El Cuerpo Maravilloso que Dios creó – Devocionales Para Niños
LA EPIGLOTIS
La guardiana de la garganta
¿Te imaginas que en una carretera hubiera una compuerta inteligente que se cerrara solita cada vez que pasa un tren para que los autos no choquen? ¡En tu garganta tienes una compuerta así de asombrosa! Se llama epiglotis y es un cartílago flexible en forma de hoja o de tapita situado justo detrás de tu lengua. Ella es la guardiana del camino correcto: cada vez que tragas saliva, agua o comida, se dobla automáticamente hacia atrás para sellar por completo la entrada de tu laringe, obligando al alimento a irse al estómago. Cuando dejas de comer, se levanta como una bandera, abriendo el puente libre para la respiración hacia tus pulmones. ¡Y aquí hay una curiosidad genial! ¿Sabías por qué nos ahogamos al comer? ¡Es porque intentamos hablar o reírnos con la boca llena! Al hablar, la epiglotis se levanta para dejar salir el aire, y si tragas en ese instante, la comida puede burlar la seguridad. ¡Por eso el cuerpo activa la tos para protegerte!
Amiguito, mira lo que dice Eclesiastés 3:1 (TLA):
“En este mundo todo tiene su tiempo; todo lo que se hace tiene su hora.”
Este versículo se conecta de manera perfecta con el trabajo de la epiglotis. Dios la diseñó con una sabiduría increíble para enseñarnos que no podemos hacer dos cosas opuestas al mismo tiempo: o respiramos o tragamos. Ella respeta el momento exacto para cada función. En nuestra vida diaria, Dios también quiere que aprendamos que todo tiene su hora. Hay un tiempo para jugar, pero también hay un tiempo para estudiar; hay un tiempo para hablar, y un tiempo muy importante para guardar silencio y escuchar. Cuando intentamos hacer todo al mismo tiempo y con prisa, las cosas salen mal y podemos “ahogarnos” en la confusión o desobedecer. Si seguimos el orden que Dios nos da, cada actividad de nuestro día tendrá éxito y viviremos seguros.
La enseñanza que nos deja la epiglotis es la de la obediencia, el orden y la prudencia al hablar. Ella trabaja en silencio, protegiendo tu vida en cada bocado sin que tú se lo tengas que pedir. Nos recuerda que Dios pone límites en nuestra vida para nuestro propio bien, como los consejos de mamá y papá, que actúan como una “epiglotis espiritual” para evitar que cosas malas entren a nuestro corazón. Hoy, cuando disfrutes de tus alimentos, recuerda comer despacio y con calma. ¡Agradece a Dios por la maravillosa compuerta que te cuida en secreto, aprende a escuchar antes de hablar y disfruta de cada momento en el tiempo perfecto que el Creador diseñó para ti!
Oración Final:
Amado Dios, te doy gracias por mi epiglotis, la compuerta perfecta que pusiste en mi garganta para cuidar mi respiración y mi comida. Gracias por enseñarme a través de ella que todo en la vida tiene su tiempo y su orden. Te pido que me des un corazón obediente y prudente para saber cuándo hablar y cuándo escuchar, y para valorar los límites que pones para mi protección. Amén.
Amiguito, es hora de aceptar una misión:
Toma un bocado de tu comida favorita en el próximo alimento, quédate en completo silencio y mastica despacio. Siente el momento exacto en el que tragas y cómo tu maravillosa epiglotis se baja para proteger tus pulmones. Mientras lo haces, dile a Dios en tu mente: “Señor, gracias por Tu orden perfecto”. Hoy, cumple la misión de la prudencia: no hables con la boca llena, escucha con mucha atención cuando un adulto te esté hablando sin interrumpirlo, y recuerda que ¡todo tiene su tiempo!
Visítanos:
www.ministerioinfantil.com
Ministerio Infantil Arcoíris
“No somos un ministerio grande…
…pero sí somos un gran ministerio”
#CuerpoMaravilloso #MIArcoíris
Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris
Subscribe to get the latest posts sent to your email.