“No somos un ministerio grande, pero sí somos un gran ministerio”

EL CÚBITO

El Cuerpo Maravilloso que Dios creó – Devocionales Para Niños

EL CÚBITO

El ancla fiel de mis brazos

¿Sabías que en tu antebrazo tienes un hueso que es como una llave inglesa? Se llama cúbito (o ulna) y es el compañero inseparable del radio. Mientras el radio se mueve y gira para que tu mano baile, el cúbito se queda firme como un poste para darle estabilidad a todo tu brazo. Dios lo diseñó con una forma de “C” en el codo para que “abrace” al hueso del brazo de arriba, permitiéndote doblar y estirar el codo como una bisagra perfecta, ¡pero impidiendo que se doble hacia atrás! Lo más curioso es que su nombre viene de una palabra que significa “codazo”, y en los tiempos antiguos, la gente usaba el largo de su cúbito (desde el codo hasta la punta de los dedos) como una regla para medir cosas. Cada vez que apoyas los codos en la mesa, ¡estás saludando a la punta de tu cúbito!

Amiguito, mira lo que dice Salmos 62:2 (TLA):

“Solo Dios es mi roca y mi salvador; él es mi refugio, ¡por eso no tengo miedo!”

Este versículo se parece mucho a la función de tu cúbito. En nuestro cuerpo, el cúbito es ese hueso firme que no se anda moviendo de un lado a otro, sino que sirve de apoyo para que los demás huesos hagan su trabajo. De la misma manera, Dios es nuestra Roca. En un mundo donde muchas cosas cambian y se mueven, Dios permanece firme y estable para nosotros. Él es el “ancla” que nos sostiene cuando estamos cansados y el refugio donde podemos apoyarnos, así como tú apoyas tus codos para descansar. Tener a Dios como nuestra roca significa que, pase lo que pase, nuestra vida tiene un soporte que nunca se rompe.

La enseñanza que nos deja el cúbito es el valor de la fidelidad. A veces todos queremos ser como el radio: movernos, girar y ser el centro de atención. Pero el cúbito nos enseña que ser el apoyo silencioso y firme es igual de importante. Sin la estabilidad del cúbito, el radio no podría girar bien. Dios nos llama a ser amigos fieles y personas en las que otros puedan confiar, siendo “anclas” de amor para nuestra familia y amigos. Hoy, cuando sientas la dureza de tu codo, recuerda que Dios es tu roca firme y que tú también puedes ser un apoyo valioso para los demás. ¡Eres un diseño de estabilidad y fuerza en las manos del Rey!

Oración Final:
Amado Dios, te doy gracias por mi cúbito, el hueso firme que me da estabilidad y protege mi codo. Gracias porque Tú eres mi Roca y mi refugio seguro donde siempre puedo apoyarme. Ayúdame a ser un amigo fiel y un apoyo para los que me rodean. Amén.

Amiguito, es hora de aceptar una misión:

Apoya tus codos en una mesa y siente ese huesito puntiagudo. Mientras lo haces, cierra los ojos y dile a Dios: “Gracias, Señor, por ser mi roca firme”. Hoy, busca a un amigo o familiar que esté triste y ofrécele “tu apoyo” (una palabra bonita o un favor), ¡siendo un cúbito espiritual para ellos!

Visítanos:
www.ministerioinfantil.com

Ministerio Infantil Arcoíris
“No somos un ministerio grande…
pero sí somos un gran ministerio”

#CuerpoMaravilloso #MIArcoíris

19 Visitas totales
17 Visitantes únicos

Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Deja un comentario

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading