
Nuestro modelo de oración: el Padre Nuestro
Texto bíblico: Mateo 6:9-15
Versículo clave: “Vosotros, pues, oraréis así…” (Mateo 6:9).
Propósito: Que los niños comprendan que Jesús nos enseñó un modelo sencillo para hablar con Dios con confianza, reverencia y sinceridad.
Verdad central
Orar es hablar con nuestro Padre celestial, adorarlo, confiar en su voluntad, presentarle nuestras necesidades, pedir perdón, perdonar a los demás y buscar su protección.
El Padre Nuestro no es solamente una oración para repetir de memoria. Es un modelo que nos enseña qué podemos incluir cuando hablamos con Dios.
Introducción para los niños
Pregunte:
- ¿Con quién hablas cuando estás feliz?
- ¿A quién buscas cuando tienes miedo?
- ¿Qué cosas le contarías a Dios?
- ¿Crees que existe una sola manera correcta de orar?
Explique:
Los discípulos vieron que Jesús oraba y quisieron aprender de Él. Entonces Jesús les enseñó una oración que conocemos como el Padre Nuestro. Esta oración funciona como un mapa: nos ayuda a saber cómo acercarnos a Dios y qué podemos decirle.
Los siete pasos del modelo de oración
1. Reconocer a Dios como nuestro Padre
“Padre nuestro que estás en los cielos…”
Comenzamos recordando quién es Dios. Él es nuestro Padre celestial: nos ama, nos escucha y cuida de nosotros.
No nos acercamos a un Dios lejano e indiferente, sino a un Padre bueno. Sin embargo, también reconocemos que Él está en los cielos y tiene autoridad sobre todo.
Para enseñar:
Puedes acercarte a Dios con confianza. Él conoce tu nombre, entiende lo que sientes y desea que hables con Él.
Ejemplo de oración:
Padre celestial, gracias porque me amas y siempre puedo acercarme a ti.
2. Adorar a Dios como único y santo
“…santificado sea tu nombre.”
“Santificado” significa reconocer que Dios es santo, perfecto, maravilloso y diferente de todo lo creado. Antes de pedirle algo, hacemos una pausa para decirle cuánto lo amamos y admiramos.
Pregunte:
- ¿Cómo es Dios?
- ¿Qué cosas maravillosas ha hecho?
- ¿Por qué merece nuestra adoración?
Ejemplo de oración:
Dios, tú eres santo, poderoso, bueno, fiel y misericordioso. No hay nadie como tú.
3. Pedir que se cumplan su voluntad y su gobierno
“Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
Orar no significa pedirle a Dios que haga todo como nosotros queremos. También significa confiar en que sus planes son mejores.
Pedir que venga su reino es desear que las personas conozcan a Jesús y aprendan a vivir bajo el gobierno de Dios.
Para enseñar:
Podemos contarle a Dios lo que deseamos y, al mismo tiempo, decirle: “Señor, confío en lo que tú sabes que es mejor”.
Ejemplo de oración:
Señor, ayúdame a obedecerte. Que se haga tu voluntad en mi vida, en mi familia y en todo el mundo.
4. Presentar nuestras necesidades
“El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.”
El pan representa aquello que necesitamos diariamente: alimento, ropa, hogar, salud, sabiduría, fuerzas y ayuda.
Jesús nos enseña a depender de Dios cada día. Podemos pedir por nosotros, pero también por quienes no tienen alimento, hogar o protección.
Actividad oral:
Invite a los niños a completar la frase:
“Padre, hoy necesito tu ayuda para…”
Ejemplo de oración:
Padre, gracias por lo que me das. Provee alimento para mi familia y ayúdame con las necesidades que tengo hoy.
5. Pedir perdón a Dios
“Y perdónanos nuestras deudas…”
Las “deudas” representan nuestros pecados: pensamientos, palabras, actitudes y acciones que desagradan a Dios.
Cuando pecamos, no debemos escondernos. Podemos confesar sinceramente lo que hicimos y pedirle perdón a Dios. Gracias a Jesús, quien cree en Él puede recibir perdón y una vida nueva.
Explique:
Pedir perdón no consiste solamente en decir “lo siento”. También significa reconocer lo que hicimos, confiar en Jesús y decidir alejarnos de esa conducta.
Ejemplo de oración:
Señor, reconozco que hice mal cuando ____. Perdóname, limpia mi corazón y ayúdame a no volver a hacerlo.
6. Perdonar a quienes nos han ofendido
“…como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.”
Así como necesitamos el perdón de Dios, debemos estar dispuestos a perdonar a quienes nos lastiman.
Perdonar no significa decir que lo sucedido estuvo bien. Tampoco significa guardar silencio cuando alguien nos hace daño. Los niños deben contarle lo ocurrido a sus padres, maestros o a un adulto responsable.
Perdonar significa entregar a Dios el enojo y renunciar al deseo de vengarnos.
Ejemplo de oración:
Dios, me dolió lo que sucedió. Ayúdame a perdonar a quien me ofendió y sana mi corazón.
Corrección sugerida para el gráfico: en lugar de “soltar el perdón a otros”, sería más claro escribir “Perdonar a quienes nos ofenden”.
7. Pedir el cuidado y la protección de Dios
“Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.”
La tentación es una invitación a hacer algo que desagrada a Dios. Pedimos que Él nos ayude a reconocer el peligro, rechazar el pecado y tomar buenas decisiones.
Dios puede protegernos y también utiliza a padres, maestros y otras personas responsables para cuidarnos.
Ejemplo de oración:
Señor, protégeme del mal. Dame fuerzas para decir “no” a la tentación y ayúdame a hacer lo correcto.
Una oración completa para los niños
Padre celestial, gracias porque me amas y me permites hablar contigo. Tú eres santo, poderoso y bueno. Quiero que tu voluntad se cumpla en mi vida y que muchas personas conozcan a Jesús. Te presento mis necesidades y confío en que cuidarás de mí. Perdona mis pecados y ayúdame a perdonar a quienes me han lastimado. Protégeme del mal y dame fuerzas para tomar buenas decisiones. En el nombre de Jesús. Amén.
Dinámica: La rueda de la oración
Prepare siete tarjetas o secciones de colores:
- Padre: Dile a Dios cuánto confías en Él.
- Adoración: Menciona una cualidad de Dios.
- Voluntad: Entrégale una decisión o un deseo.
- Necesidad: Preséntale algo que necesitas.
- Perdón: Confiesa en silencio algo incorrecto.
- Perdonar: Pídele ayuda para perdonar.
- Protección: Pide fuerzas para vencer una tentación.
Cada niño toma una tarjeta y hace una oración breve relacionada con ella. Nadie debe ser obligado a contar públicamente pecados, problemas personales o experiencias dolorosas.
Frase para memorizar con movimientos
“Jesús me enseña a orar.”
- Jesús: señalar hacia arriba.
- Me enseña: colocar las manos como un libro.
- A orar: juntar las manos.
Después repitan los siete conceptos usando los dedos:
Padre, adoración, voluntad, provisión, perdón, reconciliación y protección.
Aplicación
Para el niño que ya cree en Jesús:
Habla con Dios todos los días. No repitas palabras sin pensar; conversa con Él sinceramente siguiendo el modelo que Jesús enseñó.
Para el niño que todavía no ha confiado en Jesús:
Dios te ama, pero el pecado te separa de Él. Jesús murió y resucitó para ofrecerte perdón. Puedes reconocer tu pecado, creer en Jesús y recibirlo como tu Salvador.
Preguntas de repaso
- ¿Quién enseñó el Padre Nuestro?
- ¿Por qué podemos llamar “Padre” a Dios?
- ¿Qué significa santificar su nombre?
- ¿Debemos pedir solamente lo que nosotros queremos?
- ¿Qué representa el pan de cada día?
- ¿Qué debemos hacer cuando pecamos?
- ¿Qué significa perdonar?
- ¿Perdonar significa ocultar que alguien nos está haciendo daño?
- ¿Qué es una tentación?
- ¿Cómo puede ayudarnos este modelo cuando no sabemos qué decir?
Cierre
Entregue a cada niño una hoja con siete espacios. Durante la semana podrán escribir o dibujar una oración en cada sección. Recuérdeles:
No necesitamos palabras elegantes para orar. Nuestro Padre celestial desea que hablemos con Él con confianza, reverencia y un corazón sincero.
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