









Valores que reflejan el corazón de Dios
Lección bíblica para niños sobre el buen samaritano
Pasaje bíblico: Lucas 10:25-37
Versículo clave: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lucas 10:27).
Tema central: Los valores cristianos no son solamente palabras; son decisiones y acciones que reflejan el amor de Dios.
Edades: 6 a 11 años
Duración: 50 a 60 minutos.
Valores que aprenderemos
- Honestidad.
- Respeto.
- Amistad.
- Solidaridad.
- Responsabilidad.
- Libertad responsable.
- Generosidad.
- Gratitud.
Objetivos
Al finalizar la lección, los niños podrán:
- Comprender que los valores nacen de una relación con Dios.
- Identificar valores presentes en la historia del buen samaritano.
- Distinguir entre conocer un valor y practicarlo.
- Escoger acciones concretas para amar al prójimo.
- Reconocer que Jesús desea transformar nuestro corazón.
1. Bienvenida: la mochila de los valores
Lleva una mochila y varias tarjetas con los nombres de los valores. También puedes incluir objetos que los representen:
- Un espejo: honestidad.
- Un corazón: respeto.
- Dos figuras tomadas de la mano: amistad.
- Una venda: solidaridad.
- Un reloj: responsabilidad.
- Una puerta abierta: libertad.
- Una moneda o alimento: generosidad.
- Una tarjeta con la palabra “gracias”: gratitud.
Saca los objetos uno por uno y pregunta:
- ¿Qué valor podría representar?
- ¿Cómo se demuestra ese valor?
- ¿Es suficiente saber su significado?
- ¿Qué sucede si hablamos de amor, pero no ayudamos a nadie?
Concluye:
“Los valores no son adornos para llevar en una mochila. Deben estar en nuestro corazón y hacerse visibles mediante nuestras decisiones”.
2. Dinámica: ¿qué harías tú?
Lee las siguientes situaciones. Los niños pueden levantar una tarjeta verde si la acción refleja un valor y una roja si no lo hace.
- Encontraste un lápiz y decidiste entregarlo al maestro.
- Te burlaste de un compañero porque se equivocó.
- Ayudaste a alguien que se cayó.
- Prometiste ordenar los materiales y cumpliste.
- Compartiste tu merienda con quien no tenía.
- Ocultaste la verdad para evitar una consecuencia.
- Diste gracias a quien te ayudó.
- Usaste tu libertad para hacer algo que lastimó a otro.
Después de cada situación, pregunta: “¿Qué valor está presente o hace falta?”.
3. Introducción bíblica
Un experto en la ley le preguntó a Jesús qué debía hacer para heredar la vida eterna. Jesús lo llevó a recordar dos grandes mandamientos:
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón… y a tu prójimo como a ti mismo” (Lucas 10:27).
Entonces aquel hombre preguntó:
“¿Y quién es mi prójimo?”.
Para responderle, Jesús narró una historia.
4. Historia bíblica: el buen samaritano
Un hombre viajaba de Jerusalén a Jericó. El camino era peligroso. De repente, unos ladrones lo atacaron, le quitaron sus pertenencias, lo golpearon y lo dejaron herido junto al camino.
Después pasó un sacerdote. Él vio al hombre, pero continuó caminando por el otro lado.
Más tarde pasó un levita, un servidor del templo. También lo vio, pero no se detuvo a ayudar.
Finalmente pasó un samaritano. Los judíos y los samaritanos tenían profundas diferencias y normalmente no se trataban como amigos. Sin embargo, cuando el samaritano vio al hombre herido, sintió compasión.
Se acercó, limpió y vendó sus heridas. Luego lo colocó sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un lugar seguro y cuidó de él.
Al día siguiente entregó dinero al encargado del alojamiento y le dijo:
“Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese”.
Jesús preguntó cuál de los tres había actuado como prójimo del hombre herido.
El experto respondió:
“El que usó de misericordia con él”.
Entonces Jesús le dijo:
“Ve, y haz tú lo mismo” (Lucas 10:37).
5. Los valores presentes en la historia
Honestidad: vivir de acuerdo con la verdad
Ser honesto significa hablar con la verdad y actuar con integridad, incluso cuando nadie está observando.
El samaritano cumplió lo que prometió. No fingió ayudar ni utilizó al herido para aparentar ser bueno.
“Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento” (Proverbios 12:22).
Ejemplo: Reconocer que rompimos algo, devolver lo que no nos pertenece y cumplir nuestra palabra.
Respeto: reconocer el valor de cada persona
El respeto cristiano comienza al recordar que todas las personas fueron creadas a imagen de Dios. No depende de que alguien sea igual a nosotros o piense como nosotros.
El samaritano trató con dignidad a un hombre que pertenecía a otro pueblo.
“Honrad a todos” (1 Pedro 2:17).
Ejemplo: Escuchar sin burlarse, cuidar las pertenencias ajenas y hablar con amabilidad.
Amistad: amar con lealtad
La amistad no consiste solamente en jugar juntos. Un verdadero amigo acompaña, escucha, anima y ayuda en los momentos difíciles.
“En todo tiempo ama el amigo” (Proverbios 17:17).
El samaritano se comportó como un amigo, aunque no conocía al hombre herido.
Ejemplo: Incluir al niño que está solo, defender sin violencia a quien recibe burlas y acompañar a quien está triste.
Solidaridad: acercarnos a quien necesita ayuda
La solidaridad significa reconocer el dolor o la necesidad de otra persona y hacer algo para ayudarla.
El sacerdote y el levita vieron la necesidad, pero siguieron caminando. El samaritano vio, sintió compasión y actuó.
“Sobrellevad los unos las cargas de los otros” (Gálatas 6:2).
Ejemplo: Ayudar a un compañero que se cayó, compartir materiales y acompañar a una familia que atraviesa una dificultad.
Responsabilidad: cumplir lo que nos corresponde
El samaritano no dejó la ayuda a medias. Curó al hombre, lo transportó, buscó alojamiento y se comprometió a cubrir los gastos necesarios.
“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor” (Colosenses 3:23).
Ejemplo: Cumplir las tareas, ordenar los materiales y cuidar lo que nos han confiado.
Libertad: elegir lo correcto
La libertad no significa hacer todo lo que deseamos sin pensar en las consecuencias. Dios nos permite tomar decisiones, pero desea que usemos nuestra libertad para amar y servir.
El sacerdote, el levita y el samaritano pudieron decidir. Solamente uno utilizó su libertad para hacer el bien.
“Servíos por amor los unos a los otros” (Gálatas 5:13).
Ejemplo: Puedo escoger mis palabras, pero debo usarlas para ayudar y no para herir.
Generosidad: dar con disposición
El samaritano compartió su tiempo, sus recursos, su transporte y su dinero. No ayudó esperando recibir una recompensa.
“Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7).
Ejemplo: Compartir alimentos, materiales, tiempo y capacidades con alegría.
Gratitud: reconocer el bien recibido
La gratitud nos ayuda a reconocer que Dios y otras personas hacen cosas buenas por nosotros. No aparece directamente como respuesta del herido en la parábola, pero es la actitud apropiada ante el amor y la misericordia recibidos.
“Dad gracias en todo” (1 Tesalonicenses 5:18).
Ejemplo: Dar gracias a Dios, reconocer la ayuda de los padres y apreciar el trabajo de maestros y compañeros.
6. Una advertencia importante
El sacerdote y el levita conocían las enseñanzas religiosas, pero no las pusieron en práctica.
Podemos saber de memoria muchos versículos y hablar acerca de los valores, pero si no amamos ni ayudamos, nuestro conocimiento todavía no está transformando nuestras acciones.
“No amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” (1 Juan 3:18).
Los valores cristianos no son una manera de ganar el amor de Dios. Practicamos el bien porque Dios nos amó primero y está formando en nosotros el carácter de Cristo.
7. Actividad: el camino de los valores
Dibuja un camino largo en papel continuo. Coloca al comienzo una figura del hombre herido y al final una posada.
Distribuye ocho estaciones con los nombres de los valores. En cada estación, los niños deben resolver una situación.
Estación 1: Honestidad
“Rompiste accidentalmente un material del salón. ¿Qué debes hacer?”.
Estación 2: Respeto
“Un compañero habla de forma diferente. Otros comienzan a imitarlo y reírse. ¿Cómo responderías?”.
Estación 3: Amistad
“Un niño nuevo está sentado solo. ¿Qué puedes hacer?”.
Estación 4: Solidaridad
“Una compañera se cayó y sus materiales quedaron por el suelo. ¿Cómo puedes ayudar?”.
Estación 5: Responsabilidad
“Te corresponde ordenar los colores, pero quieres salir a jugar. ¿Qué debes hacer?”.
Estación 6: Libertad
“Puedes elegir entre participar en una burla o alejarte y defender respetuosamente al compañero. ¿Cómo usarás tu libertad?”.
Estación 7: Generosidad
“Trajiste dos meriendas y otro niño no tiene ninguna. ¿Qué podrías hacer?”.
Estación 8: Gratitud
“Alguien dedicó tiempo para ayudarte. ¿Cómo puedes demostrar agradecimiento?”.
8. Manualidad: mi escudo de valores
Materiales
- Cartulina.
- Colores o marcadores.
- Tijeras.
- Pegamento.
- Plantilla de un escudo.
- Ocho figuras pequeñas de corazones.
Instrucciones
- Entrega a cada niño un escudo de cartulina.
- Divide el escudo en ocho partes.
- Escribe un valor en cada espacio.
- Añade un dibujo que represente cómo practicarlo.
- Escribe en el centro: “Con la ayuda de Dios elijo hacer el bien”.
- Coloca el versículo de Lucas 10:27 en la parte posterior.
Aclara que el escudo no representa que somos perfectos. Nos recuerda que necesitamos la ayuda de Dios para tomar buenas decisiones.
9. Juego: valor en acción
Coloca las tarjetas de valores dentro de una bolsa. Cada niño toma una tarjeta y representa silenciosamente una acción relacionada con ese valor. El grupo debe adivinarlo.
Algunos ejemplos:
- Devolver un objeto perdido.
- Ayudar a levantar a alguien.
- Compartir alimentos.
- Escuchar atentamente.
- Cumplir una tarea.
- Dar las gracias.
- Invitar a jugar a quien está solo.
- Rechazar una mala decisión.
10. Preguntas de comprensión
- ¿Qué le ocurrió al hombre que viajaba a Jericó?
- ¿Quiénes pasaron sin ayudarlo?
- ¿Qué sintió el samaritano?
- ¿Qué hizo para ayudar al herido?
- ¿Cuál de los personajes actuó como prójimo?
- ¿Qué valores demostró el samaritano?
- ¿Por qué conocer un valor no es suficiente?
- ¿Qué significa usar nuestra libertad responsablemente?
- ¿Cómo podemos ser solidarios esta semana?
- ¿Qué quiso decir Jesús con “Ve, y haz tú lo mismo”?
11. Versículo para memorizar
“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Lucas 10:27).
Movimientos
- “Amarás”: cruzar las manos sobre el corazón.
- “a tu prójimo”: señalar a los compañeros.
- “como a ti mismo”: señalarse a uno mismo.
- “Lucas 10:27”: abrir las manos como una Biblia.
12. Compromiso semanal
Cada niño escogerá uno de los ocho valores y completará:
“Esta semana reflejaré el amor de Dios practicando __________ cuando __________”.
Ejemplos:
- Practicaré la honestidad diciendo la verdad.
- Practicaré el respeto escuchando a los demás.
- Practicaré la amistad incluyendo a quien esté solo.
- Practicaré la solidaridad ayudando en casa.
- Practicaré la responsabilidad cumpliendo mi tarea.
- Usaré mi libertad para escoger lo correcto.
- Practicaré la generosidad compartiendo.
- Practicaré la gratitud dando gracias.
Oración final
“Señor, gracias porque nos amas y nos enseñas a amar a los demás. Ayúdanos a ser honestos, respetuosos, amigables, solidarios, responsables, generosos y agradecidos. Enséñanos a utilizar nuestra libertad para escoger lo correcto. Danos ojos para ver a quien necesita ayuda, un corazón lleno de compasión y manos dispuestas a servir. En el nombre de Jesús. Amén”.
Verdad central
Un valor se aprende con palabras, pero se demuestra con acciones. Quien ama a Dios también aprende a amar y servir a su prójimo.
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