
Lo que puedo controlar y lo que no puedo controlar
Una técnica para manejar el estrés, fortalecer la resiliencia y recuperar la paz interior
¿Qué es esta técnica?
La técnica “Lo que puedo controlar y lo que no puedo controlar” es una estrategia de focalización de la atención y gestión del estrés que ayuda a las personas a distinguir entre aquellas situaciones sobre las que realmente tienen influencia y aquellas que escapan a su control.
Su propósito es enseñar al paciente a invertir su tiempo, energía y recursos emocionales en aquello donde sí puede actuar, mientras aprende a aceptar y soltar aquello que no puede cambiar.
Muchas personas experimentan ansiedad porque intentan controlar circunstancias, decisiones o comportamientos que dependen de otros. Esta técnica favorece una actitud más realista, disminuye la sensación de impotencia y fortalece la capacidad para responder de manera saludable frente a los desafíos de la vida.
El principio: Suceso vs. Respuesta
La idea central puede resumirse en una pregunta sencilla:
No siempre puedo controlar lo que me sucede, pero sí puedo elegir cómo responder.
La vida presenta acontecimientos inesperados que escapan a nuestro control. Sin embargo, casi siempre conservamos la libertad de decidir nuestra actitud, nuestras palabras y nuestras acciones.
El objetivo no es negar las dificultades, sino centrar la atención en las respuestas que sí dependen de nosotros.
Ejemplos prácticos
No puedo controlarSí puedo controlarQue llueva el día de un evento al aire libre.Llevar un paraguas, cambiar la sede o adaptar la actividad.Que mi pareja, un familiar o un amigo esté de mal humor.Responder con respeto, ofrecer espacio si lo necesita o mantener la calma sin reaccionar impulsivamente.El tráfico o un accidente en la carretera.Salir con anticipación, conducir con prudencia o avisar que llegaré tarde.Las opiniones que otras personas tienen sobre mí.Mi conducta, mis valores y la manera en que respondo a las críticas.Haber cometido un error en el pasado.Aprender de la experiencia, pedir perdón y tomar mejores decisiones en el presente.Una enfermedad ya diagnosticada.Seguir el tratamiento, cuidar mi salud y mantener una actitud esperanzadora.Las decisiones que toman mis hijos adultos.Acompañarlos con amor, aconsejarlos cuando sea apropiado y orar por ellos.Que alguien me trate injustamente.Elegir responder con integridad, establecer límites saludables y buscar ayuda cuando sea necesario.
¿Por qué funciona esta técnica?
Cuando una persona intenta controlar lo incontrolable, suele experimentar:
- Ansiedad.
- Frustración.
- Agotamiento emocional.
- Sentimientos de culpa.
- Sensación de impotencia.
En cambio, cuando concentra su atención en aquello que sí puede hacer, recupera el sentido de responsabilidad, fortalece su autoestima y desarrolla estrategias más eficaces para afrontar los problemas.
Aplicación en consejería y capellanía
Esta herramienta puede utilizarse con personas que atraviesan:
- Procesos de duelo.
- Enfermedades crónicas.
- Crisis familiares.
- Estrés laboral.
- Ansiedad.
- Cambios importantes en la vida.
- Situaciones de incertidumbre.
El consejero o capellán puede invitar al paciente a elaborar dos columnas en una hoja de papel:
No puedo controlar
Escribirá todas aquellas situaciones que escapan a su control.
Sí puedo controlar
Anotará las acciones concretas que sí dependen de él y que puede comenzar a realizar desde hoy.
Este ejercicio ayuda a transformar la preocupación pasiva en una respuesta activa y responsable.
Perspectiva cristiana
La Biblia reconoce que existen circunstancias que no podemos controlar, pero también nos enseña que podemos confiar en Dios y responder con sabiduría.
“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.”
Filipenses 4:6
La confianza en Dios no elimina las dificultades, pero nos libera de la carga de querer controlar aquello que solo Él puede sostener.
Como creyentes, no controlamos todas las circunstancias de la vida, pero sí podemos decidir:
- Orar en lugar de desesperarnos.
- Confiar en lugar de rendirnos.
- Amar en lugar de responder con odio.
- Perdonar en lugar de guardar resentimiento.
- Actuar con sabiduría en lugar de reaccionar impulsivamente.
Preguntas para reflexionar
- ¿Qué situación me está robando la paz porque intento controlar algo que no depende de mí?
- ¿Qué decisiones sí están en mis manos hoy?
- ¿Qué necesito entregar a Dios con confianza?
- ¿Qué acción concreta puedo realizar antes de terminar este día?
Frase para recordar
“La paz comienza cuando dejo de luchar por controlar lo que no depende de mí y concentro mis fuerzas en responder con sabiduría, responsabilidad y confianza en Dios.”
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