entretejerla

  1. Cuando Jesús duerme durante la tormenta.
  2. Cuando los discípulos preguntan si le importa su situación.
  3. Cuando Jesús ordena al viento y al mar que se calmen.
  4. Cuando los discípulos preguntan quién es Él.

Repetición

  • «Jesús posee autoridad sobre la creación».
  • «El viento y el mar obedecieron a su Creador».
  • «Nada en la creación está fuera del poder de Jesús».
  • «¿Quién puede ordenar al mar? Solamente Dios».

Aplicación para el niño creyente

Cuando tengas miedo, recuerda quién es Jesús. Puedes hablar con Él y confiar en su poder y sabiduría, aun cuando no cambie inmediatamente la situación.

Aplicación evangelística

El mismo Jesús que posee autoridad sobre la tormenta tiene autoridad para perdonar el pecado. Puedes acudir a Él y confiar en su obra salvadora.


Errores frecuentes

  1. Mencionar la verdad solamente una vez.
  2. Utilizar una frase demasiado larga.
  3. Incluir palabras que no se explican.
  4. Aplicar a todos una promesa dirigida a los creyentes.
  5. Intentar enseñar todas las verdades del pasaje.
  6. Interrumpir constantemente la narración con explicaciones extensas.
  7. Reservar toda la enseñanza para el final.
  8. Utilizar ilustraciones que distraen.
  9. Repetir siempre de la misma manera.
  10. Confundir repetición con gritar la frase.
  11. Hacer preguntas que solamente comprueban datos.
  12. Utilizar recursos creativos sin conexión con la verdad.
  13. Explicar correctamente, pero no aplicar.
  14. Enseñar algo que el maestro no vive.

Resumen del capítulo

Para enseñar eficazmente la verdad central:

  • Redáctala en una frase breve.
  • Colócala al principio de tu planificación.
  • Explica sus palabras y su significado.
  • Incluye solamente verdades secundarias relacionadas.
  • Utiliza ilustraciones claras y apropiadas.
  • Intégrala naturalmente en la narración.
  • Emplea transiciones suaves.
  • Repítela de diversas maneras.
  • Comprueba que los niños la comprendieron.
  • Muéstrales cómo responder.

La verdad central debe resumirse, explicarse, ilustrarse, entretejerse, repetirse y aplicarse.

Preguntas de repaso

  1. ¿Cuándo podemos afirmar que una verdad fue enseñada?
  2. ¿Qué características debe tener su resumen?
  3. ¿Por qué debemos tener cuidado con la palabra «tú»?
  4. ¿Cómo se explica gradualmente una verdad?
  5. ¿Cuándo debemos incluir una enseñanza secundaria?
  6. ¿Qué función cumple una ilustración?
  7. ¿Qué significa entretejer la verdad?
  8. ¿Por qué conviene enseñar antes del clímax?
  9. ¿Cómo podemos repetir sin producir monotonía?
  10. ¿Qué preguntas comprueban comprensión y no solamente memoria?

Actividad para maestros: Seis maneras de enseñar

Escoge la verdad central de tu próxima lección y completa:

  • Verdad central:
  • Definición sencilla:
  • Versículo que la respalda:
  • Ilustración:
  • Primer momento para integrarla:
  • Segundo momento para integrarla:
  • Pregunta de comprensión:
  • Aplicación para el niño creyente:
  • Aplicación evangelística:
  • Frase para repetirla:

Desafío del capítulo

Durante tu próxima clase, evita anunciar la enseñanza únicamente al final. Identifica por lo menos tres momentos de la narración donde puedas explicar, ilustrar o aplicar la verdad central de manera natural.

Después de la clase, pregunta a varios niños:

«¿Qué verdad aprendimos hoy y cómo puedes vivirla esta semana?».

Sus respuestas te ayudarán a evaluar si realmente enseñaste o solamente hablaste.

Oración

Señor, ayúdame a comunicar tu verdad con sencillez, fidelidad y creatividad. Permite que los niños no solamente escuchen mis palabras, sino que comprendan tu Palabra y respondan a ella con fe y obediencia. Amén.

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