El Cuerpo Maravilloso que Dios creó – Devocionales Para Niños
EL ANO
La compuerta final de la limpieza
¿Te has fijado en lo ordenado que es nuestro cuerpo para mantener su higiene todos los días? La compuerta final de todo este proceso es el ano, un canal muscular de apenas 3 a 4 centímetros de longitud que marca el final de todo el sistema digestivo. Dios lo diseñó con un sistema de esfínteres musculares de alta precisión, que funcionan como dos compuertas de seguridad: la primera es interna y automática, manteniéndose cerrada para evitar cualquier goteo o accidente; la segunda es externa y voluntaria, lo que significa que tú decides conscientemente cuándo relajarla al estar en el baño. Además, cuenta con unas almohadillas de amortiguación, formadas por pequeños vasos sanguíneos, que hacen un sello hermético perfecto para que nada se salga antes de tiempo. ¡Dios diseñó una compuerta ultra inteligente para cuidar de tu limpieza y tu dignidad!
Amiguito, mira lo que dice Efesios 4:31 (TLA):
“Dejen de estar tristes y enojados. No griten ni insulten a los demás. Dejen de hacer el mal.”
Este versículo utiliza una palabra muy importante: “Dejen”. Nos pide que saquemos por completo de nuestra vida las cosas que nos hacen daño y que dañan a los demás. El final del sistema digestivo trabaja exactamente así. Tu cuerpo toma todo lo bueno de la comida y, lo que ya no sirve o puede enfermarte, lo expulsa hacia afuera a través de su compuerta final, cerrando la puerta por completo para que el cuerpo quede limpio. En nuestra vida espiritual, debemos hacer lo mismo. Si tuviste un problema con un amigo, si sentiste envidia o si guardaste un rencor, ¡no te quedes con eso adentro! Pídele perdón a Dios, saca ese mal sentimiento de tu corazón y cierra la compuerta. No permitas que la amargura se quede en tu mente.
La enseñanza que nos deja esta compuerta final es la de la santidad, el respeto a nuestro cuerpo y la liberación de lo malo. Dios es un Dios de orden, y creó cada centímetro de tu cuerpo con un propósito limpio y digno. Así como tu cuerpo desaloja los desechos para mantenerse sano, nosotros debemos desalojar las quejas, las groserías y las desobediencias. Hoy, dale gracias al Creador por diseñar un sistema tan perfecto que cuida tu salud de principio a fin. ¡Mantén tu templo limpio, usa el control que Dios te dio para actuar con orden y aprende a cerrar la puerta por completo a todo lo que no edifique tu vida!
Oración Final:
Amado Dios, te doy gracias por diseñar mi cuerpo con tanto orden y por poner compuertas de alta precisión en mi interior para mantener mi higiene y salud. Te pido que me ayudes a mantener mi corazón limpio. Así como mi cuerpo expulsa lo que no sirve, ayúdame a sacar de mi vida los enojos, las mentiras y las malas actitudes, cerrando la puerta al mal para vivir en santidad. Amén.
Amiguito, es hora de aceptar una misión:
Toma aire profundamente y siente cómo puedes controlar los músculos de tu cuerpo. Dios te dio el control total de tus movimientos para cuidar de ti. Dile a Dios con el corazón: “Señor, mantén mi vida limpia y en orden”. Hoy, cumple la misión de la compuerta final: vas a hacer una limpieza en tu vida. Si tienes algún juguete roto que ya no sirva, papeles viejos acumulados en tu mochila, o algún mal pensamiento flotando en tu cabeza, ¡es hora de desecharlo! Tira la basura en su lugar y dile a Jesús en oración que se lleve cualquier enojo que tengas guardado. ¡Cierra la puerta a lo malo y quédate solo con lo que te haga feliz!
Visítanos:
www.ministerioinfantil.com
Ministerio Infantil Arcoíris
“No somos un ministerio grande…
…pero sí somos un gran ministerio”
#CuerpoMaravilloso #MIArcoíris
Discover more from Ministerio Infantil Arcoíris
Subscribe to get the latest posts sent to your email.