
EVANGELISMO Y SUS MITOS
Escuela Dominical — Formación de discípulos que comparten su fe
Texto base: 2 Corintios 5:17–20
Textos complementarios: Mateo 28:18–20; Marcos 16:15; Romanos 10:11–17; Hechos 1:8
Duración sugerida: 75–90 minutos
Público sugerido: jóvenes, adultos, maestros y líderes
PROPÓSITO GENERAL
Que cada alumno comprenda que el evangelismo no es una actividad reservada para unos cuantos creyentes, sino parte de la misión de todo discípulo de Cristo.
La meta no es solamente que el alumno pueda repetir un método de evangelización, sino que desarrolle:
- amor por las personas;
- claridad acerca del evangelio;
- confianza para compartir su fe;
- sensibilidad para escuchar;
- disposición para acompañar a nuevos creyentes;
- conciencia de que evangelismo y discipulado están unidos.
VERDAD CENTRAL
Todo creyente ha sido llamado a representar a Cristo, anunciar el evangelio y ayudar a otros a crecer como discípulos.
OBJETIVOS DE APRENDIZAJE
Al finalizar la clase, el alumno podrá:
- Explicar con sus propias palabras qué significa evangelio.
- Identificar los elementos esenciales del mensaje de salvación.
- Comprender la relación entre evangelismo, bautismo y discipulado.
- Reconocer mitos comunes que dificultan compartir la fe.
- Explicar el evangelio de manera sencilla y bíblica.
- Practicar una conversación evangelística respetuosa.
- Identificar personas por quienes comenzar a orar y acercarse.
1. INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ HACEMOS CON UNA BUENA NOTICIA?
Comience preguntando:
¿Cuál ha sido una buena noticia que usted no pudo guardar para sí mismo?
Puede ser:
- un nacimiento;
- una recuperación;
- un nuevo trabajo;
- una respuesta a una oración;
- una oportunidad;
- una reconciliación;
- una noticia familiar.
Permita que dos o tres personas respondan.
Después diga:
Cuando realmente creemos que algo es bueno, normalmente deseamos compartirlo.
Precisamente, la palabra evangelio significa buenas noticias.
Sin embargo, muchas veces los cristianos dicen creer que el evangelio es la mejor noticia del mundo, pero sienten temor, vergüenza o inseguridad al compartirla.
Esto nos lleva a una pregunta importante:
Si el evangelio es verdaderamente una buena noticia, ¿por qué nos cuesta tanto hablar de él?
Durante esta clase estudiaremos tanto el mensaje como los obstáculos.
2. SOMOS EMBAJADORES
Lea 2 Corintios 5:17–20.
Pablo comienza diciendo:
«Si alguno está en Cristo, nueva criatura es».
Esta verdad habla de transformación.
El evangelio no solamente cambia nuestro destino eterno.
También comienza a transformar:
- nuestra manera de pensar;
- nuestras prioridades;
- nuestra identidad;
- nuestras relaciones;
- nuestra conducta;
- nuestra misión.
Pero Pablo continúa diciendo que Dios:
«nos dio el ministerio de la reconciliación».
Esto significa que la reconciliación que recibimos también se convierte en el mensaje que comunicamos.
¿QUÉ ES UN EMBAJADOR?
Un embajador representa oficialmente a alguien.
No habla solamente en su propio nombre.
Representa los intereses y el mensaje de quien lo envió.
De la misma manera, el cristiano representa a Cristo.
Esto implica dos responsabilidades:
1. Comunicar correctamente el mensaje.
No tenemos libertad para inventar otro evangelio.
2. Vivir de una manera coherente con el mensaje.
Nuestra conducta puede abrir o cerrar puertas.
Por eso evangelizar no es solamente saber qué decir.
También implica preguntarnos:
¿Mi forma de vivir respalda lo que anuncio?
3. ¿QUÉ ES EXACTAMENTE EL EVANGELIO?
Muchas personas confunden el evangelio con otras cosas buenas.
Por ejemplo:
- asistir a la iglesia;
- portarse bien;
- ayudar a otros;
- pertenecer a una denominación;
- conocer historias bíblicas;
- tener valores;
- escuchar predicaciones.
Todas estas cosas pueden tener valor.
Pero ninguna de ellas es, por sí sola, el evangelio.
El evangelio es la buena noticia de lo que Dios ha hecho en Jesucristo para salvar al pecador.
Una manera sencilla de enseñarlo es mediante cuatro ideas:
DIOS — PECADO — CRISTO — RESPUESTA
4. DIOS
El evangelio comienza con Dios.
No comienza con nosotros.
Dios es:
- Creador;
- santo;
- justo;
- bueno;
- amoroso;
- misericordioso.
Fuimos creados por Él y para Él.
La vida adquiere sentido cuando comprendemos que no somos dueños absolutos de nuestra existencia.
Pertenecemos al Dios que nos creó.
Pregunta para la clase:
¿Qué cambia cuando una persona comprende que su vida pertenece a Dios?
Posibles respuestas:
- deja de vivir solamente para sí misma;
- reconoce que debe rendir cuentas;
- comprende que tiene propósito;
- descubre que su identidad no depende únicamente de la opinión de otros.
5. EL PECADO
Romanos 3:23 declara:
«Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios».
El pecado no es solamente cometer errores.
Bíblicamente implica vivir en rebelión contra Dios, ignorar su voluntad y colocarnos a nosotros mismos en el centro.
El pecado afecta:
- nuestra relación con Dios;
- nuestras relaciones;
- nuestros pensamientos;
- nuestras decisiones;
- nuestro carácter.
La ley revela nuestra necesidad
Romanos 3:20 enseña que por medio de la ley viene el conocimiento del pecado.
La ley de Dios funciona como un espejo.
Un espejo no limpia nuestro rostro.
Solamente muestra lo que necesita limpiarse.
De la misma manera:
la ley revela el pecado, pero Cristo es quien salva.
6. ¿CÓMO HABLAR DEL PECADO SIN CAER EN CONDENACIÓN?
Este punto es importante para el maestro.
Al compartir el evangelio debemos hablar claramente del pecado.
Pero no debemos hacerlo con actitud de superioridad.
No decimos:
«Tú eres pecador y yo soy mejor».
Decimos:
«Todos necesitamos la gracia de Dios».
Romanos 3:23 incluye a todos.
El evangelista no se coloca por encima del pecador.
Se coloca a su lado y señala hacia Cristo.
7. LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO
Romanos 6:23 dice:
«La paga del pecado es muerte».
Hebreos 9:27 recuerda que el ser humano dará cuenta delante de Dios.
La Biblia habla con seriedad acerca del juicio.
Sin embargo, nuestra presentación del evangelio nunca debe quedarse solamente allí.
Si solamente hablamos de condenación, no hemos terminado de anunciar las buenas noticias.
Debemos avanzar hacia Cristo.
8. CRISTO: EL CENTRO DEL EVANGELIO
Romanos 5:8 declara:
«Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros».
Aquí aparece el corazón del evangelio.
Nosotros no podíamos salvarnos.
Por eso Dios actuó.
Jesucristo:
- vivió;
- murió por nuestros pecados;
- fue sepultado;
- resucitó;
- ofrece perdón y vida.
1 Corintios 15:3–4 resume el evangelio colocando la muerte y resurrección de Cristo en el centro.
Por eso una conversación evangelística nunca debería terminar solamente con:
«Tienes que mejorar».
El mensaje es:
«Necesitas a Cristo».
9. LA SALVACIÓN ES POR GRACIA
Efesios 2:8–9 dice:
«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe… no por obras».
La gracia significa recibir de Dios aquello que no podemos comprar ni merecer.
Ilustración para la clase
Imagine una deuda tan grande que usted jamás podría pagarla.
Alguien llega y la paga completamente.
Usted no puede decir:
«Yo la pagué».
Solo puede recibir con gratitud lo que otro hizo por usted.
De forma semejante, la salvación descansa en lo que Cristo hizo.
10. BUENAS OBRAS Y SALVACIÓN
Aquí aparece uno de los mitos más comunes.
MITO:
«Si hago suficientes cosas buenas, Dios me aceptará».
VERDAD:
Las buenas obras no compran la salvación.
Sin embargo, una vida transformada sí debe producir buenas obras.
Podemos expresarlo así:
No hacemos buenas obras para conseguir salvación. Hacemos buenas obras porque hemos recibido gracia y estamos siendo transformados.
Efesios 2:10 continúa diciendo que fuimos creados en Cristo para buenas obras.
11. ARREPENTIMIENTO
El arrepentimiento bíblico no es solamente sentir remordimiento.
La idea de metanoia comunica un cambio de mente y dirección.
La persona comienza a reconocer:
«He vivido lejos de Dios y necesito volverme hacia Él».
Marcos 1:15 une dos acciones:
«Arrepentíos, y creed en el evangelio».
Arrepentirse implica:
- reconocer el pecado;
- dejar de justificarlo;
- cambiar nuestra manera de pensar;
- volvernos hacia Dios.
12. FE
Juan 3:36 dice:
«El que cree en el Hijo tiene vida eterna».
La fe no consiste solamente en reconocer intelectualmente que Jesús existió.
Implica confiar.
Ejemplo:
Usted puede creer que una silla es resistente.
Pero demuestra confianza cuando se sienta sobre ella.
De manera semejante, la fe salvadora significa colocar nuestra confianza en Cristo.
No en:
- nuestras obras;
- nuestra religión;
- nuestras emociones;
- nuestra familia;
- nuestros méritos.
13. ¿QUÉ PAPEL TIENE LA ORACIÓN?
Romanos 10:9–13 habla de creer y confesar.
Es apropiado ayudar a una persona que ha comprendido el evangelio a expresar su fe y arrepentimiento mediante oración.
Pero debemos evitar enseñar que una oración específica funciona como una fórmula.
No salva una combinación exacta de palabras.
Cristo salva.
La oración expresa la fe.
Una pregunta saludable después de orar puede ser:
«¿En quién estás confiando para tu salvación?»
Queremos que la respuesta sea:
«En Jesucristo».
14. LA GRAN COMISIÓN
Lea Mateo 28:18–20.
Observe que Jesús no dijo solamente:
«Consigan decisiones».
Dijo:
«Haced discípulos».
Esto cambia nuestra manera de entender el evangelismo.
Podemos resumir la Gran Comisión así:
IR — HACER DISCÍPULOS — BAUTIZAR — ENSEÑAR
15. IR
La misión exige movimiento.
Jesús no dijo:
«Esperen a que todos lleguen».
Dijo:
«Id».
Esto significa acercarnos a las personas donde están.
Hoy puede ser:
- casa;
- trabajo;
- escuela;
- universidad;
- hospital;
- redes sociales;
- calle;
- vecindario;
- comunidad.
La iglesia debe ser una comunidad que invita, pero también una comunidad que sale.
16. HACER DISCÍPULOS
Un discípulo no es simplemente alguien que levantó la mano en una reunión.
Un discípulo aprende a seguir a Jesús.
Por eso el evangelismo debe apuntar hacia:
- conversión;
- crecimiento;
- obediencia;
- comunidad;
- misión.
La meta no es solo decir:
«Ya oró».
La pregunta es:
«¿Cómo vamos a ayudarle a crecer?»
17. EL BAUTISMO
El bautismo aparece claramente dentro de la Gran Comisión.
Debe enseñarse como una expresión pública de obediencia e identificación con Cristo.
Según la tradición doctrinal de cada iglesia puede haber diferencias acerca de algunos detalles del bautismo, pero el maestro debe mantener clara esta verdad:
Jesús dio importancia al bautismo dentro del discipulado.
No debemos:
- convertirlo en una ceremonia vacía;
- tratarlo como algo irrelevante;
- presentarlo como sustituto de la fe.
18. ENSEÑAR
Mateo 28:20 dice:
«Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado».
Aquí la Escuela Dominical tiene un papel enorme.
La Escuela Dominical no existe solamente para transmitir datos bíblicos.
Existe para formar discípulos.
El alumno necesita aprender:
- doctrina;
- oración;
- obediencia;
- servicio;
- comunión;
- misión.
19. UNA ESCUELA DOMINICAL MISIONAL
Una Escuela Dominical saludable debería preguntarse:
- ¿Nuestros alumnos saben explicar el evangelio?
- ¿Saben compartir su testimonio?
- ¿Oran por personas no creyentes?
- ¿Aprenden a responder preguntas?
- ¿Comprenden el discipulado?
- ¿Están siendo preparados para servir?
La Escuela Dominical no debe limitarse a llenar cuadernos.
Debe ayudar a formar vidas.
20. ENEMIGOS DEL EVANGELISMO
MIEDO
Pensamos:
«¿Y si me rechazan?»
Pero rechazo del mensaje no significa necesariamente rechazo personal.
Nuestro llamado es ser fieles.
VERGÜENZA
Romanos 1:16 dice:
«No me avergüenzo del evangelio».
La vergüenza puede paralizarnos.
Necesitamos recordar que no estamos ofreciendo una teoría personal.
Estamos anunciando a Cristo.
COMODIDAD
Muchas veces no evangelizamos porque esperamos una oportunidad perfecta.
Probablemente nunca llegará.
Necesitamos aprender a comenzar con conversaciones sencillas.
FALTA DE PREPARACIÓN
Algunas personas sienten:
«No sé qué decir».
La solución no es permanecer en silencio para siempre.
La solución es prepararse.
Por eso esta clase incluye práctica.
DISTRACCIONES
Una iglesia puede estar tan ocupada en actividades internas que olvide a quienes están afuera.
Podemos tener:
- reuniones;
- ensayos;
- programas;
- comités;
- celebraciones;
y aun así perder de vista la misión.
FALTA DE AMOR
Evangelizar sin amor convierte a las personas en números.
Jesús veía personas.
Nosotros también debemos hacerlo.
21. MITOS DEL EVANGELISMO
MITO 1
«Solo evangelizan los pastores».
Verdad: Hechos 1:8 muestra que los creyentes reciben poder para ser testigos.
MITO 2
«Necesito saberlo todo».
Verdad: Nadie sabe absolutamente todo.
Podemos decir con humildad:
«No sé la respuesta a esa pregunta, pero puedo investigarla».
Eso es mejor que inventar.
MITO 3
«Si no acepta a Cristo inmediatamente, fracasé».
1 Corintios 3:6 enseña:
uno planta, otro riega, Dios da crecimiento.
Tal vez nuestra conversación sea una parte del proceso.
MITO 4
«Evangelizar significa discutir».
No.
2 Timoteo 2:24 enseña que el siervo del Señor no debe ser contencioso.
Podemos defender nuestra fe sin volvernos agresivos.
MITO 5
«Tengo que asustar a la persona para que se convierta».
Debemos hablar con verdad acerca del pecado y el juicio.
Pero manipular emocionalmente no es lo mismo que evangelizar.
La verdad debe presentarse con amor.
MITO 6
«Mi testimonio es todo lo que necesito».
El testimonio es importante.
Pero debemos explicar también:
- quién es Dios;
- cuál es nuestro problema;
- quién es Cristo;
- qué hizo Cristo;
- cómo responder.
22. MITOS DEL BAUTISMO
MITO:
«El bautismo no importa».
Jesús lo incluyó explícitamente en la Gran Comisión.
MITO:
«Bautizarse significa que ya terminé».
No.
Después viene una vida completa de aprendizaje y obediencia.
MITO:
«El bautismo sustituye una vida transformada».
No.
La vida cristiana debe mostrar evidencia progresiva de cambio.
Romanos 6 conecta nuestra identificación con Cristo con una nueva manera de vivir.
23. DIEZ PRINCIPIOS PRÁCTICOS PARA EVANGELIZAR
1. APARTA TIEMPO
Planifica.
No esperes solamente momentos espontáneos.
2. ORA POR PERSONAS CONCRETAS
En lugar de orar solamente:
«Señor, salva al mundo».
Escribe nombres.
Ora por personas específicas.
3. ESCUCHA
No prepares tu respuesta mientras la persona todavía está hablando.
Escuchar comunica respeto.
4. HAZ PREGUNTAS
Buenas preguntas pueden abrir una conversación profunda.
Ejemplos:
- «¿Qué opinas de Dios?»
- «¿Has tenido alguna experiencia con la iglesia?»
- «¿Quién es Jesús para ti?»
- «¿Crees que existe vida después de la muerte?»
- «¿Puedo contarte por qué mi fe es importante para mí?»
5. COMPARTE TU TESTIMONIO
Una estructura sencilla:
ANTES — ENCUENTRO — DESPUÉS
Antes
¿Cómo era tu vida o qué necesitabas?
Encuentro
¿Cómo llegaste a comprender el evangelio?
Después
¿Qué comenzó a cambiar?
Evite exageraciones.
Sea honesto y breve.
6. PRESENTA EL EVANGELIO
Recuerda:
DIOS — PECADO — CRISTO — RESPUESTA
7. EVITA PALABRAS QUE NO EXPLIQUES
Algunas personas no entienden expresiones como:
- «ser salvo»;
- «nacer de nuevo»;
- «andar en santidad»;
- «aceptar al Señor».
Podemos utilizarlas, pero debemos explicarlas.
8. NO TE DESVÍES
Algunas conversaciones se convierten en:
- política;
- denominaciones;
- polémicas;
- profecía;
- tradiciones.
Puedes responder algunas preguntas, pero vuelve al centro.
9. NO MANIPULES
No presiones.
No uses culpa artificial.
No exageres consecuencias personales para lograr una decisión.
Invita con claridad y respeto.
10. ACOMPAÑA
Después de una respuesta positiva, no desaparezcas.
Ayuda con:
- Biblia;
- oración;
- congregación;
- discipulado;
- bautismo;
- preguntas.
24. MÉTODO DE CINCO PASOS
Enseñe al grupo esta secuencia:
ESCUCHA
PREGUNTA
COMPARTE
INVITA
ACOMPAÑA
Puede hacer que todos la repitan juntos.
25. MODELO DE CONVERSACIÓN
Creyente:
«¿Puedo preguntarte algo? ¿Qué piensas acerca de Dios?»
Persona:
«Sí creo en Dios, pero no soy muy religioso».
Creyente:
«Entiendo. Yo también he tenido preguntas. ¿Te puedo compartir brevemente lo que cambió mi manera de ver a Dios?»
Luego explique:
«La Biblia enseña que Dios nos creó y nos ama, pero todos hemos pecado y eso nos separa de Él. No podemos reparar esa separación solamente haciendo buenas cosas. Por eso Dios envió a Jesús. Él murió por nuestros pecados y resucitó. Dios ofrece perdón y una nueva vida a quienes se arrepienten y confían en Cristo».
Después puede preguntar:
«¿Qué piensas acerca de esto?»
Observe algo importante:
No termina con presión.
Termina dando espacio para responder.
26. ACTIVIDAD: EL EVANGELIO EN 60 SEGUNDOS
Pida a cada alumno escribir una explicación del evangelio que pueda decirse en aproximadamente un minuto.
Debe incluir:
- Dios;
- pecado;
- Cristo;
- respuesta.
Después, en parejas, practiquen.
El compañero evaluará:
- ¿Fue claro?
- ¿Fue bíblico?
- ¿Fue sencillo?
- ¿Cristo estuvo en el centro?
- ¿Usó demasiadas palabras religiosas?
27. ACTIVIDAD: MITO O VERDAD
Lea afirmaciones y pida que el grupo responda:
MITO o VERDAD.
Ejemplos:
«Solo el pastor debe evangelizar».
MITO.
«Debemos escuchar a las personas».
VERDAD.
«Una persona tiene que aceptar a Cristo durante mi conversación para que haya valido la pena».
MITO.
«El bautismo forma parte del discipulado».
VERDAD.
«Debemos saber absolutamente todas las respuestas antes de hablar».
MITO.
28. ACTIVIDAD: LAS EXCUSAS
Divida al grupo en equipos.
Entregue una excusa diferente a cada equipo:
- «No tengo tiempo».
- «Me da vergüenza».
- «No sé suficiente».
- «Todos ya conocen el evangelio».
- «Tengo miedo de equivocarme».
- «No quiero ofender».
Cada equipo responderá:
- ¿Qué hay detrás de esta excusa?
- ¿Qué verdad bíblica puede ayudarnos?
- ¿Cuál sería un pequeño paso práctico?
29. CASO PRÁCTICO
Presente esta situación:
«Un compañero te dice: “Yo creo que todas las religiones llevan a Dios mientras seas buena persona”.»
Pregunte:
- ¿Cómo responderías sin atacar?
- ¿Qué pregunta podrías hacer?
- ¿Cómo presentarías a Cristo?
- ¿Qué texto bíblico utilizarías?
Permita que varios respondan.
Explique que una respuesta respetuosa podría ser:
«Entiendo por qué muchas personas piensan así. ¿Puedo compartirte por qué para mí Jesús hace una diferencia única?»
30. APLICACIÓN A LA ESCUELA DOMINICAL
El maestro debe enseñar evangelismo de forma práctica.
Puede incorporar regularmente:
- testimonios;
- oración por amigos;
- práctica de conversaciones;
- memorización de textos evangelísticos;
- proyectos de servicio;
- invitación a clases especiales;
- discipulado de nuevos alumnos.
Idea importante
No espere hasta una clase anual de evangelismo.
La misión puede aparecer regularmente dentro de las lecciones.
31. PARA MAESTROS DE NIÑOS
Con niños, el evangelio debe explicarse con sencillez y sin manipular emociones.
Evite presionar al niño para obtener una decisión solo porque los demás respondieron.
Pregunte qué entendió.
Permita preguntas.
Use lenguaje apropiado para su edad.
Enfatice:
- Dios nos ama;
- todos hacemos cosas malas;
- Jesús murió y resucitó;
- podemos confiar en Él;
- podemos aprender a seguirle.
Cuando un niño exprese interés espiritual, es apropiado involucrar a padres o responsables según las políticas de la iglesia.
32. PARA ADOLESCENTES
Con adolescentes es especialmente importante permitir preguntas.
Pueden preguntar sobre:
- sufrimiento;
- ciencia;
- otras religiones;
- sexualidad;
- hipocresía;
- iglesia;
- dudas.
No trate la pregunta como falta de fe.
Una pregunta puede ser una puerta hacia una conversación profunda.
El maestro puede decir:
«Es una buena pregunta. No quiero darte una respuesta superficial. Veamos qué enseña la Biblia».
33. PARA ADULTOS
Los adultos suelen traer experiencias religiosas previas.
Algunos han sufrido decepciones dentro de iglesias.
Otros conocen lenguaje cristiano, pero nunca han comprendido claramente el evangelio.
Por eso no debemos asumir.
Podemos preguntar:
«¿Qué entiendes tú por evangelio?»
34. SEGUIMIENTO DEL NUEVO CREYENTE
Después de una decisión de fe, acompañe.
Un plan inicial puede incluir:
Semana 1
Seguridad y significado de la fe.
Semana 2
Cómo leer la Biblia.
Semana 3
Cómo orar.
Semana 4
La iglesia y la comunión.
Semana 5
El bautismo.
Semana 6
Cómo compartir el evangelio.
Así el discípulo comienza también a convertirse en alguien que puede discipular.
35. DESAFÍO PERSONAL
Entregue una tarjeta con tres espacios:
PERSONAS POR QUIENES VOY A ORAR
Después pida completar:
Esta semana voy a acercarme a:
La pregunta que podría hacer es:
Mi próximo paso será:
36. PREGUNTAS DE REFLEXIÓN
- ¿Qué significa realmente evangelio?
- ¿Cuál es la diferencia entre evangelizar y discutir?
- ¿Qué parte del evangelio me cuesta explicar?
- ¿Qué mito ha limitado mi evangelismo?
- ¿Qué miedo necesito entregar a Dios?
- ¿Estoy escuchando antes de hablar?
- ¿Sé compartir mi testimonio en tres minutos?
- ¿Puedo explicar el evangelio sin palabras difíciles?
- ¿Quién me enseñó a evangelizar?
- ¿A quién estoy enseñando yo?
- ¿Nuestra Escuela Dominical forma discípulos misioneros?
- ¿Qué podemos mejorar como clase?
37. VERSÍCULO PARA MEMORIZAR
2 Corintios 5:20
«Así que, somos embajadores en nombre de Cristo… os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios».
38. FRASES CLAVE PARA RECORDAR
El evangelio no es consejo para mejorar; es noticia acerca de lo que Cristo hizo.
No somos llamados a ganar discusiones, sino a presentar a Cristo.
Evangelizar es sembrar con fidelidad y confiar en Dios para el crecimiento.
Una decisión no sustituye al discipulado.
El bautismo no es el final; es parte del comienzo.
No necesitamos saberlo todo para hablar de Aquel que conocemos.
39. CONCLUSIÓN
Una Escuela Dominical puede enseñar muchas verdades importantes.
Puede enseñar:
- doctrina;
- personajes bíblicos;
- historia;
- valores;
- versículos;
- principios.
Pero si forma alumnos que conocen mucho y nunca comparten a Cristo, algo importante está faltando.
Jesús nos llamó a hacer discípulos.
Esto significa que cada generación debe enseñar a la siguiente no solamente a conocer el evangelio, sino también a compartirlo.
La misión no pertenece solamente al pastor.
La misión pertenece a la iglesia.
Y cada creyente puede participar.
Quizá no todos prediquen ante una multitud.
Pero todos podemos:
- orar por alguien;
- escuchar a alguien;
- compartir nuestro testimonio;
- explicar el evangelio;
- invitar a alguien;
- acompañar a un nuevo creyente.
EL EVANGELIO SE RECIBE.
EL EVANGELIO SE VIVE.
EL EVANGELIO SE COMPARTE.
EL EVANGELIO SE MULTIPLICA.
DESAFÍO FINAL
Esta semana no preguntes solamente:
«¿A quién puedo invitar a la iglesia?»
Pregunta también:
«¿A QUIÉN PUEDO ACERCARME PARA MOSTRARLE A CRISTO?»
Una Escuela Dominical saludable no solamente enseña alumnos. Forma discípulos que hacen discípulos.
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