El Cuerpo Maravilloso que Dios creó – Devocionales Para Niños
LA ESPALDA
El gran motor de la postura
¿Alguna vez te has preguntado cómo es que puedes mantenerte derecho, correr, saltar o cargar tu mochila del colegio? Todo eso es gracias a tu espalda. Ella es el motor de la postura y la fuerza, y está cubierta por una red de músculos muy potentes que trabajan en equipo para estabilizar tus hombros, mantenerte alineado y darte la fuerza necesaria para empujar cosas o dar un abrazo gigante. ¡Y tu espalda esconde un secreto divertidísimo! ¿Sabías que cuando te despiertas por la mañana eres aproximadamente un centímetro más alto que cuando te acuestas por la noche? Esto pasa porque entre los huesos de tu espalda hay unos “almohadones” gelatinosos. Durante el día, mientras caminas y juegas, el peso de tu cuerpo los aplasta un poquito; pero durante la noche, cuando te acuestas a dormir, estos almohadones se relajan, se llenan de agua y se vuelven a inflar. ¡Tu espalda se estira y recupera su tamaño mientras descansas!
Amiguito, mira lo que dice Mateo 11:28 (TLA):
“Vengan a mí los que estén cansados y llevas cargas pesadas, y yo los haré descansar.”
Este versículo se conecta de una forma hermosa con la curiosidad de nuestra espalda. Así como los “almohadones” de tu espalda se pasan todo el día cargando el peso de tu cuerpo y necesitan de la noche para descompressarse, inflarse de nuevo y recuperar su altura, nuestro corazón también se cansa. A veces cargamos mochilas invisibles llenas de preocupaciones, miedos, tristezas o enojos que nos hacen sentir pesados y desanimados. Jesús conoce perfectamente cómo nos sentimos y nos hace una invitación amorosa: “Entrégame esa carga a mí”. Cuando oramos y descansamos en los brazos de Dios, Él quita todo ese peso de nuestra espalda espiritual, renueva nuestras fuerzas y nos vuelve a levantar derechitos, listos y felices para un nuevo día. ¡Con Jesús, nuestro corazón siempre recupera su altura!
La enseñanza que nos deja la espalda es la importancia del descanso y de mantenernos firmes. Dios no diseñó nuestro cuerpo para estar cargando cosas pesadas las veinticuatro horas del día; creó un tiempo exacto para parar y dejar que Él nos restaure. Mantener la espalda recta nos recuerda que somos hijos del Rey del universo y que debemos caminar con la frente en alto, reflejando Su seguridad. Hoy, cuando sientas la fuerza de tu espalda al moverte o cuando te acuestes a dormir y sientas el alivio del descanso, agradece a Dios por diseñar ese sistema perfecto de renovación. ¡Suelta tus cargas en el Señor, cuida tu postura y camina siempre seguro de que Su poder te sostiene por detrás y por delante!
Oración Final:
Amado Dios, te doy gracias por mi espalda, por los músculos fuertes que me permiten moverme y por el descanso que renueva mis fuerzas cada noche. Te pido perdón por las veces en que intento cargar mis problemas yo solo. Hoy te entrego todas mis cargas pesadas y me dispongo a descansar en Tu amor, sabiendo que Tú me levantas con nuevas fuerzas cada mañana. Amén.
Amiguito, es hora de aceptar una misión:
Párate bien derechito como un soldado, estira tus brazos hacia el cielo lo más alto que puedas y siente cómo los músculos de tu espalda se estiran por completo. Mantén esa postura cinco segundos, suelta el aire y dile a Dios: “¡Señor, gracias por renovar mis fuerzas!”. Hoy, cumple una hermosa misión: cuando veas a alguien en casa que se vea cansado o preocupado (como mamá o papá), ve por detrás, dale un abrazo sorpresa en su espalda y dile: “¡Dios te bendiga, yo te amo!”. ¡Ayúdales a aligerar su carga con tu amor!
Visítanos:
www.ministerioinfantil.com
Ministerio Infantil Arcoíris
“No somos un ministerio grande…
…pero sí somos un gran ministerio”
#CuerpoMaravilloso #MIArcoíris
Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris
Subscribe to get the latest posts sent to your email.