“No somos un ministerio grande, pero sí somos un gran ministerio”

LOS BRONQUIOS

El Cuerpo Maravilloso que Dios creó – Devocionales Para Niños

LOS BRONQUIOS

Las dos grandes ramas del aire

Si la tráquea es la autopista principal por donde viaja el oxígeno, los bronquios son las dos grandes salidas de esa carretera. Dios diseñó la tráquea para que se dividiera exactamente en dos tubos principales: uno que va hacia el pulmón derecho y otro hacia el izquierdo. A partir de ahí, estos tubos forman las ramas de un árbol invertido, dividiéndose en miles de caminitos cada vez más delgados dentro de tu pecho para que el aire se reparta perfectamente por todos lados. ¡Y el Creador los hizo con un detalle asombroso! El bronquio del lado derecho y el del lado izquierdo no son iguales; el derecho es más ancho, más corto y baja de forma más directa porque no tiene que esquivar al corazón. Por eso, los doctores saben una curiosidad: si una basurita pequeña logra pasar al sistema respiratorio, ¡casi siempre se va por el caminito del lado derecho!

Amiguito, mira lo que dice Mateo 28:19 (TLA):

“Vayan a los pueblos de todas las naciones y hagan más discípulos míos. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.”

Este mandato de Jesús se parece mucho a lo que hacen los bronquios en nuestro cuerpo. El aire no se queda atrapado en un solo lugar; en cuanto llega al pecho, los bronquios lo dividen y lo envían en diferentes direcciones para llenar de vida todo el organismo. De la misma manera, el amor de Dios y las buenas noticias de Jesús no son para guardárnoslos solo para nosotros o para un grupo pequeñito. Dios quiere que seamos como los bronquios: canales que reparten y extienden Su mensaje hacia la derecha, hacia la izquierda, en nuestra casa, en la escuela y a todas las personas que conozcamos. ¡Fuimos diseñados para compartir la vida con los demás!

La enseñanza que nos dejan los bronquios es la del orden y la generosidad. Ellos no se pelean por ver cuál pulmón se queda con más aire; trabajan en perfecta armonía para que ambos lados reciban exactamente lo que necesitan. Nos enseñan que en el reino de Dios hay espacio y bendición para todos, y que cuando compartimos lo que tenemos, todo funciona mejor. Hoy, cuando respires hondo, imagina el camino que hace el aire al dividirse por esas dos grandes ramas dentro de tu pecho. ¡Pide a Dios que te use como un canal para esparcir Su alegría, Su paz y Su amor con todos los que te rodean!

Oración Final:
Amado Dios, te doy gracias por mis bronquios y por la forma tan perfecta en que reparten el aire dentro de mis pulmones. Gracias por enseñarme que tus bendiciones son para compartirse. Te pido que me ayudes a llevar Tu mensaje de amor a todas partes, siendo un canal de vida y bendición para mis amigos y mi familia. Amén.

Amiguito, es hora de aceptar una misión:

Coloca tus dos manos abiertas sobre tu pecho, simulando las dos ramas de los bronquios. Toma aire y siente cómo ambas manos se mueven al mismo tiempo. Mientras lo haces, dile a Dios: “Señor, ¡ayúdame a compartir Tu amor con todos!”. Hoy, cumple la misión de repartir algo bueno: comparte tus juguetes con un amigo, ayuda a un compañero que lo necesite o comparte una palabra de ánimo con alguien que veas triste. ¡Sé un canal de bendición!

Visítanos:
www.ministerioinfantil.com

Ministerio Infantil Arcoíris
“No somos un ministerio grande…
…pero sí somos un gran ministerio”

#CuerpoMaravilloso #MIArcoíris

13 Visitas totales
10 Visitantes únicos

Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Deja un comentario

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading