El Cuerpo Maravilloso que Dios creó – Devocionales Para Niños
EL TRONCO ENCEFÁLICO
El piloto automático de mi vida
¿Alguna vez te has puesto a pensar quién le dice a tu corazón que debe latir mientras estás distraído jugando? ¿O quién le recuerda a tus pulmones que deben respirar cuando estás profundamente dormido? ¡Ese es el trabajo de tu tronco encefálico! Esta parte de tu cerebro es como un “piloto automático” perfecto que Dios diseñó para encargarse de todas las funciones vitales involuntarias. Él controla tus latidos, tu respiración y hasta tu digestión sin que tú tengas que decir una sola palabra. Además, funciona como un despertador inteligente: él decide cuándo es momento de que tu cuerpo “apague las luces” para descansar y cuándo es momento de despertar con mucha energía. También es el jefe de los reflejos automáticos, como cuando estornudas o tienes hipo. ¡Es un motor de alta eficiencia que trabaja las 24 horas del día para que tú puedas disfrutar de la vida!
Amiguito, mira lo que dice Salmos 4:8 (TLA):
“En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.”
Este versículo es la descripción perfecta de cómo trabaja el tronco encefálico bajo el cuidado de Dios. Podemos acostarnos y dormir en paz total porque el Señor diseñó nuestro cuerpo con este “piloto automático” que nunca duerme. No tenemos que estar preocupados pensando: “¡Ay, se me olvidó respirar!”, porque Dios, en Su infinita bondad, ya dejó todo organizado en nuestra cabeza para que vivamos confiados. Mientras tú descansas y sueñas con aventuras, tu tronco encefálico sigue trabajando fielmente, recordándote en cada latido que Dios te sostiene y que Su amor es constante, de día y de noche.
La enseñanza que nos deja este motor interno es que Dios está en los detalles que no vemos. A veces nos preocupamos por cosas grandes, pero el tronco encefálico nos enseña que el Creador se ocupa de lo más básico y vital de nuestra existencia de forma gratuita y automática. De la misma manera, debemos aprender a confiar en que Dios tiene un “plan automático” de bendición para nosotros. Así como no necesitas esforzarte para que tu corazón lata, no necesitas angustiarte para que Dios te cuide; Su fidelidad es como tu respiración: siempre está ahí. ¡Descansa hoy sabiendo que el Gran Ingeniero tiene el control de todo tu ser!
Oración Final:
Amado Dios, te doy gracias por mi tronco encefálico que me mantiene vivo y respira por mí mientras duermo. Gracias porque puedo descansar en paz sabiendo que Tú cuidas cada latido de mi corazón. Ayúdame a vivir siempre confiado en Tu amor. Amén.
Amiguito, es hora de aceptar una misión:
Pon tu mano en el pecho y siente los latidos de tu corazón por un momento. Cierra los ojos y di: “Gracias, Señor, por cuidar de mí incluso cuando no me doy cuenta”. Esta noche, cuando te vayas a dormir, recuerda que tu “piloto automático” y Dios se quedan despiertos cuidándote.
Visítanos:
www.ministerioinfantil.com
Ministerio Infantil Arcoíris
“No somos un ministerio grande…
…pero sí somos un gran ministerio”
#CuerpoMaravilloso #MIArcoíris
Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris
Subscribe to get the latest posts sent to your email.