El Cuerpo Maravilloso que Dios creó – Devocionales Para Niños
EL ESTERNÓN
La espada protectora de mi corazón
¿Sabías que justo en el centro de tu pecho tienes un hueso muy especial que parece una espada corta? Se llama esternón. Dios lo diseñó con una forma increíble: tiene un “mango” arriba, un cuerpo fuerte en medio y una punta pequeña abajo. Este hueso es como una placa de armadura súper resistente que está colocada exactamente delante de tu corazón para protegerlo de cualquier golpe. Pero lo más asombroso es que el esternón no nace siendo un solo hueso sólido; cuando eres bebé, está formado por varias piezas separadas por cartílago que se van uniendo y crecen contigo hasta formar una sola pieza fuerte. Es tan importante que, en caso de una emergencia, los médicos presionan este hueso para ayudar al corazón a seguir latiendo. ¡Es el ancla central donde se apoyan tus costillas para que todo tu pecho esté firme y seguro!
Amiguito, mira lo que dice Salmos 28:7 (TLA):
“Tú, mi Dios, eres mi fuerza; tú eres mi escudo. En ti confío de todo corazón, pues de ti recibo ayuda.”
Este versículo encaja perfectamente con nuestro esternón. Así como este hueso plano y fuerte actúa como un escudo físico que protege tu corazón, Dios es tu escudo espiritual. Él se coloca “delante de ti” para cuidarte en los momentos difíciles. El esternón es el lugar donde se unen todas tus costillas para darte fuerza, y de la misma manera, confiar en Dios con “todo el corazón” es lo que nos da la fuerza para estar valientes. No importa si te sientes pequeño, recuerda que tienes una armadura diseñada por el Rey que crece contigo y te mantiene seguro.
La enseñanza que nos deja el esternón es la importancia de tener un “centro” firme. Si el esternón no fuera fuerte, nuestras costillas no tendrían dónde apoyarse. En nuestra vida, ese centro firme debe ser Jesús. Cuando Él es el centro de nuestro pecho y de nuestra vida, todo lo demás en nosotros encuentra su lugar y estamos protegidos. Hoy, cuando toques el huesito duro en el centro de tu pecho, recuerda que Dios te dio una espada de hueso para cuidar tu vida, y que Su amor es el escudo más grande que puedas tener. ¡Eres un pequeño guerrero con el corazón mejor protegido del mundo!
Oración Final:
Amado Dios, te doy gracias por mi esternón, la espada fuerte que protege mi corazón. Gracias por ser mi escudo y mi fuerza todos los días. Ayúdame a confiar en Ti con todo mi corazón y a sentirme siempre seguro bajo Tu cuidado. Amén.
Amiguito, es hora de aceptar una misión:
Toca con tus dedos el centro de tu pecho y siente ese hueso plano y duro (tu esternón). Mientras lo haces, dale gracias a Dios y di: “¡Gracias, Señor, por proteger mi corazón con este escudo maravilloso!”. Hoy, busca a alguien que necesite un abrazo y dale un “abrazo de escudo”, recordándole que Dios también lo cuida.
Visítanos:
www.ministerioinfantil.com
Ministerio Infantil Arcoíris
“No somos un ministerio grande…
…pero sí somos un gran ministerio”
#CuerpoMaravilloso #MIArcoíris
Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris
Subscribe to get the latest posts sent to your email.