


🙏 PUEDO HABLAR CON DIOS EN TODO MOMENTO
La oración es hablar con Dios, confiar en Él y acompañar a otros
Lección bíblica para niños de 6 a 12 años
Historia bíblica principal: Hechos 12:1-17
Enseñanza complementaria: Mateo 6:5-13
Versículo para memorizar: 1 Tesalonicenses 5:17
Duración sugerida: 60-75 minutos.
“Orad sin cesar”.
1 Tesalonicenses 5:17, RVR1960
Verdad central
Puedo hablar con Dios en cualquier momento y lugar porque Él me escucha, me ama y sabe qué es lo mejor.
Propósito
Que los niños comprendan que la oración es una conversación sincera con Dios, aprendan a orar por sus propias necesidades y por las de otras personas, y confíen en que Dios siempre escucha, aunque no siempre responda de la manera esperada.
1. OBJETIVOS DE APRENDIZAJE
Al finalizar la lección, los niños podrán:
- Explicar con sus propias palabras qué es la oración.
- Reconocer que podemos hablar con Dios individualmente y junto con otras personas.
- Identificar diferentes motivos para orar.
- Comprender que Dios puede responder “sí”, “no” o “espera”.
- Orar con palabras sencillas y sinceras.
- Elegir a una persona por quien orar durante la semana.
2. FRASE PARA RECORDAR
🙏 “En todo momento y lugar puedo hablar con Dios”.
Para los niños pequeños:
💙 “Dios me escucha cuando oro”.
3. PREPARACIÓN DEL MAESTRO
Lea previamente:
Ore por cada niño y prepare un ambiente tranquilo donde puedan hacer preguntas.
Principios que deben quedar claros
- Orar es hablar sinceramente con Dios.
- No necesitamos palabras complicadas.
- Podemos orar solos o acompañados.
- Podemos orar de día o de noche.
- Podemos orar por nosotros y por otras personas.
- Dios conoce nuestras necesidades aun antes de que hablemos.
- La oración no es una fórmula mágica para obligar a Dios.
- Dios siempre escucha, pero responde conforme a su sabiduría y voluntad.
- La postura física puede ayudarnos a concentrarnos, pero no determina si Dios nos escucha.
- Solamente Jesucristo nos da acceso al Padre; la oración no depende de nuestros méritos.
4. ROMPEHIELOS: ¿DÓNDE PUEDO ORAR?
Materiales
Prepare imágenes o tarjetas con diferentes lugares:
- Habitación.
- Escuela.
- Iglesia.
- Parque.
- Automóvil.
- Hospital.
- Casa.
- Patio.
- Autobús.
- Mesa familiar.
Muestre cada tarjeta y pregunte:
“¿Podemos hablar con Dios en este lugar?”
Los niños responderán:
“¡Sí! Puedo hablar con Dios en todo momento y lugar”.
Después pregunte:
- ¿Necesitamos estar dentro de una iglesia para orar?
- ¿Dios nos escucha cuando hablamos en voz baja?
- ¿Podemos orar sin cerrar los ojos?
- ¿Podemos orar mientras caminamos?
- ¿Podemos pedir oración a otras personas?
Explique:
“Cerrar los ojos y juntar las manos puede ayudarnos a evitar distracciones, pero la Biblia no enseña que esa sea la única postura correcta. Podemos orar de rodillas, de pie, sentados, caminando o acostados. Lo más importante es acercarnos a Dios con sinceridad, respeto y fe”.
5. INTRODUCCIÓN: UNA CONVERSACIÓN MUY ESPECIAL
Muestre un teléfono y pregunte:
- ¿Para qué utilizamos un teléfono?
- ¿Qué necesitamos para realizar una llamada?
- ¿Qué sucede si no hay señal?
- ¿Qué ocurre si la otra persona no contesta?
Diga:
“La oración se parece a una conversación porque hablamos con alguien. Pero Dios no necesita un teléfono, internet ni señal. Él está presente, conoce nuestros pensamientos y escucha cuando nos acercamos sinceramente”.
Aclare:
“El teléfono es solamente una comparación. La oración no es un aparato ni una fórmula mágica. Es nuestra comunicación con Dios”.
6. HISTORIA BÍBLICA: UNA IGLESIA QUE NO DEJÓ DE ORAR
Hechos 12:1-17
La iglesia atravesaba un momento muy difícil. El rey Herodes había comenzado a perseguir a algunos seguidores de Jesús.
El apóstol Pedro fue arrestado y llevado a la cárcel. No estaba en una habitación común. Había soldados vigilándolo, cadenas en sus manos y guardias cuidando las puertas.
Humanamente parecía imposible que Pedro pudiera salir.
Pero mientras él permanecía encerrado, la iglesia no se quedó indiferente.
“Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él”.
Hechos 12:5
Los creyentes se reunieron en la casa de una mujer llamada María. No podían entrar en la cárcel para rescatarlo. Tampoco tenían autoridad para ordenar que lo soltaran.
Sin embargo, podían hacer algo muy importante: hablar con Dios.
Oraron juntos y con perseverancia.
Dios interviene
La noche anterior al día en que Herodes pensaba presentar a Pedro ante el pueblo, Pedro dormía entre dos soldados. Estaba sujeto con cadenas y había guardias delante de la puerta.
De repente, una luz resplandeció en la cárcel y apareció un ángel del Señor. El ángel despertó a Pedro y le dijo:
“Levántate pronto”.
Las cadenas cayeron de sus manos.
El ángel le indicó que se vistiera y lo siguiera. Pasaron frente a los guardias y llegaron a la puerta de hierro que conducía a la ciudad. La puerta se abrió y salieron.
Pedro al principio no comprendía completamente lo que estaba ocurriendo. Cuando quedó solo, reconoció que Dios lo había librado.
Una sorpresa en la puerta
Pedro fue hasta la casa donde los creyentes estaban orando y llamó a la puerta.
Una joven llamada Rode se acercó para escuchar quién era. Cuando reconoció la voz de Pedro, se alegró tanto que olvidó abrirle. Corrió para anunciar:
“¡Pedro está en la puerta!”
Los demás no le creyeron inmediatamente. Mientras tanto, Pedro continuaba llamando.
Finalmente abrieron la puerta y quedaron asombrados al verlo.
Pedro les hizo una señal para que guardaran silencio y les contó cómo Dios lo había sacado de la cárcel.
7. ¿QUÉ APRENDEMOS DE ESTA HISTORIA?
1. Podemos orar por otras personas
La iglesia no estaba orando solamente por sus propias necesidades. Estaba intercediendo por Pedro.
Interceder significa hablar con Dios en favor de otra persona.
Podemos orar por:
- Un amigo enfermo.
- Una familia con dificultades.
- Los maestros.
- Los pastores.
- Los misioneros.
- Las personas perseguidas por su fe.
- Alguien que siente miedo.
- Un compañero que todavía no conoce a Jesús.
- Quienes gobiernan.
- Una persona que nos ha tratado mal.
2. Podemos orar juntos
Dios escucha la oración personal, pero también es bueno que los creyentes se reúnan para orar.
Podemos hacerlo:
- En familia.
- En la Escuela Dominical.
- Con un amigo cristiano.
- Durante el culto.
- En un grupo pequeño.
- Con un maestro o líder.
3. Debemos perseverar
La iglesia continuó orando mientras Pedro permanecía encarcelado.
Perseverar significa no abandonar la oración cuando la respuesta no llega inmediatamente.
No significa repetir palabras para presionar a Dios. Significa continuar confiando en Él.
4. Dios puede actuar de maneras sorprendentes
Dios abrió una puerta que los creyentes no podían abrir.
Sin embargo, no debemos convertir esta historia en una promesa de que Dios siempre librará milagrosamente a cada persona de cualquier dificultad. En el mismo capítulo se relata que Jacobo había sido asesinado.
La Biblia no esconde las experiencias dolorosas. Nos enseña que Dios continúa siendo fiel y soberano tanto cuando concede una liberación extraordinaria como cuando permite que sus hijos atraviesen sufrimiento.
5. A veces oramos, pero nos sorprendemos cuando Dios responde
Los creyentes estaban orando por Pedro, pero inicialmente no creyeron que estuviera en la puerta.
Esto nos recuerda que nuestra fe es imperfecta. Dios puede actuar incluso cuando estamos luchando con dudas.
Podemos decirle sinceramente:
“Señor, quiero confiar en ti. Ayúdame cuando tengo dudas”.
8. JESÚS ENSEÑÓ A ORAR
Los discípulos observaron la vida de oración de Jesús y quisieron aprender.
En Mateo 6:5-13, Jesús enseñó que la oración no debe utilizarse para llamar la atención ni aparentar espiritualidad.
Dijo:
“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto”.
Mateo 6:6
Jesús no estaba prohibiendo la oración pública. Él mismo oró acompañado y la iglesia de Hechos también lo hizo.
Estaba enseñando que no debemos orar para recibir aplausos. Nuestra oración debe dirigirse a Dios.
También enseñó:
“Vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis”.
Mateo 6:8
Si Dios ya conoce nuestras necesidades, ¿por qué oramos?
Oramos porque:
- Dios desea relacionarse con nosotros.
- Reconocemos que dependemos de Él.
- Expresamos gratitud.
- Confesamos nuestros pecados.
- Presentamos nuestras necesidades.
- Intercedemos por otros.
- Aprendemos a someternos a su voluntad.
- Nuestro corazón es transformado mientras permanecemos cerca de Él.
9. EL PADRE NUESTRO COMO MODELO
Jesús dijo:
“Vosotros, pues, oraréis así”.
Mateo 6:9
El Padre nuestro no es una fórmula mágica. Es un modelo que nos enseña qué asuntos pueden formar parte de nuestra oración.
“Padre nuestro que estás en los cielos”
Nos acercamos con confianza y reverencia.
Dios es un Padre perfecto. Sabemos que algunas personas han vivido experiencias dolorosas con sus padres terrenales. Dios no comparte sus errores: Él es bueno, justo, fiel y seguro.
“Santificado sea tu nombre”
Reconocemos quién es Dios y lo adoramos.
“Venga tu reino”
Pedimos que se cumpla su propósito y que más personas conozcan a Jesús.
“Hágase tu voluntad”
No intentamos controlar a Dios. Confiamos en que su sabiduría es mayor que la nuestra.
“El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”
Presentamos nuestras necesidades físicas, emocionales y espirituales.
“Perdónanos nuestras deudas”
Confesamos nuestros pecados y recibimos su perdón por medio de Jesucristo.
“Como también nosotros perdonamos”
Pedimos ayuda para perdonar y buscar la reconciliación.
Perdonar no significa ocultar el abuso, permitir que continúe el daño o evitar las consecuencias necesarias.
“Líbranos del mal”
Pedimos protección y ayuda para rechazar la tentación.
10. CINCO MANERAS DE ORAR
Utilice los cinco dedos de una mano para recordar:
👍 Adoración
Decimos quién es Dios y reconocemos su grandeza.
“Señor, tú eres bueno, fiel y poderoso”.
☝️ Gratitud
Le agradecemos por lo que es y por lo que hace.
“Gracias por mi vida, mi familia y tu Palabra”.
🖐️ Confesión
Reconocemos nuestros pecados sin excusas.
“Perdóname por mentir y ayúdame a decir la verdad”.
🤲 Petición
Presentamos nuestras propias necesidades.
“Dame sabiduría para resolver este problema”.
🤝 Intercesión
Oramos por otras personas.
“Ayuda a mi amigo que está enfermo”.
11. CUATRO MOMENTOS PARA HABLAR CON DIOS
Las imágenes nos recuerdan diferentes oportunidades para orar.
1. Orar con otros creyentes
Podemos reunirnos como lo hizo la iglesia que oraba por Pedro.
“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre”.
Mateo 18:19
Este versículo no significa que dos personas puedan obligar a Dios a conceder cualquier deseo. La oración cristiana permanece sometida a la voluntad y al carácter de Dios.
2. Orar en nuestra habitación
Podemos hablar con Dios antes de dormir, al despertar o durante un momento de preocupación.
Dios escucha las oraciones silenciosas y sencillas.
3. Orar con un amigo
Los amigos cristianos pueden apoyarse, escucharse y presentar juntos sus necesidades delante de Dios.
La oración no sustituye la ayuda práctica. Si un amigo tiene hambre, enfrenta peligro o necesita atención, debemos orar y buscar ayuda responsable.
4. Orar por quien necesita apoyo
Podemos acercarnos con respeto y preguntar:
“¿Quieres que ore por ti?”
No debemos obligar a nadie ni utilizar la oración para avergonzarlo.
Si alguien comparte una situación grave, debemos comunicarla a un adulto responsable siguiendo las normas de protección.
12. ¿DIOS SIEMPRE RESPONDE?
Dios escucha las oraciones de sus hijos, pero no siempre responde de la manera que esperamos.
Podemos explicar sus respuestas mediante tres palabras:
✅ Sí
A veces Dios concede lo que pedimos.
⏳ Espera
En ocasiones la respuesta requiere tiempo.
🚫 No o tengo algo diferente
Dios puede negar una petición porque no es buena, no corresponde a su voluntad o tiene un propósito que todavía no comprendemos.
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye”.
1 Juan 5:14
La oración no es una máquina en la que introducimos palabras para obtener lo que deseamos.
La oración es una relación de confianza con un Dios sabio y amoroso.
13. CUANDO PARECE QUE DIOS NO RESPONDE
Un niño puede orar por la sanidad de alguien y esa persona continuar enferma. Puede pedir que sus padres no se separen y aun así enfrentar cambios familiares. Puede orar para que desaparezca un problema y tener que atravesarlo.
Nunca debemos decirle:
- “No tuviste suficiente fe”.
- “Oraste mal”.
- “Dios no te respondió porque eres malo”.
- “Si repites esta oración, ocurrirá lo que quieres”.
Debemos acompañarlo diciendo:
“No siempre entendemos por qué Dios permite ciertas situaciones. Puedes contarle tu tristeza, tu enojo y tus preguntas. Él continúa escuchándote. No tienes que enfrentar esto solo”.
La fe no significa fingir que no sentimos dolor. Significa continuar acercándonos a Dios aun en medio de nuestras preguntas.
14. JESÚS NOS ABRIÓ EL CAMINO AL PADRE
El pecado nos separó de Dios. No podemos acercarnos a Él confiando en nuestras buenas obras.
Jesucristo, el Hijo de Dios, vivió sin pecado, murió en nuestro lugar y resucitó. Por medio de Él podemos recibir perdón y acercarnos a Dios.
“Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”.
1 Timoteo 2:5
Orar “en el nombre de Jesús” no consiste simplemente en añadir una frase al final. Significa acercarnos confiando en quién es Jesús, en lo que hizo y sometiendo nuestras peticiones a su voluntad.
Para el niño que confía en Jesús
Puede acercarse al Padre con confianza, confesar sus pecados, agradecer e interceder por otros.
Para el niño que todavía no ha confiado en Jesús
Explique:
“Puedes hablar con Dios y decirle sinceramente que necesitas su perdón. La salvación no se obtiene repitiendo palabras mágicas. Dios te invita a arrepentirte, creer que Jesús murió y resucitó y confiar en Él como Salvador y Señor”.
15. LECCIÓN DE OBJETO: EL TELÉFONO SIN SEÑAL
Materiales
- Un teléfono apagado.
- Una Biblia.
- Una tarjeta que diga: “Dios escucha”.
Desarrollo
Intente realizar una llamada con el teléfono apagado.
Pregunte:
- ¿Por qué no funciona?
- ¿Qué necesita un teléfono?
- ¿Puede quedarse sin batería?
- ¿Puede perder la señal?
Muestre la Biblia y diga:
“Dios no necesita batería, internet ni señal. Podemos hablar con Él en cualquier momento. Pero no confundamos la oración con una llamada común: Dios no es una persona distante ni un servicio que utilizamos solamente cuando tenemos problemas. Él es nuestro Señor y desea que vivamos en comunión con Él”.
16. DINÁMICA: LAS CUATRO ESQUINAS DE LA ORACIÓN
Coloque un cartel en cada esquina:
- ADORACIÓN
- GRATITUD
- PETICIÓN
- INTERCESIÓN
Lea frases y pida a los niños que se dirijan a la esquina correspondiente.
- “Gracias por los alimentos”.
Gratitud - “Tú eres santo y bueno”.
Adoración - “Ayúdame con mi examen”.
Petición - “Cuida a los misioneros”.
Intercesión - “Gracias por perdonarme”.
Gratitud - “Ayuda a mi compañero que está triste”.
Intercesión
Después permita que los niños creen sus propias frases.
Explique que una oración puede contener varias de estas partes.
17. MEMORIZACIÓN: “ORAD SIN CESAR”
“Orad sin cesar”.
1 Tesalonicenses 5:17
Explique que no significa permanecer todo el día con los ojos cerrados. Significa mantener una vida de comunión con Dios y recurrir a Él constantemente.
Movimientos
“Orad”
Juntar las manos.
“Sin”
Mover el dedo índice de lado a lado.
“Cesar”
Formar un círculo continuo con ambas manos.
“1 Tesalonicenses 5:17”
Abrir las manos como una Biblia.
Repítanlo:
- Despacio.
- Rápido.
- Susurrando.
- Por equipos.
- Con movimientos solamente.
- Mientras caminan en círculo.
18. MANUALIDAD: MI RUEDA DE ORACIÓN
Materiales
- Dos círculos de cartulina.
- Tijeras.
- Colores.
- Broche mariposa.
- Plantillas o dibujos.
- Marcadores.
Preparación
Divida el círculo inferior en cuatro secciones:
- En la iglesia.
- En mi habitación.
- Con un amigo.
- Por alguien que necesita ayuda.
En cada sección, el niño dibujará o escribirá un motivo de oración.
En el círculo superior prepare una ventana y escriba:
“Puedo hablar con Dios…”
Una ambos círculos con el broche mariposa. Al girar la rueda aparecerán los diferentes momentos.
En la parte posterior escriban:
“Orad sin cesar — 1 Tesalonicenses 5:17”.
Explicación
“La rueda no tiene poder y no hace que Dios responda. Es solamente un recordatorio de que podemos hablar con Él en cualquier momento”.
19. ACTIVIDAD: MI MANO DE ORACIÓN
Cada dedo representará una persona:
- Pulgar: personas cercanas: familia y amigos.
- Índice: quienes nos enseñan y orientan.
- Medio: autoridades y gobernantes.
- Anular: personas débiles, enfermas o tristes.
- Meñique: nuestras propias necesidades.
Los niños dibujarán el contorno de su mano y escribirán un nombre o motivo en cada dedo.
Aclare que no deben escribir información privada o sensible.
20. JUEGO DE REPASO: ABRE LA PUERTA
Recuerde que Pedro llamó a la puerta de la casa donde estaban orando.
Prepare una puerta de cartulina con diez tarjetas detrás.
- ¿Por qué estaba orando la iglesia?
- ¿Dónde se encontraba Pedro?
- ¿Qué ocurrió con sus cadenas?
- ¿Quién reconoció la voz de Pedro?
- ¿Por qué los creyentes se sorprendieron?
- ¿Qué significa interceder?
- ¿Dónde podemos orar?
- ¿Dios siempre responde como esperamos?
- ¿Qué nos enseña Mateo 6 sobre la motivación al orar?
- Recita 1 Tesalonicenses 5:17.
Cada respuesta correcta permitirá abrir un poco más la puerta.
Al terminar, todos dirán:
“¡En todo momento y lugar puedo hablar con Dios!”
21. VERDADERO O FALSO
- Solamente podemos orar dentro de la iglesia.
Falso. - Dios conoce nuestras necesidades antes de que se las contemos.
Verdadero. - Necesitamos utilizar palabras difíciles para que Dios escuche.
Falso. - Podemos orar por otras personas.
Verdadero. - Si dos personas oran, pueden obligar a Dios a conceder cualquier cosa.
Falso. - La iglesia oró por Pedro.
Verdadero. - Dios siempre responde exactamente como queremos.
Falso. - Podemos contarle a Dios nuestras emociones.
Verdadero. - La oración reemplaza la ayuda práctica.
Falso. - Jesús nos abrió el camino para acercarnos al Padre.
Verdadero.
22. PREGUNTAS PARA CONVERSAR
- ¿Qué es la oración?
- ¿Por qué oraba la iglesia en Hechos 12?
- ¿Qué significa interceder?
- ¿Por qué podemos orar en diferentes lugares?
- ¿Necesitamos cerrar los ojos para que Dios escuche?
- ¿Por qué Jesús habló de orar en secreto?
- ¿Qué partes encontramos en el Padre nuestro?
- ¿Qué podemos agradecer hoy?
- ¿Por quién necesitas interceder?
- ¿Qué puedes confesar a Dios?
- ¿Cómo puede responder Dios?
- ¿Qué hacemos cuando la respuesta tarda?
- ¿Por qué la oración no es una fórmula mágica?
- ¿Qué debemos hacer además de orar si alguien está en peligro?
- ¿Qué momento elegirás para orar cada día?
23. APLICACIÓN PARA LA VIDA
Cuando estoy feliz
Puedo agradecer y compartir mi alegría con Dios.
Cuando tengo miedo
Puedo pedir ayuda a Dios y acudir a un adulto seguro.
Cuando hice algo malo
Puedo confesar mi pecado, recibir el perdón de Dios y reparar el daño.
Cuando alguien está enfermo
Puedo orar y también buscar maneras prácticas de ayudar.
Cuando no sé qué decidir
Puedo pedir sabiduría, leer la Biblia y escuchar consejos responsables.
Cuando estoy solo
Puedo recordar que Dios está presente y buscar compañía saludable.
Cuando alguien me lastima
Puedo hablar con Dios, pedir ayuda y contarle lo ocurrido a un adulto seguro. Perdonar no significa ocultar el daño.
24. DESAFÍO DE SIETE DÍAS
Día 1: Adoración
Dile a Dios tres cosas que reconoces acerca de Él.
Día 2: Gratitud
Agradécele por cinco bendiciones.
Día 3: Familia
Ora por cada persona de tu hogar.
Día 4: Amigos
Ora por un amigo que necesita ayuda.
Día 5: Confesión
Reconoce algo que hiciste mal y pide perdón.
Día 6: Iglesia
Ora por tus pastores, maestros y misioneros.
Día 7: Escucha
Lee un pasaje breve y guarda un momento de silencio para reflexionar en su verdad.
25. PARTICIPACIÓN DE LA FAMILIA
Envíe una tarjeta con esta propuesta:
Cinco minutos de oración familiar
- Leer 1 Tesalonicenses 5:17.
- Mencionar un motivo de gratitud.
- Compartir una necesidad sin obligar a nadie.
- Orar por otra familia.
- Terminar confiando en la voluntad de Dios.
También pueden crear un frasco de oración con papeles de diferentes colores:
- Azul: agradecimientos.
- Verde: familia.
- Amarillo: iglesia.
- Rojo: personas enfermas o necesitadas.
- Morado: países y misioneros.
Revisen periódicamente los motivos y registren las respuestas sin presentar cada resultado como una promesa universal.
26. INSTRUCCIONES PARA EL MAESTRO
- No obligue a ningún niño a orar en voz alta.
- No ridiculice oraciones breves o expresadas con dificultad.
- No evalúe la espiritualidad por la cantidad de palabras.
- No enseñe que la postura física determina si Dios escucha.
- Evite presentar la oración como un método para conseguir deseos.
- No prometa sanidad, reconciliación o soluciones inmediatas.
- Nunca culpe al niño por una respuesta diferente de la esperada.
- Permita preguntas y expresiones de tristeza.
- No divulgue públicamente motivos personales.
- Si un niño menciona abuso, peligro, autolesión o violencia, active el protocolo de protección.
- No responda únicamente “vamos a orar” cuando también corresponde buscar ayuda médica, pastoral, familiar o profesional.
- Modele oraciones sencillas, bíblicas, reverentes y comprensibles.
- Enseñe que toda petición debe someterse a la voluntad de Dios.
27. ORACIÓN GUIADA PARA LOS NIÑOS
Invite a los niños a adoptar una postura cómoda y respetuosa. Nadie tiene que repetir si no desea hacerlo.
“Padre celestial, gracias porque nos amas y escuchas.
Gracias porque podemos acercarnos a ti por medio de Jesús.
Tú conoces nuestras alegrías, preguntas, temores y necesidades.
Perdónanos por nuestros pecados y ayúdanos a obedecerte.
Danos hoy lo que necesitamos.
Cuida a nuestras familias, amigos, maestros y pastores.
Acompaña a quienes están enfermos, tristes o solos.
Ayúdanos a perdonar y a pedir perdón.
Enséñanos a confiar cuando tu respuesta sea sí, no o espera.
Que se haga tu voluntad en nuestra vida.
En el nombre de Jesús. Amén”.
CONCLUSIÓN
La oración es un regalo de Dios. Podemos hablar con Él en la iglesia, en nuestra habitación, junto con un amigo o mientras acompañamos a alguien que necesita ayuda.
La iglesia de Hechos oró por Pedro con perseverancia. Dios respondió de una manera sorprendente y abrió una puerta que parecía imposible de atravesar.
Sin embargo, la enseñanza principal no es que toda dificultad desaparecerá si oramos lo suficiente. La verdad es que podemos confiar en Dios y acercarnos a Él en cualquier circunstancia.
Dios nos escucha. Conoce lo que necesitamos y responde con amor, sabiduría y soberanía.
La oración tampoco debe dejarnos indiferentes. Si oramos por una persona necesitada, también debemos estar dispuestos a escucharla, acompañarla y ayudarla de manera responsable.
Verdad final
🙏 Puedo hablar con Dios en todo momento, confiar en su respuesta y orar por las necesidades de los demás.
Frase clave
💙 “Cuando oro, hablo con Dios; cuando confío, descanso en su voluntad; y cuando intercedo, acompaño a los demás con amor”.
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