Bautizados para la misión

Bautizados para la misión

Pedro Alarcón

Introducción:

Quiero explicarles que no es que existan tres bautismos, uno independiente de otro, sino que hay una secuencia que implica cómo somos preparados para la misión que tenemos que cumplir. Puede que Ud. reciba todo esto de un viaje, o que haya un lapso de tiempo entre uno y otro evento, pero es importante que sepa que Dios le tiene muchas cosas que quizá Ud. nunca ha pensado, y que esto Ud. Puede que haya quedado con los rudimentos solamente, y de ello puede venir que no ha logrado efectividad en el servicio a Dios.

 

Dios tiene más y más para Ud. Como la visión de Ezequiel (Ezequiel 47) en donde la presencia de Dios representa a un rio que llega a sus tobillos, luego a sus rodillas, después hasta sus hombros, y después era llevado por este rio. Entonces en este mensaje veremos lo que Dios nos pide para llegar a ser siervos preparados para la misión.

 

Juan el Bautista representa o es efectivamente alguien que venía a preparar el camino del Señor, es decir, el ministerio y lo que Juan predicaba era para recibir al Rey Jesús, a Dios con nosotros (Emmanuel). Todo ministerio nace de los pasos que se dan para recibir al Señor, para crecer en el Señor y para servir en el Señor.

 

TEXTO:

Mat 3:11-17  Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego. 12  Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará. 13  Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. 14  Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?15  Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó. 16  Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. 17  Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

 

I.                   El primer bautismo. Acercamiento 1.

Juan representa el primer bautismo, el que es para arrepentimiento, es decir “yo, en verdad, los bautizo con agua para invitarlos a que se vuelvan a Dios”. El primer bautismo de Juan era una invitación de Dios al arrepentimiento (metanoia).

 

1.      Todo encuentro con Dios debe estar basado primero en el arrepentimiento,porque no podemos llegar delante de un Dios santo con arrogancia, con autosuficiencia, con ceguera de nuestra responsabilidad por nuestros pecados. El PARA ARREPENTIMIENTO es la posibilidad de que ese bautismo pueda remecer nuestras conciencias hacia una nueva mente. Dios nos debe convencer primeramente de pecado, porque ese es el gran obstáculo del hombre con Dios

 

2.     Todo encuentro con Dios debe estar basado en la verdad. Dios basa su relación con el hombre en la VERDAD, y la verdad implica que no podemos esconder delante de él nuestra miserable vida espiritual, nuestra desbastada vida llena de pecado jamás podrá acceder a Dios si no es en la verdad.

 

3.     Todo encuentro del hombre con Dios debe estar basado en la imposibilidad del hombre de salvarse a si mismo. Es por ello que este bautismo para arrepentimiento es el primer paso en donde el agua que simboliza la palabra de Dios penetra en el corazón del hombre y trae arrepentimiento, cosa imposible de lograr sin la acción de la Palabra, la que produce el milagro de la fe.

 

II.                El segundo bautismo. Acercamiento 2.

“él os bautizará en Espíritu Santo”

1.    Jesús es el que bautiza. Jesús te toma, te elige, te consagra, te llama, te unge, te da el poder y la autoridad. Jesús envía el Espíritu Santo y es clave para el desarrollo del discípulo, nadie que pretenda servir al Señor puede obviar este paso, porque en esto está implícita la capacitación para ser discípulo y el poder para serlo. Nada mueve más al hombre o mujer que recibir y ser bautizados por Cristo en el Espíritu Santo, quien recibe esto tiene un cambio radical en su vida que le permite consagrar su vida al Señor, sentir pasión por el Señor y sus cosas, ya no es necesario que el pastor ande a la siga de estos hermanos para pedirles compromiso con Dios, ellos ya tienen un chip diferente.

 

2.   Bautismo en el Espíritu Santo. Habla que tiene que ser sumergido en el Espíritu Santo, no habla de ser llenados, sino sumergidos, hasta que sale todo halito de vida del mundo y emerge la vida de Dios. Ser sumergidos significa que tiene que ser algo que produzca un cambio radical de mente, no es un sentir hacia Dios, no es algo que yo doy, es algo que Dios me da, es algo que Dios produce por su soberanía en nosotros que nos lleva a ver todo desde un nuevo punto de vista. Ser sumergidos habla de un empoderamiento de Dios sobre nosotros, una muerte al yo, un nacer de nuevo, una capacitación con nuevos genes, los genes de Cristo, la mente de Cristo, el amor de Cristo, el sentir de Cristo. Esto no nos hace perfectos sino que nos da poder sobre el pecado, sobre Satanás, y sobre nuestra carne.

 

3. Sobre las evidencias. Estas deben ser el hablar en lenguas, la oración en el Espíritu, los gemidos indecibles, llantos del Espíritu, clamor desgarrador, éxtasis, visiones, son muchas, pero la más importante es el fruto del Espíritu que no se puede imitar.

 

III.             El tercer bautismo. Acercamiento 3

Bautizados en fuego

1.    Fuego de la presencia de Dios. Este es el bautismo en fuego, Dios habita en el fuego, el fuego es la presencia de Dios en el altar, entre los querubines y serafines que son ángeles de fuego. Si nosotros podemos llegar a ser ministros de fuego (Heb 1:7  “Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, Y a sus ministros llama de fuego”). El fuego representa la acción incontenible del Reino de Dios, la pasión de Dios y el poder subyugante de aquel que habita en medio del fuego. Si nosotros pasamos la barrera del fuego y llegamos a Dios y aprendemos a estar en su presencia, pues en fuego seremos tornados, en fuego seremos envueltos y en fuego veremos la obra sobrenatural de Dios en medio de nosotros.

 

2.   El fuego también significa sacrificio extremo hasta dar la vida si fuera necesario, es decir el bautismo en la batalla, en la lucha, en la sangre, en el sacrificio, en la prueba extrema de la fe.

 

Mat 20:21  El le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.

 

Mat 20:22  Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos.

 

Mat 20:23  El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.

 

Rom 6:3  ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?

 

Tu no puedes decir que amas a Dios si no eres capaz de llegar a este nivel de servicio a Dios. Si no has derramado tu sangre por el Reino y por el Rey, algo falta en tu ministerio, no has salido de la comodidad para incomodarte por el servicio a Dios y su causa. Todos los discípulos de Jesús vivieron esta experiencia, de una u otra manera, y nosotros no pretendemos ser menos, pues aunque distintas las circunstancias y Dios es el mismo hoy ayer y por los siglos.

 

3.   El fuego significa el ministerio. Tú tienes un ministerio, y no podrás experimentar el fuego de Dios mientras no camines en la dirección de ese ministerio, sino estará luchando con Dios, y en esa lucha nunca podrás ganar, porque los designios de Dios son eternos e intransferibles e irrevocables. (Rom 11:29  “Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios”.) Nadie en Cristo está exento de un ministerio, porque todos somos ministros competentes de un nuevo pacto (2Co 3:6  “el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica”.) (1Pe 2:9  “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”;).

 

Conclusión: Cual es el verdadero compromiso con Dios, sino el estar dispuestos a dar la vida por el si fuere necesario, pero hoy eso es solo retórica, porque no estamos viviendo en persecución, estamos viviendo el tiempo del evangelio light, el tiempo de la teología de la prosperidad, que Dios vino para bendecirte y hacerte rico, pero ¿dónde está el compromiso con Dios?, la palabra dice que:

Santiago 4:4: ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Necesitamos un nuevo bautismo, ser sumergidos en el Espíritu Santo y en el compromiso con Dios. Si Dios te pidiera hacer un recuento de tu vida ¿Qué podrías poner en este recuento?, ¿A cuántos le has predicado? ¿A dónde has ido haciendo misión? ¿Qué sufrimientos y sacrificios has hecho por la causa del Señor? ¿Podrías morir en paz?, ¿Cuánto tiempo has dedicado a Dios?…

 

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