
Texto principal: Salmo 44:1
Tema: Contar a las nuevas generaciones las maravillas de Dios.
Edad sugerida: 6 a 12 años
Duración: 45–60 minutos.
Verdad central
Dios quiere que conozcamos, recordemos y compartamos lo que Él ha hecho.
Objetivos
Al terminar la clase, los niños podrán:
- Comprender que las obras de Dios deben contarse de generación en generación.
- Reconocer la importancia de escuchar la Biblia y el testimonio de su familia.
- Mencionar una manera en la que Dios los ha cuidado.
- Comprometerse a compartir con alguien una historia bíblica.
Versículo para memorizar — TLA
“Dios nuestro, nosotros mismos hemos oído; nuestros padres nos han contado las maravillas que hiciste en tiempos pasados.”
Salmo 44:1
Introducción: La historia olvidada
Lleve una caja cerrada que contenga una fotografía familiar, una Biblia o algún objeto antiguo.
Pregunte:
- ¿Qué historias guarda nuestra familia?
- ¿Quién les ha contado algo que sucedió cuando sus padres o abuelos eran pequeños?
- ¿Qué pasaría si nadie contara esas historias?
Explique:
—Cuando una historia no se cuenta, con el tiempo puede olvidarse. Por eso Dios desea que su pueblo cuente a sus hijos lo que Él ha hecho.
Historia bíblica
El Salmo 44 comienza con una declaración especial: el pueblo conocía las maravillas realizadas por Dios porque sus padres se las habían contado.
Los niños de Israel escuchaban cómo Dios había guiado, protegido y ayudado a su pueblo. Conocían la liberación de Egipto, el cruce del mar Rojo, el alimento en el desierto y la entrada a la tierra prometida porque alguien conservó y contó esas historias.
Los padres no decían: “Nuestros antepasados vencieron porque eran muy poderosos”. Reconocían que fue Dios quien los ayudó. Las historias fortalecían su fe y les recordaban que podían confiar en Él.
Las familias de hoy también tienen una responsabilidad. Deben abrir la Biblia, hablar de las obras de Dios, orar juntas y recordar las ocasiones en las que recibieron su ayuda.
No necesitamos historias extraordinarias. Podemos contar cómo Dios:
- Contestó una oración.
- Dio fortaleza durante una enfermedad.
- Proveyó lo necesario.
- Consoló a la familia en un momento triste.
- Ayudó a tomar una buena decisión.
- Permitió conocer el mensaje de salvación.
Cuando una familia habla de Dios, los niños comprenden que Él no pertenece únicamente a las historias antiguas: Dios también está presente y obrando hoy.
Tres enseñanzas principales
1. Debemos escuchar las historias de Dios
La fe comienza al escuchar su Palabra. Por eso debemos prestar atención a la Biblia y aprender de quienes han caminado con Dios antes que nosotros.
2. Debemos recordar lo que Dios ha hecho
En los momentos difíciles podemos olvidar rápidamente la fidelidad de Dios. Recordar sus obras nos ayuda a confiar nuevamente.
3. Debemos contar sus maravillas
Las historias de la Biblia y nuestro testimonio no deben quedarse guardados. Podemos compartirlos con hermanos, amigos y futuras generaciones.
Aplicación IPEAR
Para el niño que ya ha creído en Cristo
Dios desea que recuerdes su amor y hables de Él. Piensa en una oración que haya contestado o en una ocasión en la que te ayudó. Agradece su fidelidad y comparte esa historia con alguien.
Para el niño que aún no ha creído en Cristo
La historia más importante es que Dios te ama y envió a su Hijo para salvarte. Cristo murió por nuestros pecados y resucitó. Puedes reconocer tu pecado, creer en Él y recibir la salvación que ofrece.
Preguntas de comprensión
- ¿Quiénes les contaron a los israelitas las maravillas de Dios?
- ¿Por qué es importante recordar lo que Dios ha hecho?
- ¿Qué historias bíblicas han escuchado en casa?
- ¿Cómo ha cuidado Dios a tu familia?
- ¿A quién podrías contarle una historia de Dios esta semana?
Actividad: El libro de las maravillas de Dios
Entregue a cada niño una hoja doblada en forma de pequeño libro.
En sus páginas escribirán o dibujarán:
- Una historia bíblica que conozco.
- Algo que Dios hizo por mi familia.
- Una oración que Dios respondió.
- La persona a quien contaré esta historia.
Aclare que nadie está obligado a compartir información privada. Los niños también pueden dibujar solamente una historia bíblica.
Dinámica: El micrófono de la memoria
Prepare un micrófono de cartón. Los niños lo pasarán mientras dicen:
“Yo recuerdo que Dios…”
Pueden completar la frase mencionando una obra bíblica o una manera sencilla en la que Dios los ha ayudado.
Ejemplos:
- “Yo recuerdo que Dios cuidó a Daniel”.
- “Yo recuerdo que Dios ayudó a David”.
- “Yo recuerdo que Dios escuchó mi oración”.
- “Yo recuerdo que Dios me dio una familia”.
Reto familiar
Entregue esta tarea:
Pregunta a tus padres o abuelos:
“¿Puedes contarme una ocasión en la que Dios ayudó a nuestra familia?”
El niño podrá escribir o dibujar la respuesta y compartirla en la próxima clase, con permiso de su familia.
Frase para recordar
“Lo que Dios hizo ayer fortalece nuestra fe hoy y da esperanza para mañana.”
Oración final
“Dios, gracias por todas las maravillas que has hecho. Ayúdanos a escuchar tu Palabra, recordar tu fidelidad y contar a otros tus obras. Que nuestras familias nunca dejen de hablar de ti. En el nombre de Jesús. Amén.”
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