“No somos un ministerio grande, pero sí somos un gran ministerio”

EL MARTILLO

El Cuerpo Maravilloso que Dios creó – Devocionales Para Niños

EL MARTILLO

El director de la orquesta del sonido

¿Sabías que tienes un pequeño carpintero dentro de tu oído? Se llama martillo y es el más grande de los tres huesecillos del oído medio (¡aunque solo mide 8 milímetros!). Este hueso tiene una misión muy especial: está pegado directamente a tu tímpano, como si fuera una mano sosteniendo un tambor. Cuando el sonido llega a ti, el martillo es el primero en recibir la vibración y comienza a moverse, “golpeando” suavemente al yunque para que la música pase hacia tu cerebro. ¡Es el director de la orquesta! Además, tiene un músculo protector que lo tensa cuando hay ruidos muy fuertes para que no te lastimes, funcionando como un control de volumen automático. ¡Y lo más increíble es que nació con su tamaño final! Dios lo hizo del tamaño perfecto desde que estabas en la barriga de mamá para que nunca te perdieras ni un solo sonido de Su amor.

Amiguito, mira lo que dice Jeremías 23:29 (TLA):

“¿No es mi palabra como el fuego, y como un martillo que despedaza la roca? ¡Yo, el Señor, lo afirmo!”

Este versículo compara la Palabra de Dios con un martillo. A veces pensamos que un martillo solo sirve para golpear, pero en nuestro oído, el martillo sirve para conectar. Dios usa Su Palabra para “golpear” suavemente a la puerta de nuestro corazón, rompiendo la dureza de la tristeza o el miedo para que podamos escuchar Su voz de paz. Así como tu pequeño huesecillo martillo recibe las vibraciones del aire y las convierte en hermosas palabras o canciones, la Palabra de Dios toma lo que nos pasa y lo convierte en sabiduría y esperanza. ¡No tengas miedo si Dios golpea a tu puerta; Él solo quiere que la música de Su Reino entre en tu vida!

La enseñanza que nos deja el martillo es la de la valentía y la iniciativa. Él es el primero en recibir el impacto de los sonidos, abriendo el camino para sus compañeros (el yunque y el estribo). Nos enseña que para que algo bueno suceda, alguien tiene que dar el primer paso. Dios te invita a ser como el martillo: alguien que se atreve a escuchar la verdad y a pasarla a los demás. Aunque seas pequeño, tienes la fuerza necesaria para transmitir grandes mensajes. Hoy, cuando escuches la voz de quienes te aman, recuerda que hay un pequeño martillo trabajando para ti. ¡Sé tú también un instrumento que lleve el mensaje de Dios a todos los que te rodean!

Oración Final:
Amado Dios, te doy gracias por mi martillo, el hueso valiente que recibe los sonidos y los transmite a mi corazón. Gracias por Tu Palabra que es como un martillo que me ayuda a entender Tu voluntad. Ayúdame a ser el primero en hacer el bien y a llevar Tu mensaje a todas partes. Amén.

Amiguito, es hora de aceptar una misión:

Busca algo con lo que puedas hacer un ritmo suave (puede ser una mesa o tus propias manos). Mientras haces un “tun-tun” constante, imagina a tu pequeño martillo trabajando al ritmo de los sonidos que escuchas y dile a Dios: “Señor, quiero que mi corazón palpite al ritmo de Tu voz”. ¡Hoy, trata de ser el primero en saludar o dar un cumplido a alguien!

Visítanos:
www.ministerioinfantil.com

Ministerio Infantil Arcoíris
“No somos un ministerio grande…
…pero sí somos un gran ministerio”

#CuerpoMaravilloso #MIArcoíris

12 Visitas totales
8 Visitantes únicos

Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Deja un comentario

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading