Estoy En Amor, ¿Y Usted?

Estoy En Amor, ¿Y Usted?

“Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene
para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor,
permanece en Dios, y Dios en él” (Juan 4:16).

La pregunta que debemos hacer, en el fin de la carrera de la
vida, no es tanto “¿qué yo realicé?” pero, “¿A quien yo amé,
y con que coraje yo amé?” (Geoff Gorsuch)

¿A quién nosotros hemos amado? ¿por qué nosotros hemos
amado? ¿Que interés tenemos en ese amor? ¿Con que osadía
hemos demostrado nuestro amor?

Muchas veces gastamos nuestro tiempo corriendo tras éxito,
dinero, aplausos, conquistas que podrán dejar marcas de
nuestra caminata por ese mundo. Queremos ser recordados, en
el porvenir, por nuestros grandes hechos. Pero, ¿es eso
realmente lo más importante?

La mujer pobre que ofertó sus únicas monedas no realizó
grandes portentos. No recibió aplausos de los que estaban a
su rededor. No acumuló trofeos por victorias espectaculares.
¡No se sabe, siquiera, su nombre! Pero ella se destacó entre
todos que estaban próximos a ella. ¿Y por qué? ¿Por el
dinero qué dio? ¡Claro qué no! Ella si notabilizou por su
amor. Ella amó más que todos en aquel lugar. ¡Amó a Dios y
tuvo la coraje de mostrar eso!

Muchos lo hacen de otras maneras. Basta ser valiente…
intrépido… Es preciso coraje para dejar para detrás los
intereses de ese mundo, los placeres seductores que nos
alejan del Señor, las tentaciones del mal, los falsos amigos
que ironizan nuestra fe.

Pero todo eso es posible con amor. El amor produce coraje,
firmeza espiritual, esperanza delante de las tormentas,
fuerza en las horas de angustia y sufrimiento. Cuando amamos
a Dios y a nuestro prójimo, siempre encontramos las puertas
de nuestras victorias.

Espero poder decir, siempre, que ando en amor. Amo mi Jesus,
¿y usted?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.