El Cuerpo Maravilloso que Dios creó – Devocionales Para Niños
EL NERVIO ÓPTICO
El cable secreto que nos da la vista
¿Sabías que tus ojos, por sí solos, no pueden “ver” imágenes? Ellos captan la luz, pero es tu cerebro el que entiende qué estás mirando. Para que eso ocurra, Dios diseñó el nervio óptico, un cable de alta velocidad que conecta tus ojos directamente con tu cerebro. De hecho, ¡este nervio es una extensión de tu propio cerebro que sale a asomarse al mundo! Lo más curioso es que, por la forma en que entra la luz, tus ojos captan todo de cabeza, ¡al revés! Pero el nervio óptico lleva la información tan rápido que el cerebro le da la vuelta al instante para que veas todo derecho. Además, existe algo llamado el punto ciego: es el lugar exacto donde el nervio sale del ojo y allí no hay vista. Sin embargo, Dios hizo tu cerebro tan inteligente que él solito “rellena” ese huequito con la información de alrededor para que nunca veas un agujero negro. ¡Es un sistema de video perfecto y automático!
Amiguito, mira lo que dice Salmos 119:18 (TLA):
“Ábreme los ojos, para que pueda ver las verdades maravillosas de tu palabra.”
Este versículo es una oración preciosa. Así como el nervio óptico lleva la luz del sol a tu cerebro para que veas los colores, nosotros necesitamos que Dios “abra los ojos de nuestro corazón” para entender Su amor. A veces, en la vida, podemos tener “puntos ciegos”, momentos en los que no entendemos por qué pasan las cosas o nos sentimos confundidos. Pero así como el cerebro rellena el punto ciego de nuestros ojos, Dios llena los vacíos de nuestra vida con Su paz y Sus promesas. Él nos ayuda a “darle la vuelta” a las situaciones difíciles para que podamos verlas con esperanza y fe.
La enseñanza que nos deja el nervio óptico es que la verdadera visión viene de estar conectados a la Fuente. Si el nervio óptico se desconectara, quedaríamos a oscuras aunque hubiera mucha luz afuera. De la misma manera, nosotros necesitamos estar conectados a Jesús, que es la Luz del Mundo. Él es quien traduce todo lo que nos pasa y nos ayuda a ver las “verdades maravillosas” que están escondidas en la Biblia. No te conformes solo con mirar con los ojos físicos; pide a Dios que use tu nervio óptico espiritual para ver las oportunidades de ayudar, de amar y de descubrir lo maravilloso que es Su plan para ti. ¡Eres un hijo de luz con una visión diseñada por el Rey!
Oración Final:
Amado Dios, te doy gracias por mi nervio óptico que lleva las imágenes a mi cerebro. Te pido que abras los ojos de mi entendimiento para ver las maravillas de Tu Palabra y que siempre pueda ver el mundo con los ojos del amor y la fe. Amén.
Amiguito, es hora de aceptar una misión:
Cierra los ojos por un momento y trata de imaginar el color más bonito que hayas visto. Luego ábrelos y dale gracias a Dios por la luz. Hoy, busca algo “maravilloso” en la creación (una hormiguita, una flor o una nube) y recuerda que Dios te dio el equipo perfecto para disfrutar de Su arte.
Visítanos:
www.ministerioinfantil.com
Ministerio Infantil Arcoíris
“No somos un ministerio grande…
…pero sí somos un gran ministerio”
#CuerpoMaravilloso #MIArcoíris
Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris
Subscribe to get the latest posts sent to your email.